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Autor Tema: A Juan Angel Collado Pinto  (Leído 11360 veces)
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« en: 17 de Marzo de 2010, 12:13:56 pm »

Juan Angel Collado: 
Que lamentable saber que muchas personas creímos en ti, dejándolo todo como dice la escritura, para ir en busca de la vida eterna.
Dejamos casa, hijos, padre, madre, familia. Amigos... lo dejamos todo buscando la tierra prometida que nos ofrecías. Nos sacrificamos dejando atrás horas de sueño, sin apenas alimentarnos caminamos tras tus huellas creyendo en en mensaje divino que nos alcanzaría la salvación.
Supiste “trabajar con nuestra mente’ para vivir una locura que nuestros allegados no entendían.  Nos pusiste gríngolas para que no pudiéramos ver más allá la realidad existente.
Hablabas de monjes, doncellas, templos milenarios y tuviste la habilidad de que creyéramos esas fantasías.
Hablaste de los preferidos de Dios para justificar que te rodeabas de unos preferidos que tenían sus preferencias y gozaban también de sus “privilegios”.
Juan Collado, te burlaste y te sigues burlando de aquellos que te siguen.
Manchaste reputaciones incluyendo a la de tu esposa Zulma, mujer intachable, con pureza de intención y la valentía de criar a sus hijos sola.  Zulma fue padre y madre para sus hijos.  Mientras salías a tus andadas, ella los cuidaba y sobre todo los protegía de la fuerza animal que habita en ti.  Sé que temes que Zulma esta más cuerda que tú y puede desenmascararte ante cualquier foro que vayas. Es muy triste que un “hombre” esté manchando la reputación de una mujer, LA MADRE DE SUS HIJOS, PARA JUSTIFICAZR LO INJUSTIFICABLE.  Eso en la gente de mi pueblo y de mi clase social se llama “poca hombría”
De la misma manera estás manchando la reputación de muchos ex adeptos que han salido de tu secta.  Todo con la misma intención. 
Es muy curioso saber que todo el mundo está en contra tuya.  Que todo el que ha salido de la misión se “convierte en demonio” porque no “comulga” contigo, con tus creencias sacadas de un libro de ficción o tal vez de “Discovery Channel.  ¿Recuerdas que apenas dormías en la madrugada para ver este canal, desde donde sacabas la “gran noticia” o la“profecía” que le ibas a llevar a tus adeptos?  Y luego por el día dormías... Luego pretendías mostrarte como un ser sobrenatural que dormía...  no comía. No veía televisión... Un ser místico y sobrenatural, “venido de lo alto con trascendental encomienda
 Y yo me pregunto ¿hasta cuándo?
Has creído tus mentiras, te crees eterno. Gozas porque todos tus “súbditos” te rinden pleitesía. Tu dispone y ellos obedecen.  “Tienes la “verdad absoluta y el “control absoluto” es la razón por la cual cambiaste la columna de Laodicea a dirigir la representación de Tiatira.  Entronizaste a “tu fiel columna de Laodicea por años” como administradora de los bienes de la misión, para manejar las cuentas de $$$$$$$$$$$$$ a tu antojo. 
"¿ángel en descenso? o ¿ángel caído? Me atrevo a aseverar que eres un “ángel caído.”¿No será acaso que hubo una nueva rebelión en el cielo y perdiste la batalla?
Tus frutos son de muerte: matrimonios divorciados, jóvenes descarrilados, niñas embarazadas, hogares destruidos (empezando por el tuyo), hombres y mujeres llenos de soberbia retando la autoridad y el magisterio de la iglesia, hombres y mujeres cometiendo perjurio por defenderte, lavado de dinero, religiosos y religiosas a tu servicio (no al servicio de la iglesia)...
Tal vez aquí en la tierra no encuentres la justicia que mereces porque resuelves todo con dinero, pero hay un Dios que no se deja manipular, y se encargará por hacer justicia por cada alma que se desvió del Verdadero Camino, de la Iglesia Católica Apostólica Romana
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« Respuesta #1 en: 18 de Marzo de 2010, 02:42:55 pm »

Anonimo, he aqui mi respuesta a lo que escribes.  Aqui describen a Juan Collado y sus amores....



http://www.youtube.com/watch?v=V56e9KnXieY&feature=PlayList&p=5EE824EE83A2E418&playnext=1&playnext_from=PL&index=7
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« Respuesta #2 en: 19 de Marzo de 2010, 07:36:35 am »

Desde niño Juan Angel Collado vio que el pretexto de la Virgen le funcionaba de maravilla, me acuerdo de esa anécdota que cuentan de que cuando niño su madre le mandó hacer su tarea y él dijo que “la Virgen le había dicho que tenía prohibido leer libros” y entonces tuvieron que poner a una niña a que le leyera los libros.

En un pueblo con hambre de Dios y sed de creer en algo más allá de una sociedad fría y materialista, un mensaje como el que él se inventó encaja de maravilla, para un pueblo noble y sencillo.
 
En realidad pienso que ese mentiroso no pasaría de ser un loco como tantos si no hubiera habido gente que le creyó sus embustes. Y que además le empezó a juntar dinero y empezaron a aportar a sus delirios y mentiras con sus conocimientos propios además de estar todo aderezado con un supuesto catolicismo que “vuelve al origen”. (Todo un clásico sectario).

No es culpa de la gente, de ninguna manera, pero este tipo de locos debieran estar bien exhibidos ante la sociedad, como ejemplo de que no todo lo que brilla es oro.

Mi admiración a su ex esposa Zulma Vazquez que en verdad ella si genuinamente era una persona recta y sencilla. Una persona con la que en un momento platiqué hace muchos años, y me consta estaba al frente de su casa, porque su marido nunca estaba por andar dándose la gran vida en Bayamón. Además que a este “vidente” la promiscuidad siempre le acompaño visiblemente con diferentes promulgadoras, después se sacó el cuento de “el angel en descenso” para justificar que él “es divino” y necesita conocer “el mundo” para así obtener su cuerpo y así ser “trino” (alma, cuerpo y entendimiento) y un largo etcétera de sandeces.

Así que no venga ahora la secta pocera con el cuento rancio de que son “perseguidos” y que Juan Angel Collado es Juana de Arco, o con que necesitan más adeptos y más dinero, porque es hora de que tanto Puerto Rico como en México junto con la Iglesia Católica, les pongan un alto a estos embaucadores y estafadores, que con el cuento de que son muy marianos según ellos,  ya creen que todo mundo les debe creer.

Salu2 :)
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« Respuesta #3 en: 21 de Marzo de 2010, 12:21:47 am »

Desde niño Juan Angel Collado vio que el pretexto de la Virgen le funcionaba de maravilla, me acuerdo de esa anécdota que cuentan de que cuando niño su madre le mandó hacer su tarea y él dijo que “la Virgen le había dicho que tenía prohibido leer libros” y entonces tuvieron que poner a una niña a que le leyera los libros.

En un pueblo con hambre de Dios y sed de creer en algo más allá de una sociedad fría y materialista, un mensaje como el que él se inventó encaja de maravilla, para un pueblo noble y sencillo.
 
En realidad pienso que ese mentiroso no pasaría de ser un loco como tantos si no hubiera habido gente que le creyó sus embustes. Y que además le empezó a juntar dinero y empezaron a aportar a sus delirios y mentiras con sus conocimientos propios además de estar todo aderezado con un supuesto catolicismo que “vuelve al origen”. (Todo un clásico sectario).

No es culpa de la gente, de ninguna manera, pero este tipo de locos debieran estar bien exhibidos ante la sociedad, como ejemplo de que no todo lo que brilla es oro.

Mi admiración a su ex esposa Zulma Vazquez que en verdad ella si genuinamente era una persona recta y sencilla. Una persona con la que en un momento platiqué hace muchos años, y me consta estaba al frente de su casa, porque su marido nunca estaba por andar dándose la gran vida en Bayamón. Además que a este “vidente” la promiscuidad siempre le acompaño visiblemente con diferentes promulgadoras, después se sacó el cuento de “el angel en descenso” para justificar que él “es divino” y necesita conocer “el mundo” para así obtener su cuerpo y así ser “trino” (alma, cuerpo y entendimiento) y un largo etcétera de sandeces.

Así que no venga ahora la secta pocera con el cuento rancio de que son “perseguidos” y que Juan Angel Collado es Juana de Arco, o con que necesitan más adeptos y más dinero, porque es hora de que tanto Puerto Rico como en México junto con la Iglesia Católica, les pongan un alto a estos embaucadores y estafadores, que con el cuento de que son muy marianos según ellos,  ya creen que todo mundo les debe creer.
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« Respuesta #4 en: 21 de Marzo de 2010, 12:55:26 am »

 :061: Bueno definitivamente todo lo aqui expuesto es una gran realidad, y eso que a veces se obvian muchas cosas, quizas por respeto a los familiares de los enbolucrados. PERO ES ASI, cuanto dano estan haciendo a todos nosotros pelandonos ante el pueblo devoto, para asi ocultar una GRAN VERDAD,verdad de los abusos a los expromulgadores,abusos a las victimas de VIOLACION (perdonen las letras mayusculas pero es que el parece que se le ha olvidado que se fue a correr como gallina de corral cuando le abren la jaula ), y abusos de maltrato sicologico,maltrato fisico a los suyos. Por una trampa, o por pena tuvo la suerte este demonio que le cambiaran el divorcio de Adulterio y Trato cruel, por separacion, todo lo preparo con mentiras, y chanchullos el dinero todo lo compra pero a Dios no. Me entere que fue a la vista de el Tribunal, pero para la proxima tendra una sorpresa que no  :018: lo vamos a decir para que no se prepare  :4:. (8.. llamando) Zulma no estas sola, que no lo piense ni relajando. :grupo: El sigue dando la batalla, y nosotros se la vamos a dar hasta que se destape todo lo escondido. El sabe que es una figura publica de el cual se puede tirar al medio todo,asi como ha dado sus mensajes bien pensados,asi tambien junto con los alcahuetes se siga inventando como danar reputaciones. Saben a zulma no le importa pues es feliz, como esta con sus 3 hijos que la aman, no cabe la menor duda,una nietecita que es locura con su abuela,amigos verdaderos que la quieren,familiares que la protejen, asi que nada mas con el testigo. Vamos a ver si cuando lo confrontemos con todos los abusos, va a decir que no fue verdad, esto no se ha terminado Juan,como todo ha sido una verdad no vamos a estar dispuestos a seguir ocultando para que otros caigan, lo tuyo es enfermedad, y al enfermo hay que darle su medicina .......thanks  ;D
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« Respuesta #5 en: 28 de Marzo de 2010, 01:50:02 am »

 :100: Bien Bob que bueno verte por aqui, si yo tambien las vi las noticias por el canal 4 de wapa tv Humberto Mercader como! AQUI NO HA PASADO NADA! todo esta bien es bien injusto sabiendo a ciencia cierta que todo lo que paso es cierto y el estuvo envolucrado en todo este revolu. Ahora hasta Damaris  esta en los noticieros despues que han vendido hasta los clavos de la cruz .Ahora digo y que paso con la MITI CARD no eras para un descuento en las subidas al monte? se les olvido?  Cosas veredes en nadie se puede confiar todo para su bien.
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« Respuesta #6 en: 28 de Marzo de 2010, 09:38:36 am »

Y Juan Collado decidio dar la cara por fin claro esta rodeado de sus lindos guardaespaldas.  A los que se sumaron Ricky, Damaris y Teresita.

Ricky reclamando que es una falta de respeto que se cuestione la presencia de collado en una actividad "espiritual".  Bueno Ricky y que es que tu no te sentirias que te estan faltando el respeto si te invitan a una actividad y cuando llegas te encuentras de frente a quien abuso sexualmente de tus hijas??????

Nydia tu podras sonreir con tu halito de santidad y hacerte la mas fiel seguidora del mancillado Juan Collado pero tu y yo sabemos cual es su realidad (no fuiste tu quien rompiste sus videos pornograficos?, por lo menos eso me dijiste a mi y a mi mama.  Puedes llorar hasta que se te sequen las lagrimas frente al Santisimo y jamas eso compensara tu gran pecado de ser la facilitadora de semejantes ultrajes a la dignidad espiritual y humana de las tantas victimas de Collado. Si te justificas con el angel en decenso pues dejame decirte que el angel en decenso al que tan fiel sirves antes de comenzar la mision le fue infiel a su esposa con la vecina y hasta con una prima.  Tu adorado angel en decenso es un enfermo sexual que vino a la tierra no conocer el amor si no a aprovecharse de cuanta mujer se le ha cruzado en el camino y con eso incluyete!!!

Ricky esperame en la proxima subida a ver quien sabe de lo que esta hablando aqui!!!
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« Respuesta #7 en: 28 de Marzo de 2010, 02:24:55 pm »

na secta (del latín: sequi, seguir) es originalmente un término usado para referirse a comunidades filosóficas, religiosas o políticas, que a través de sus enseñanzas o sus ritos han roto con su comunidad de origen.
Desde el punto de vista sociológico, es un grupo de personas con afinidades comunes (culturales, religiosas, políticas, esotéricas, etc). Como una de las posibles acepciones del término tiene connotaciones negativas,1 se ha sugerido el de nuevos movimientos religiosos.

El término proviene del latín sequi: seguir, y se aplicaba a las escuelas de filosofía (de donde viene sectátor y sectatorios: ‘adherente’, ‘seguidor’) . Se han planteado dudas sobre si proviene del latín secare (cortar, separar). De secare provienen las palabras «insecto» y «sector». En ambos casos está presente la idea de separación.
En Europa la palabra secta se ha concebido derivada principalmente de seqüi: ‘seguir’. Se trata de seguir a un maestro, a un líder. En muchas sectas así sucede.
También se usa el eufemismo «nuevos movimientos religiosos». El problema de la terminología es importante, ya que desde distintas áreas del pensamiento y de la ciencia se ofrecen diversas definiciones. El experto Vicente Jara ha recopilado más de 15 definiciones antes de proponer una propia: la secta es «un grupo social depredador que practica el mimetismo y el señuelo».2
Los sociólogos anglohablantes utilizan la palabra sect (‘credo’, ‘culto’ o incluso ‘secta’ en su acepción menos usada) para referirse a un grupo religioso que también tiene un alto grado de tensión con la sociedad circundante, pero cuya creencia es, dentro del contexto de esa sociedad, en gran parte tradicional. el término peyorativo cult, equivalente a la palabra española «secta» en su acepción más común, indica el grupo que tiene un alto grado de tensión con la sociedad circundante, pero su creencia es, dentro del contexto de esa sociedad, nueva e innovadora.
Historia [editar]

En el mundo antiguo se consideraban a los sectarios como personas que seguían las enseñanzas de un filósofo.3 Los primeros cristianos fueron llamados "secta de los nazarenos", en medios del judaísmo.
Pablo utiliza la palabra hairesis (αἵρεσις búsqueda tardía: escuela filosófica, secta) en sus cartas sobre las divisiones dentro de la comunidad (por ejemplo, 1 Co 11,19). Veía estas divisiones bajo una luz negativa, sin determinar cuál de ellas era más correcta.
En la Iglesia primitiva se usó cada vez más el término hairesis para referirse a las desviaciones de comunidades cristianas de la comunión completa, y a principios del siglo V se consideraron en la Iglesia Occidental como herejías, falsas doctrinas.
Esta idea fue apoyada por la Iglesia católica de la Edad Media, al calificar como secta luterana a los protestantes, definición mantenida en ciertos textos hasta el siglo XX.secta
Uso actual del término [editar]

Uso en el lenguaje [editar]
En el uso popular a menudo se consideran sectas a organizaciones religiosas a las que se ve como potencialmente peligrosas o problemáticas, o bien alejadas de la ortodoxia teológica, como "herejías". Esto incluye a muchas de las actuales comunidades cristianas de las tradicionales, así como a nuevos grupos, en particular los surgidos a partir de la segunda mitad del siglo XX. En las décadas de 1970 y 80 se consideraban las sectas como una "religión de jóvenes", ya que inicialmente muchos se afiliaron a distintas sectas, siguiendo el ejemplo de personajes populares. "Secta" se utiliza hoy en día de forma peyorativa, y hay quien lo considera un grito de batalla.4 A menudo se acusa que algunas de las llamadas sectas lo fueron principalmente por motivos económicos, que se convirtieron en comunidades religiosas para conseguir la protección especial del Estado, mayores libertades y derechos, así como para disfrutar de exención de impuestos. El ejemplo más conocido es la Cienciología, en origen un movimiento laico.
Controversias [editar]
El tema de las sectas ha provocado controversia en repetidas ocasiones. Hay dos campos opuestos: por un lado, sobre la base de la libertad religiosa y la condena de las restricciones a los grupos religiosos, representantes de las minorías religiosas y filosóficas, grupos defensores de la libertad religiosa, académicos estudiosos de la religión, algunos sociólogos y abogados. Por otro lado, quienes condenan enérgicamente a ciertos grupos religiosos debido a que limitan la libertad de las personas, incluidos los representantes de las principales iglesias, funcionarios de agencias estatales, y las iniciativas creadas por familiares, antiguos miembros, psicólogos, sociólogos, científicos, políticos y abogados.
En concreto, las controversias giran en torno a menudo sobre sospechosas o reales:
Restricciones a la libertad de culto religioso de grupos marginales, por las críticas de sus prácticas y las medidas tomadas para aplicar la ley.
Restricciones a la libertad religiosa reconocida legalmente.
Restricciones a la libertad de expresión de los miembros del grupo.
Restricciones a la libre circulación de los miembros del grupo.
Explotación económica de los miembros por las largas horas de trabajo y salario mínimo, por casos de explotación sexual o abuso sexual de niños, niñas y adolescentes por los miembros del grupo.
Violaciones, por el grupo, de los derechos humanos.
Culto al líder del grupo.
Conflictos familiares, particularmente en las familias donde uno de los padres ha abandonado el grupo y los niños continúan en él.
Imposibilidad de los niños accedan a la educación, atención médica, y visitar a miembros de la familia fuera del grupo.
Cobertura en los medios [editar]
Casos aislados sobre violencia relacionados con las sectas han llegado a los titulares de prensa. Especialmente espectaculares han sido los siguientes:
Suicidio en masa de más de 900 miembros del Templo de los Pueblos en 1978 en Guyana,
Intento de asesinato de los presuntos opositores a Swami Omkarananda fundador del Centro de Luz Divina.5
la Iglesia del Cordero de Dios, secta mormona, cuyo líder Ervil LeBaron ordenó el asesinato de 25 de sus rivales en el decenio de 1970.6
Ataque con salmonella, realizado por seguidores de Osho, en 1984 en varios bares de la ciudad The Dalles, en Oregón, con unos 750 residentes infectados.Flaccus, Gillian (octubre de 2001) «Ore. Town Never Recovered From Scare» Associated Press.</ref>
Resistencia armada de los davidianos contra las autoridades de los EE.UU. en 1993, en el que murieron cuatro policías y 80 miembros de la secta.7
Suicidios en masa en la Orden del Templo Solar, entre 1994 a 1997 en Suiza, Canadá y Francia. Además, un total de 74 miembros fueron asesinados.8
Colonia Dignidad, en donde los niños eran maltratados y se torturaba a opositores políticos.9
El suicidio en masa de los seguidores de la Puerta del Cielo.10
Asesinato en masa el 17 de marzo de cientos de miembros del Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos de Dios en Uganda, con más de 1.000 muertos.11
Yahweh ben Yahweh, líder de la Nación de Yahvé, es acusado como responsable de casi dos docenas de asesinatos en los años 80.12
Jeffrey Lundgren, líder de una Organización, asesinó en 1989 a los cinco miembros de una familia por desleales. Lundgren ejecutado en 2006.13
El mayor ataque de una secta contra gente ajena a ella en los tiempos modernos fue el realizado por Aum Shinrikyō con gas venenoso en el metro de Tokio en 1995, en la que doce personas murieron y resultaron heridas alrededor de 1.000.14
Uso legal [editar]
En los medios jurídicos, sociológicos y religiosos y en el contexto científico, el término rara vez se utiliza ahora en su sentido tradicional. Los grupos religiosos se denominan organizaciones o movimientos religiosos.
Definición sociológica [editar]
Max Weber distingue a las sectas de las iglesias sobre la base de sus mecanismos de crecimiento: sectas son comunidades dinámicas, en las que el individuo, debido a una decisión personal y sólo después de un minucioso examen por parte de la secta, se afilia. En contraste, las iglesias, según Weber, son aquellas en las que nace de nuevo.15
Peter L. Berger ve en la secta un modelo de organización para la autosuficiencia colectiva de las minorías. Su base filosófica es una ortodoxia, la verdad ontológica de un concepto anterior. Una comunicación en la que la comprensión de los fundamentos de la vida es blasfemo y peligroso. Para transmitir la "verdadera doctrina" requiere medidas de organización y de influencia, no sólo el adoctrinamiento de cada ser humano, sino también de su forma de relacionarse con el mundo ajeno.16
Una tercera corriente diferencia sectas de iglesias sobre la base de sus ideologías. Las ideologías religiosas de las iglesias no están en conflicto con su entorno social.17 pero sí las de sectas y cultos, que se oponen ideológicamente a su entorno social.18
Stark y Bainbridge define la religión como una organización humana con el objetivo de preparar compensaciones a las privaciones de la gente sobre la base de suposiciones sobrenaturales. Estos preparativos se realiza en tres dimensiones:
Mundana o terrenal: adjudicación privilegios mundanos, principalmente en las iglesias.
En otro mundo: donaciones de consuelo para las personas desfavorecidas, principalmente en las sectas.
Dimensión universal: el cumplimiento de los deseos más profundos de cada ser humano independientemente de su situación social.
H. Richard Niebuhr observa que las sectas surgieron como movimientos cismático de las grandes iglesias, y que tienden a convertirse en lo que sus miembros necesitan, pero que si no lo pueden satisfacer se producen más divisiones. Basándose en esta conclusión, considera que las transiciones entre la "secta" y la "iglesia" son fluidas.
Los grupos que prometen compensaciones se distinguen por éstas: «Mágicas» o promesas especiales de manipulación del medio ambiente para sus propios objetivos, «Religiosas» o de compensación general según un modelo universal que explica el mundo. Esta distinción se remonta a Emile Durkheim.
La magia florece cuando los medios científicos faltan o no son aceptables. Sectas basadas en la magia pueden convertirse en movimientos mundiales, como muestra el desarrollo de la Dianética conviertiéndose de pseudociencia en Iglesia de la Cienciología.19
Las nuevas sectas [editar]

Aunque el vocablo «secta» esté relacionado a grupos que posean una misma afinidad, con el paso de los años ha adquirido una connotación más relacionada a grupos radicalizados, generalmente religiosos.


La cruz ardiente es uno de los símbolos de los grupos sectarios del Ku Klux Klan.
El psicólogo especializado en sectas Michael Langone expone en las siguientes aseveraciones su concepto sobre las sectas:
Secta es un grupo o movimiento, que exhibe una devoción excesiva a una persona, idea o cosa y que emplea técnicas antiéticas de manipulación para persuadir y controlar (a sus adeptos); diseñadas para lograr las metas del líder del grupo; trayendo como consecuencias actuales o posibles, el daño a sus miembros, a los familiares de ellos o a la sociedad en general. [...] Dado que la capacidad para explotar a otros seres humanos es universal, cualquier grupo puede llegar a convertirse en una secta. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones institucionalizadas y socialmente aceptadas, tienen mecanismos de autorregulación que restringen el desarrollo de grupúsculos sectarios.20
Langone, 1988
Las sectas religiosas se definen como grupos religiosos radicales, por lo general pequeños pero con alto índice de expansión, integrados por hombres y mujeres asociados voluntariamente tras una conversión religiosa. Se caracterizan por ser grupos altamente excluyentes que se colocan en contra de otras posiciones culturales-religiosas, en los cuales se desarrolla una notable pérdida de identidad en sus miembros, creando una especie de mundo interno donde el o los líderes poseen el control total del grupo. Los grupos más fanáticos se atienen a conceptos cerrados, rígidos y conservadores, ajenos a la moderna pluralidad y tolerancia religiosa, se separan del mundo espiritualmente, por voluntad propia, y crean una facción que defiende y promueve sus valores por encima de los demás.
En muchos casos se atraen a los nuevos miembros predicando soluciones fáciles a los problemas de la vida, salidas inmediatas a situaciones de opresión personal o crisis depresivas, el pasaporte al paraíso luego de la muerte o la iluminación en vida.
Los líderes de este tipo de grupos poseen habitualmente una fuerte y carismática personalidad, e inducen a sus miembros a creer en una verdad «más profunda» que la de las demás personas o religiones, utilizando lo que vulgarmente se conoce como lavado de cerebro. Logran así que en forma paulatina los seguidores obedezcan ciegamente el dogma, sin espacio para opiniones o sentimientos personales de libertad de criterios, abandonando gradualmente el propio discernimiento.
Generalmente una secta tiene un fin dogmático o espiritual, o al menos eso se les hace creer a los prosélitos. De la mano del desarrollo económico y tecnológico han surgido nuevas sectas cuyo fin aparenta ser el desarrollo personal. Existen algunas más poderosas que otras, sus metodologías pueden ser notoriamente contradictorias, distacianciandose mucho de lo que prometen.
A menudo responden a un perfil doctrinal dualista, apocalíptico y pre-milenarista y a una inspiración literaria (bíblica, coranica, mormona etc) fundamentalista. Las sectas, con más posibilidades de prosperar, son generalmente tradicionalistas, conservadoras y aún, ultraconservadoras. Su planteamiento filosófico normalmente intenta volver o al menos así lo manifiestan, su religión de origen a la pureza religiosa percibida. Para lo cual deciden separarse del grupo de origen, liderados por un personaje carismatico del nuevo grupo formado.
Estas sectas pueden tener o no un historial judicial en uno o varios países por manipulación mental o por ser grupos de corte destructivo. En algunos países, las consideradas sectas no están reconocidas o autorizadas. De manera general, una secta está más centrada en el culto personal al profeta o líder del grupo.
Organización interna [editar]


Guardia fronterizo talibán en Torkham (Afganistán), 2001.
Según Bryan Wilson,21 las características más generales de las sectas son las siguientes:
la asociación es voluntaria, aunque puede ser inducida o fomentada
una afiliación que puede presuponer cierta exigencia personal comprobada o sometida a examen por las autoridades del grupo
puede existir una pretensión de exclusividad, por lo que sanciona con la expulsión a los que contravienen a la doctrina, preceptos morales u organizativos del grupo
puede existir una pequeña élite de personas a las que se les asigne un conocimiento o habilidades especiales
aspiración a la perfección personal (cualquiera que sea el modo en que ésta se conciba)
afirmación real del sacerdocio de todos los creyentes
puede basarse en una participación laica
posibilidad de que los miembros expresen voluntariamente su compromiso
pueden mostrar indiferencia frente a la sociedad secular y el estado.
Según Stark Warner,22 las sectas son grupos que se dotan a sí mismos de la estructura y de la organización requerida para administrar la identidad de sus adherentes en función de un conjunto claramente definido de creencias o ideologías, pero además hay que considerar que las sectas presentan un inconformismo frente a las iglesias denominadas mayoritarias, es decir las sectas constituyen una contracultura, pero que mantienen un sistema unificado de creencias y prácticas relativas a las cosas sagradas, unidas en una estructura moral llamada Iglesia, manifestando el sentido tendiente a la «colectividad».
Algunas características que son tomadas en cuenta para definir una secta son:
su respuesta al mundo,
clase de reacción en las creencias,
prácticas usuales de sus miembros.
Aun cuando esto nos ofrece limitaciones debido a que la clasificación teológica de los sectarios:
Limita las posibilidades del estudio comparativo dentro de las diversas tradiciones religiosas; impide el reconocimiento de aspectos importantes del carácter de las sectas; la dosificación derivada de la descripción doctrinal no toma en cuenta debidamente los aspectos de la organización y dinámica de las sectas, además se caracteriza a las sectas en términos normativos.23
Ken Wilber24 distingue los grupos problemáticos o incluso destructivos de los que pueden ser clarificadores e incluso beneficiosos, utilizando como criterios:
el grado de madurez,
la integración en la sociedad,
el tipo de autoridad en el grupo.
Las sectas cuentan entre ellas con gente bastante famosa. Lo que no es infrecuente; pues, según expertos en este tipo de organizaciones como Salarrullana o Steven Hassan,25 resultan reclamos importantes para lograr nuevos fieles y ampliar su reconocimiento social, caso de Tom Cruise con la Iglesia de la Cienciología.
La Meditación Trascendental [editar]


Maharishi Mahesh Yogui (1917-2008), creador de la Meditación Trascendental, expuesto después de muerto.
En los años sesenta, el movimiento Meditación trascendental (MT), creado por el gurú Maharishi Mahesh Yogui alcanza fama mundial mediante su relación con miembros de la contracultura, especialmente estrellas del pop y el rock como Beach Boys o The Beatles. Estos últimos asistieron a un curso de meditación trascendental en Rishikesh (India) en cuyo transcurso escribieron la mayor parte de los temas del White Album de 1968. La conversión de los Beatles le proporcionó popularidad al yogui y su movimiento, aunque al poco tiempo algunos de los artistas, se desilusionaron.26 La relación con The Beatles fue fundamental para la difusión de la secta MT entre los jóvenes occidentales.
En 1984, el Parlamento Europeo aprobó un informe sobre el fenómeno de los nuevos movimientos religiosos o sectas. En 1983, el eurodiputado conservador británico Richard Cottrell presenta un informe con trabajos previos sobre la peligrosidad de determinados grupos sectarios. El Informe Cottrell sobre sectas.27 Durante más de un año se estudió dicho informe, y el 22 de mayo de 1984 el Parlamento Europeo, por 98 votos a favor, 28 en contra y 27 abstenciones, lo aprueba. MT era uno de los grupos involucrado en este informe.
Cienciología [editar]
Artículo principal: Cienciología
Como ejemplo de secta se puede mencionar a la Cienciología, considerada así en diversos países europeos, aunque en las últimas resoluciones se ha permitido darle el caracter de religión. Esta organización fue fundada por el escritor de ciencia ficción L. Ron Hubbard y posee miembros reconocidos como Tom Cruise y John Travolta. Una de las formas de recaudar fondos es reclutando a gente, que tiene que pagar un alto precio por el material que se les ofrece, como primer punto de la libertad espiritual y la felicidad.
De esta corriente han surgido empresas de superación personal, que aunque tal vez no sean tan enajenantes como la cienciología, distan mucho de ser beneficiosas, y solo en algunos pocos casos logran ayudar a la gente.
Para lograr su cometido, este tipo de sectas utilizan el entrenamiento ontológico (del griego ontós: ‘todo’, en el sentido de que influye en toda la vida del individuo, incluso en su privacidad). La mayoría de especialistas están de acuerdo en que el entrenamiento (coaching) en sí mismo no es malo, es útil para empresas y para ayudar a personas (como puede serlo también la psicología) mientras no manipule la ideología del individuo. En cambio el entrenamiento ontológico, que aunque es derivado del coaching, suele enajenar al sujeto, para hacerlo cumplir el cometido de la empresa. Se mezcla así un poco de todo: entrenamiento, psicología Gestalt y diversos conceptos metafísicos.
Sectas destructivas [editar]

Una secta destructiva es un grupo de personas que sigue un determinado movimiento religioso o ideológico en la cual se practica el control mental; por lo que, bajo una apariencia inofensiva, puede ser muy peligrosa; por los efectos nocivos que producen en los miembros.28 Estos efectos se perciben a largo plazo y por lo general rayan en escándolosos casos de índole violenta con tintes, suicidas, homicidas o incluso genocidas.
Son grupos que se presentan bajo forma de asociación, o asociaciones que aparentemente abarcan temas culturales, políticos, religiosos o incluso de tratamiento frente a enfermedades o problemas sociales. Se caracterizan principalmente por usar técnicas de persuasión coercitiva como método de influencia social, previamente se usan métodos de seducción y además cuentan con uno o varios líderes. Es muy frecuente una jerarquía piramidal de orden. Suelen usar además situaciones de desorientación social como desastres naturales, de guerra o terrorismo, para reafirmar el fin generalmente apocalíptico del mundo y su falsedad, muchas veces también con fin lucrativo. En algunos países están catalogadas como destructivas o peligrosas y por lo mismo prohibidas, actuando a menudo en la clandestinidad.
Según la exparlamentaria, política, escritora, profesora y columnista Pilar Salarrullana,29 miembro de la Comisión del Congreso de los Diputados para el estudio de las sectas, el verdadero motivo para inscribirse en el registro del Ministerio de Justicia es por las ventajas fiscales que aporta y la imagen de seriedad que imprime. Otros de los peligros de las sectas, afirma esta autora, son el aislamiento social que propugnan, el radicalismo religioso y la persecución de críticas formuladas en su contra.29
Se define peligrosa cuando, por su filiación a esta secta, la persona desarrolla problemas de adaptación social, laboral o familiar, cuando además se coarta la libertad o la dependencia a ésta. Algunos psicólogos y especialistas afirman que más de un tercio de los acolitos acaba abandonándolas, aunque si poseen una personalidad débil y «presectaria» tienen un riesgo elevado de volver a entrar en otro grupo social o secta peligrosa, a modo de adicción.30
El tema de las sectas destructivas ha alcanzado en ciertas épocas tal notoriedad, por ejemplo en EE. UU. durante los años sesenta o en España durante los años ochenta, que en algunos idiomas europeos la palabra secta se utiliza únicamente para referirse a este tipo de grupos religiosos alienantes, sin utilizar sus otras acepciones.
Características [editar]
La principal característica de las sectas destructivas es su habilidad para implantar, utilizando el control mental, una personalidad gregaria en sus adeptos, provocando en la persona el llamado Síndrome disociativo atípico.31
Además suelen poseer también:
Organización autoritaria y piramidal: no existe la democracia en ninguno de los escalones ni se permite la crítica y se inculca el destierro del pensamiento crítico.
Existencia de un líder, o grupo de líderes, cuya decisión es la única que cuenta. El líder controla todos los movimientos de los miembros, así como su dinero y no se somete a las mismas reglas que los seguidores. Pero el líder y los adeptos se creen el mensaje o se lo terminan creyendo; mencionar que los dirigentes de segundo nivel no suelen compartir la creencia y sí el afan de lucro y poder.
Aislamiento de los adeptos del mundo en general y de las relaciones familiares en particular.
Se controla toda la información que les llega.
Se instala un discurso demonizador del "mundo"; a la vez que se insta a los adeptos a depositar una confianza ilimitada en la secta; especialmente en los dirigentes del segundo nivel.
En 1995, la Asamblea Nacional presidida por Alain Gest, definió 10 criterios para caracterizar a las sectas destructivas:
desestabilización mental
carácter desorbitado de las exigencias financieras a sus adeptos
ruptura inducida con el entorno o ambiente de origen
atentados contra la integridad física
reclutamiento de los niños
discurso antisocial
disturbios de orden público
importancia de querellas judiciales contra las sectas
eventual desvío de los circuitos económicos tradicionales y tentativas de enfrentamiento en los poderes públicos.
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« Respuesta #8 en: 28 de Marzo de 2010, 02:26:51 pm »

Una secta (del latín: sequi, seguir) es originalmente un término usado para referirse a comunidades filosóficas, religiosas o políticas, que a través de sus enseñanzas o sus ritos han roto con su comunidad de origen.
Desde el punto de vista sociológico, es un grupo de personas con afinidades comunes (culturales, religiosas, políticas, esotéricas, etc). Como una de las posibles acepciones del término tiene connotaciones negativas,1 se ha sugerido el de nuevos movimientos religiosos.
Contenido [ocultar]
1 Etimología
2 Historia
3 Uso actual del término
3.1 Uso en el lenguaje
3.1.1 Controversias
3.1.2 Cobertura en los medios
3.2 Uso legal
3.3 Definición sociológica
4 Las nuevas sectas
4.1 Organización interna
4.1.1 La Meditación Trascendental
4.1.2 Cienciología
5 Sectas destructivas
5.1 Características
6 Véase también
7 Referencias
8 Bibliografía
9 Enlaces externos
Etimología [editar]

El término proviene del latín sequi: seguir, y se aplicaba a las escuelas de filosofía (de donde viene sectátor y sectatorios: ‘adherente’, ‘seguidor’) . Se han planteado dudas sobre si proviene del latín secare (cortar, separar). De secare provienen las palabras «insecto» y «sector». En ambos casos está presente la idea de separación.
En Europa la palabra secta se ha concebido derivada principalmente de seqüi: ‘seguir’. Se trata de seguir a un maestro, a un líder. En muchas sectas así sucede.
También se usa el eufemismo «nuevos movimientos religiosos». El problema de la terminología es importante, ya que desde distintas áreas del pensamiento y de la ciencia se ofrecen diversas definiciones. El experto Vicente Jara ha recopilado más de 15 definiciones antes de proponer una propia: la secta es «un grupo social depredador que practica el mimetismo y el señuelo».2
Los sociólogos anglohablantes utilizan la palabra sect (‘credo’, ‘culto’ o incluso ‘secta’ en su acepción menos usada) para referirse a un grupo religioso que también tiene un alto grado de tensión con la sociedad circundante, pero cuya creencia es, dentro del contexto de esa sociedad, en gran parte tradicional. el término peyorativo cult, equivalente a la palabra española «secta» en su acepción más común, indica el grupo que tiene un alto grado de tensión con la sociedad circundante, pero su creencia es, dentro del contexto de esa sociedad, nueva e innovadora.
Historia [editar]

En el mundo antiguo se consideraban a los sectarios como personas que seguían las enseñanzas de un filósofo.3 Los primeros cristianos fueron llamados "secta de los nazarenos", en medios del judaísmo.
Pablo utiliza la palabra hairesis (αἵρεσις búsqueda tardía: escuela filosófica, secta) en sus cartas sobre las divisiones dentro de la comunidad (por ejemplo, 1 Co 11,19). Veía estas divisiones bajo una luz negativa, sin determinar cuál de ellas era más correcta.
En la Iglesia primitiva se usó cada vez más el término hairesis para referirse a las desviaciones de comunidades cristianas de la comunión completa, y a principios del siglo V se consideraron en la Iglesia Occidental como herejías, falsas doctrinas.
Esta idea fue apoyada por la Iglesia católica de la Edad Media, al calificar como secta luterana a los protestantes, definición mantenida en ciertos textos hasta el siglo XX.secta
Uso actual del término [editar]

Uso en el lenguaje [editar]
En el uso popular a menudo se consideran sectas a organizaciones religiosas a las que se ve como potencialmente peligrosas o problemáticas, o bien alejadas de la ortodoxia teológica, como "herejías". Esto incluye a muchas de las actuales comunidades cristianas de las tradicionales, así como a nuevos grupos, en particular los surgidos a partir de la segunda mitad del siglo XX. En las décadas de 1970 y 80 se consideraban las sectas como una "religión de jóvenes", ya que inicialmente muchos se afiliaron a distintas sectas, siguiendo el ejemplo de personajes populares. "Secta" se utiliza hoy en día de forma peyorativa, y hay quien lo considera un grito de batalla.4 A menudo se acusa que algunas de las llamadas sectas lo fueron principalmente por motivos económicos, que se convirtieron en comunidades religiosas para conseguir la protección especial del Estado, mayores libertades y derechos, así como para disfrutar de exención de impuestos. El ejemplo más conocido es la Cienciología, en origen un movimiento laico.
Controversias [editar]
El tema de las sectas ha provocado controversia en repetidas ocasiones. Hay dos campos opuestos: por un lado, sobre la base de la libertad religiosa y la condena de las restricciones a los grupos religiosos, representantes de las minorías religiosas y filosóficas, grupos defensores de la libertad religiosa, académicos estudiosos de la religión, algunos sociólogos y abogados. Por otro lado, quienes condenan enérgicamente a ciertos grupos religiosos debido a que limitan la libertad de las personas, incluidos los representantes de las principales iglesias, funcionarios de agencias estatales, y las iniciativas creadas por familiares, antiguos miembros, psicólogos, sociólogos, científicos, políticos y abogados.
En concreto, las controversias giran en torno a menudo sobre sospechosas o reales:
Restricciones a la libertad de culto religioso de grupos marginales, por las críticas de sus prácticas y las medidas tomadas para aplicar la ley.
Restricciones a la libertad religiosa reconocida legalmente.
Restricciones a la libertad de expresión de los miembros del grupo.
Restricciones a la libre circulación de los miembros del grupo.
Explotación económica de los miembros por las largas horas de trabajo y salario mínimo, por casos de explotación sexual o abuso sexual de niños, niñas y adolescentes por los miembros del grupo.
Violaciones, por el grupo, de los derechos humanos.
Culto al líder del grupo.
Conflictos familiares, particularmente en las familias donde uno de los padres ha abandonado el grupo y los niños continúan en él.
Imposibilidad de los niños accedan a la educación, atención médica, y visitar a miembros de la familia fuera del grupo.
Cobertura en los medios [editar]
Casos aislados sobre violencia relacionados con las sectas han llegado a los titulares de prensa. Especialmente espectaculares han sido los siguientes:
Suicidio en masa de más de 900 miembros del Templo de los Pueblos en 1978 en Guyana,
Intento de asesinato de los presuntos opositores a Swami Omkarananda fundador del Centro de Luz Divina.5
la Iglesia del Cordero de Dios, secta mormona, cuyo líder Ervil LeBaron ordenó el asesinato de 25 de sus rivales en el decenio de 1970.6
Ataque con salmonella, realizado por seguidores de Osho, en 1984 en varios bares de la ciudad The Dalles, en Oregón, con unos 750 residentes infectados.Flaccus, Gillian (octubre de 2001) «Ore. Town Never Recovered From Scare» Associated Press.</ref>
Resistencia armada de los davidianos contra las autoridades de los EE.UU. en 1993, en el que murieron cuatro policías y 80 miembros de la secta.7
Suicidios en masa en la Orden del Templo Solar, entre 1994 a 1997 en Suiza, Canadá y Francia. Además, un total de 74 miembros fueron asesinados.8
Colonia Dignidad, en donde los niños eran maltratados y se torturaba a opositores políticos.9
El suicidio en masa de los seguidores de la Puerta del Cielo.10
Asesinato en masa el 17 de marzo de cientos de miembros del Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos de Dios en Uganda, con más de 1.000 muertos.11
Yahweh ben Yahweh, líder de la Nación de Yahvé, es acusado como responsable de casi dos docenas de asesinatos en los años 80.12
Jeffrey Lundgren, líder de una Organización, asesinó en 1989 a los cinco miembros de una familia por desleales. Lundgren ejecutado en 2006.13
El mayor ataque de una secta contra gente ajena a ella en los tiempos modernos fue el realizado por Aum Shinrikyō con gas venenoso en el metro de Tokio en 1995, en la que doce personas murieron y resultaron heridas alrededor de 1.000.14
Uso legal [editar]
En los medios jurídicos, sociológicos y religiosos y en el contexto científico, el término rara vez se utiliza ahora en su sentido tradicional. Los grupos religiosos se denominan organizaciones o movimientos religiosos.
Definición sociológica [editar]
Max Weber distingue a las sectas de las iglesias sobre la base de sus mecanismos de crecimiento: sectas son comunidades dinámicas, en las que el individuo, debido a una decisión personal y sólo después de un minucioso examen por parte de la secta, se afilia. En contraste, las iglesias, según Weber, son aquellas en las que nace de nuevo.15
Peter L. Berger ve en la secta un modelo de organización para la autosuficiencia colectiva de las minorías. Su base filosófica es una ortodoxia, la verdad ontológica de un concepto anterior. Una comunicación en la que la comprensión de los fundamentos de la vida es blasfemo y peligroso. Para transmitir la "verdadera doctrina" requiere medidas de organización y de influencia, no sólo el adoctrinamiento de cada ser humano, sino también de su forma de relacionarse con el mundo ajeno.16
Una tercera corriente diferencia sectas de iglesias sobre la base de sus ideologías. Las ideologías religiosas de las iglesias no están en conflicto con su entorno social.17 pero sí las de sectas y cultos, que se oponen ideológicamente a su entorno social.18
Stark y Bainbridge define la religión como una organización humana con el objetivo de preparar compensaciones a las privaciones de la gente sobre la base de suposiciones sobrenaturales. Estos preparativos se realiza en tres dimensiones:
Mundana o terrenal: adjudicación privilegios mundanos, principalmente en las iglesias.
En otro mundo: donaciones de consuelo para las personas desfavorecidas, principalmente en las sectas.
Dimensión universal: el cumplimiento de los deseos más profundos de cada ser humano independientemente de su situación social.
H. Richard Niebuhr observa que las sectas surgieron como movimientos cismático de las grandes iglesias, y que tienden a convertirse en lo que sus miembros necesitan, pero que si no lo pueden satisfacer se producen más divisiones. Basándose en esta conclusión, considera que las transiciones entre la "secta" y la "iglesia" son fluidas.
Los grupos que prometen compensaciones se distinguen por éstas: «Mágicas» o promesas especiales de manipulación del medio ambiente para sus propios objetivos, «Religiosas» o de compensación general según un modelo universal que explica el mundo. Esta distinción se remonta a Emile Durkheim.
La magia florece cuando los medios científicos faltan o no son aceptables. Sectas basadas en la magia pueden convertirse en movimientos mundiales, como muestra el desarrollo de la Dianética conviertiéndose de pseudociencia en Iglesia de la Cienciología.19
Las nuevas sectas [editar]

Aunque el vocablo «secta» esté relacionado a grupos que posean una misma afinidad, con el paso de los años ha adquirido una connotación más relacionada a grupos radicalizados, generalmente religiosos.


La cruz ardiente es uno de los símbolos de los grupos sectarios del Ku Klux Klan.
El psicólogo especializado en sectas Michael Langone expone en las siguientes aseveraciones su concepto sobre las sectas:
Secta es un grupo o movimiento, que exhibe una devoción excesiva a una persona, idea o cosa y que emplea técnicas antiéticas de manipulación para persuadir y controlar (a sus adeptos); diseñadas para lograr las metas del líder del grupo; trayendo como consecuencias actuales o posibles, el daño a sus miembros, a los familiares de ellos o a la sociedad en general. [...] Dado que la capacidad para explotar a otros seres humanos es universal, cualquier grupo puede llegar a convertirse en una secta. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones institucionalizadas y socialmente aceptadas, tienen mecanismos de autorregulación que restringen el desarrollo de grupúsculos sectarios.20
Langone, 1988
Las sectas religiosas se definen como grupos religiosos radicales, por lo general pequeños pero con alto índice de expansión, integrados por hombres y mujeres asociados voluntariamente tras una conversión religiosa. Se caracterizan por ser grupos altamente excluyentes que se colocan en contra de otras posiciones culturales-religiosas, en los cuales se desarrolla una notable pérdida de identidad en sus miembros, creando una especie de mundo interno donde el o los líderes poseen el control total del grupo. Los grupos más fanáticos se atienen a conceptos cerrados, rígidos y conservadores, ajenos a la moderna pluralidad y tolerancia religiosa, se separan del mundo espiritualmente, por voluntad propia, y crean una facción que defiende y promueve sus valores por encima de los demás.
En muchos casos se atraen a los nuevos miembros predicando soluciones fáciles a los problemas de la vida, salidas inmediatas a situaciones de opresión personal o crisis depresivas, el pasaporte al paraíso luego de la muerte o la iluminación en vida.
Los líderes de este tipo de grupos poseen habitualmente una fuerte y carismática personalidad, e inducen a sus miembros a creer en una verdad «más profunda» que la de las demás personas o religiones, utilizando lo que vulgarmente se conoce como lavado de cerebro. Logran así que en forma paulatina los seguidores obedezcan ciegamente el dogma, sin espacio para opiniones o sentimientos personales de libertad de criterios, abandonando gradualmente el propio discernimiento.
Generalmente una secta tiene un fin dogmático o espiritual, o al menos eso se les hace creer a los prosélitos. De la mano del desarrollo económico y tecnológico han surgido nuevas sectas cuyo fin aparenta ser el desarrollo personal. Existen algunas más poderosas que otras, sus metodologías pueden ser notoriamente contradictorias, distacianciandose mucho de lo que prometen.
A menudo responden a un perfil doctrinal dualista, apocalíptico y pre-milenarista y a una inspiración literaria (bíblica, coranica, mormona etc) fundamentalista. Las sectas, con más posibilidades de prosperar, son generalmente tradicionalistas, conservadoras y aún, ultraconservadoras. Su planteamiento filosófico normalmente intenta volver o al menos así lo manifiestan, su religión de origen a la pureza religiosa percibida. Para lo cual deciden separarse del grupo de origen, liderados por un personaje carismatico del nuevo grupo formado.
Estas sectas pueden tener o no un historial judicial en uno o varios países por manipulación mental o por ser grupos de corte destructivo. En algunos países, las consideradas sectas no están reconocidas o autorizadas. De manera general, una secta está más centrada en el culto personal al profeta o líder del grupo.
Organización interna [editar]


Guardia fronterizo talibán en Torkham (Afganistán), 2001.
Según Bryan Wilson,21 las características más generales de las sectas son las siguientes:
la asociación es voluntaria, aunque puede ser inducida o fomentada
una afiliación que puede presuponer cierta exigencia personal comprobada o sometida a examen por las autoridades del grupo
puede existir una pretensión de exclusividad, por lo que sanciona con la expulsión a los que contravienen a la doctrina, preceptos morales u organizativos del grupo
puede existir una pequeña élite de personas a las que se les asigne un conocimiento o habilidades especiales
aspiración a la perfección personal (cualquiera que sea el modo en que ésta se conciba)
afirmación real del sacerdocio de todos los creyentes
puede basarse en una participación laica
posibilidad de que los miembros expresen voluntariamente su compromiso
pueden mostrar indiferencia frente a la sociedad secular y el estado.
Según Stark Warner,22 las sectas son grupos que se dotan a sí mismos de la estructura y de la organización requerida para administrar la identidad de sus adherentes en función de un conjunto claramente definido de creencias o ideologías, pero además hay que considerar que las sectas presentan un inconformismo frente a las iglesias denominadas mayoritarias, es decir las sectas constituyen una contracultura, pero que mantienen un sistema unificado de creencias y prácticas relativas a las cosas sagradas, unidas en una estructura moral llamada Iglesia, manifestando el sentido tendiente a la «colectividad».
Algunas características que son tomadas en cuenta para definir una secta son:
su respuesta al mundo,
clase de reacción en las creencias,
prácticas usuales de sus miembros.
Aun cuando esto nos ofrece limitaciones debido a que la clasificación teológica de los sectarios:
Limita las posibilidades del estudio comparativo dentro de las diversas tradiciones religiosas; impide el reconocimiento de aspectos importantes del carácter de las sectas; la dosificación derivada de la descripción doctrinal no toma en cuenta debidamente los aspectos de la organización y dinámica de las sectas, además se caracteriza a las sectas en términos normativos.23
Ken Wilber24 distingue los grupos problemáticos o incluso destructivos de los que pueden ser clarificadores e incluso beneficiosos, utilizando como criterios:
el grado de madurez,
la integración en la sociedad,
el tipo de autoridad en el grupo.
Las sectas cuentan entre ellas con gente bastante famosa. Lo que no es infrecuente; pues, según expertos en este tipo de organizaciones como Salarrullana o Steven Hassan,25 resultan reclamos importantes para lograr nuevos fieles y ampliar su reconocimiento social, caso de Tom Cruise con la Iglesia de la Cienciología.
La Meditación Trascendental [editar]


Maharishi Mahesh Yogui (1917-2008), creador de la Meditación Trascendental, expuesto después de muerto.
En los años sesenta, el movimiento Meditación trascendental (MT), creado por el gurú Maharishi Mahesh Yogui alcanza fama mundial mediante su relación con miembros de la contracultura, especialmente estrellas del pop y el rock como Beach Boys o The Beatles. Estos últimos asistieron a un curso de meditación trascendental en Rishikesh (India) en cuyo transcurso escribieron la mayor parte de los temas del White Album de 1968. La conversión de los Beatles le proporcionó popularidad al yogui y su movimiento, aunque al poco tiempo algunos de los artistas, se desilusionaron.26 La relación con The Beatles fue fundamental para la difusión de la secta MT entre los jóvenes occidentales.
En 1984, el Parlamento Europeo aprobó un informe sobre el fenómeno de los nuevos movimientos religiosos o sectas. En 1983, el eurodiputado conservador británico Richard Cottrell presenta un informe con trabajos previos sobre la peligrosidad de determinados grupos sectarios. El Informe Cottrell sobre sectas.27 Durante más de un año se estudió dicho informe, y el 22 de mayo de 1984 el Parlamento Europeo, por 98 votos a favor, 28 en contra y 27 abstenciones, lo aprueba. MT era uno de los grupos involucrado en este informe.
Cienciología [editar]
Artículo principal: Cienciología
Como ejemplo de secta se puede mencionar a la Cienciología, considerada así en diversos países europeos, aunque en las últimas resoluciones se ha permitido darle el caracter de religión. Esta organización fue fundada por el escritor de ciencia ficción L. Ron Hubbard y posee miembros reconocidos como Tom Cruise y John Travolta. Una de las formas de recaudar fondos es reclutando a gente, que tiene que pagar un alto precio por el material que se les ofrece, como primer punto de la libertad espiritual y la felicidad.
De esta corriente han surgido empresas de superación personal, que aunque tal vez no sean tan enajenantes como la cienciología, distan mucho de ser beneficiosas, y solo en algunos pocos casos logran ayudar a la gente.
Para lograr su cometido, este tipo de sectas utilizan el entrenamiento ontológico (del griego ontós: ‘todo’, en el sentido de que influye en toda la vida del individuo, incluso en su privacidad). La mayoría de especialistas están de acuerdo en que el entrenamiento (coaching) en sí mismo no es malo, es útil para empresas y para ayudar a personas (como puede serlo también la psicología) mientras no manipule la ideología del individuo. En cambio el entrenamiento ontológico, que aunque es derivado del coaching, suele enajenar al sujeto, para hacerlo cumplir el cometido de la empresa. Se mezcla así un poco de todo: entrenamiento, psicología Gestalt y diversos conceptos metafísicos.
Sectas destructivas [editar]

Una secta destructiva es un grupo de personas que sigue un determinado movimiento religioso o ideológico en la cual se practica el control mental; por lo que, bajo una apariencia inofensiva, puede ser muy peligrosa; por los efectos nocivos que producen en los miembros.28 Estos efectos se perciben a largo plazo y por lo general rayan en escándolosos casos de índole violenta con tintes, suicidas, homicidas o incluso genocidas.
Son grupos que se presentan bajo forma de asociación, o asociaciones que aparentemente abarcan temas culturales, políticos, religiosos o incluso de tratamiento frente a enfermedades o problemas sociales. Se caracterizan principalmente por usar técnicas de persuasión coercitiva como método de influencia social, previamente se usan métodos de seducción y además cuentan con uno o varios líderes. Es muy frecuente una jerarquía piramidal de orden. Suelen usar además situaciones de desorientación social como desastres naturales, de guerra o terrorismo, para reafirmar el fin generalmente apocalíptico del mundo y su falsedad, muchas veces también con fin lucrativo. En algunos países están catalogadas como destructivas o peligrosas y por lo mismo prohibidas, actuando a menudo en la clandestinidad.
Según la exparlamentaria, política, escritora, profesora y columnista Pilar Salarrullana,29 miembro de la Comisión del Congreso de los Diputados para el estudio de las sectas, el verdadero motivo para inscribirse en el registro del Ministerio de Justicia es por las ventajas fiscales que aporta y la imagen de seriedad que imprime. Otros de los peligros de las sectas, afirma esta autora, son el aislamiento social que propugnan, el radicalismo religioso y la persecución de críticas formuladas en su contra.29
Se define peligrosa cuando, por su filiación a esta secta, la persona desarrolla problemas de adaptación social, laboral o familiar, cuando además se coarta la libertad o la dependencia a ésta. Algunos psicólogos y especialistas afirman que más de un tercio de los acolitos acaba abandonándolas, aunque si poseen una personalidad débil y «presectaria» tienen un riesgo elevado de volver a entrar en otro grupo social o secta peligrosa, a modo de adicción.30
El tema de las sectas destructivas ha alcanzado en ciertas épocas tal notoriedad, por ejemplo en EE. UU. durante los años sesenta o en España durante los años ochenta, que en algunos idiomas europeos la palabra secta se utiliza únicamente para referirse a este tipo de grupos religiosos alienantes, sin utilizar sus otras acepciones.
Características [editar]
La principal característica de las sectas destructivas es su habilidad para implantar, utilizando el control mental, una personalidad gregaria en sus adeptos, provocando en la persona el llamado Síndrome disociativo atípico.31
Además suelen poseer también:
Organización autoritaria y piramidal: no existe la democracia en ninguno de los escalones ni se permite la crítica y se inculca el destierro del pensamiento crítico.
Existencia de un líder, o grupo de líderes, cuya decisión es la única que cuenta. El líder controla todos los movimientos de los miembros, así como su dinero y no se somete a las mismas reglas que los seguidores. Pero el líder y los adeptos se creen el mensaje o se lo terminan creyendo; mencionar que los dirigentes de segundo nivel no suelen compartir la creencia y sí el afan de lucro y poder.
Aislamiento de los adeptos del mundo en general y de las relaciones familiares en particular.
Se controla toda la información que les llega.
Se instala un discurso demonizador del "mundo"; a la vez que se insta a los adeptos a depositar una confianza ilimitada en la secta; especialmente en los dirigentes del segundo nivel.
En 1995, la Asamblea Nacional presidida por Alain Gest, definió 10 criterios para caracterizar a las sectas destructivas:
desestabilización mental
carácter desorbitado de las exigencias financieras a sus adeptos
ruptura inducida con el entorno o ambiente de origen
atentados contra la integridad física
reclutamiento de los niños
discurso antisocial
disturbios de orden público
importancia de querellas judiciales contra las sectas
eventual desvío de los circuitos económicos tradicionales y tentativas de enfrentamiento en los poderes públicos.
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« Respuesta #9 en: 28 de Marzo de 2010, 02:28:44 pm »

Secta. A menudo escuchamos esta evocativa palabra. Sin embargo, se conocen poco sus orígenes y uso histórico, a pesar de que suele ser utilizada por el establishment en diversas partes del mundo para descalificar a minorías religiosas. Secta es también un adjetivo temido, particularmente por transnacionales religiosas de reciente creación con comportamientos delictivos y pésimos récords de derechos humanos. Por todo esto, es un termino polémico. Algunos intelectuales y líderes de opinión pugnan por censurar su uso. Otros, en cambio, proponen un uso responsable con modelos analíticos claros.

 Inmersos en una sociedad cada vez más plural y globalizada en la que somos bombardeados con propuestas proselitistas desde distintos ángulos, surge la pregunta cada vez más frecuente. ¿Es posible contar con parámetros claros para identificar una secta?

En este libro el lector encontrará los puntos clave, de acuerdo con los últimos avances científicos, para identificar a las sectas, tal y como se utilizan hoy en día en disciplinas como la medicina, la sociología, la teología, la psiquiatría, y la psicología clínica. El texto está basado en una ponencia presentada por el que escribe estas líneas, en la Escuela Nacional de Antropología e Historia* a la que asistieron investigadores sociales, personal docente, alumnos y autoridades gubernamentales. La presentación incluyó videos y diapositivas para ilustrar algunos ejemplos extremos de lo que se conoce como sectas destructivas. Por razones obvias, dicho material no se reproduce aquí, aunque he hecho un esfuerzo conciso por plasmar algo equivalente en la introducción.

 Una versión de este ensayo se publicó en la Revista Académica para el Estudio de las Religiones a finales de 1997,  y tuvo muy buena acogida. La idea de ponerlo al alcance del público ahora como monografía surgió como alternativa a la de seguir duplicando separatas del artículo en cuestión, para responder a la demanda de información.

Naturalmente, de 1997 a la fecha se han dado importantes avances en el ámbito mundial de la investigación del fenómeno de las sectas. No sólo han ocurrido nuevos eventos trágicos de extremismo que arrojan nueva luz sobre las dinámicas de dichas agrupaciones; también se han pasado importantes legislaciones al respecto en países europeos y se han descubierto oscuros nexos económicos entre algunos académicos, famosos por defender poderosos grupos religiosos explotativos, y estos últimos. Asimismo, se han publicado trabajos muy relevantes sobre el tema de la manipulación en agrupaciones totalitarias —tal es el caso del libro publicado en 1999 por el Dr. Robert Jay Lifton, una obra de referencia imprescindible— y se han discutido y redimensionado antiguas polémicas, así como otras no tan viejas.

De todo esto he  tomado —dentro de los límites que permite el concepto editorial de este trabajo— información relevante y reflexiones para enriquecer el texto y actualizar a los lectores de habla hispana.

 El tema de las religiones en general, y el de las sectas destructivas en particular, es una realidad cada vez más significativa en el mundo contemporáneo. La globalización religiosa y su efecto concomitante al favorecer la pluralidad religiosa y el multiculturalismo, tienden, por un lado, a crear rechazo y recelo ante lo nuevo y diferente, lo cual genera intolerancias ancladas en prejuicios y falta de información. De allí la importancia de utilizar responsablemente términos como secta. Por otra parte, la corrupción y la cultura de la impunidad prevalecientes en la mayor parte de Latinoamérica, crean condiciones idóneas para el florecimiento de organizaciones religiosas —algunas de ellas muy sofisticadas y a menudo con historiales delictivos— que aprovechando la libertad de creencias, explotan y violan los derechos humanos de sus adeptos. En la globalización, pues, coexisten dos realidades antitéticas paralelas: el aumento de la intolerancia y el aumento de los abusos religiosos por parte de organizaciones de carácter coercitivo. Esto hace peculiarmente importante el contar tanto con leyes que protejan la libertad de creencia, así como con marcos analíticos y definiciones claras para identificar grupos religiosos destructivos que violan los derechos humanos.

 

                                   Jorge Erdely

               

      Ciudad de México, noviembre de 2002.
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« Respuesta #10 en: 28 de Marzo de 2010, 02:29:36 pm »

Polémicas y Extremismo Religioso

Introducción

En 1978, la opinión pública mundial fue sacudida por el reporte del suicidio colectivo de 914 personas en Jonestown, Guyana. Todos eran seguidores del reverendo Jim Jones, quien también se autoinmoló. Desde entonces se ha observado una mayor frecuencia de acontecimientos de este tipo o parecidos.

En marzo de 1993, más de 80 personas se suicidaron junto con David Koresh, en Waco, Texas, por motivos religiosos (Gaustad, 1993:629). En 1994, el grupo esotérico La Orden del Templo Solar sorprendió a los analistas sociorreligiosos al efectuar varios suicidios diferidos en Suiza y Francia. Todos los participantes eran seguidores del homeópata europeo Luc Jouret. Cuarenta y ocho murieron en el primero de los sucesos y otros más posteriormente.

En el mes de noviembre de ese mismo año, las autoridades de Ucrania impidieron el suicidio colectivo de los seguidores de Marina Tsvygun, quien afirmaba ser la reencarnación de Cristo. Fueron arrestadas 779 personas en Kiev. El culto tenía en ese entonces 150 mil seguidores en la ex Unión Soviética y se llama La Fraternidad Blanca.

terror religioso

El 20 de marzo de 1995, en Tokio, Japón, Shoko Asahara ordenó a sus seguidores de la secta La Verdad Suprema, colocar bombas con gas sarín neurotóxico en el sistema de transporte del metro. El resultado: más de cinco mil intoxicados y doce personas muertas. Seis semanas más tarde, los mismos adeptos de La Verdad Suprema (Aum Shinrikyo en japonés) perpetraron un nuevo atentado terrorista en otra estación. Afortunadamente, hubo un retraso en el mecanismo de la bomba y ésta pudo ser desactivada a tiempo. De no haber sucedido esto, la mezcla de cianuro e hidrógeno que contenía el artefacto explosivo hubiera privado de la vida en minutos a aproximadamente 20 mil usuarios del tren subterráneo.

Los anteriores, son ejemplos claros de lo que son y hacen algunas sectas destructivas extremistas a nivel internacional, las cuales han llamado la atención de especialistas y medios de comunicación por igual. Sin embargo, a pesar de su popularidad, representan tan sólo la punta del iceberg. Solamente en la Unión Americana algunos analistas calculan que existen tres mil grupos que pueden ser clasificados como sectas destructivas (Hassan, 1997). Cabe señalar que no todas tienen la capacidad para provocar actos masivos de terrorismo como los que realizó La Verdad Suprema, o propósitos de inducir suicidios colectivos como lo hizo Jim Jones.  Hoy por hoy, la violación, el abuso sexual de menores, el daño patrimonial a través del fraude organizado y la inducción de distintas enfermedades mentales son algunas de las prácticas más comunes en que día a día incurren cientos de grupos religiosos y pseudo científicos que forman parte de una nueva patología social.

 

la necesidad de un marco de concientización para la sociedad

Dicha problemática, que según todos lo indicadores confiables llegó para quedarse y tiende a crecer y a volverse más compleja, hace necesario tener un marco de clasificación y metodología de análisis para concientizar adecuadamente a la sociedad acerca de la existencia de esta innegable realidad. El conocer las diferentes definiciones que se manejan en este campo evitará que la sociedad, especialmente los medios de comunicación,  los líderes de opinión, y académicos poco familiarizados con el tema, caigan en el extremo de catalogar ligeramente como secta a cualquier agrupación, generando a su alrededor un clima de intolerancia, rechazo y hostilidad.

Esto debe ser especialmente tomado en cuenta, ya que tradicionalmente la palabra secta tiene una connotación peyorativa en el sentido de herejía ideológica o heterodoxia doctrinal (esto según la perspectiva de una u otra mayoría religiosa y dependiendo del país que se trate). Sin embargo, la carga semántica negativa de la palabra secta no sólo se ha hecho más fuerte, sino cualitativamente distinta, a partir de 1978, año en que ocurrió el ya citado suicidio colectivo encabezado por Jim Jones, en Guyana. Desde entonces, la opinión pública mundial comenzó a percibir el significado de la palabra secta como una agrupación antisocial, siniestra, de conducta fanática y peligrosa. Es pues así, que hoy en día el concepto de secta trae a la memoria de millones de personas, no sólo la noción de disidencia religiosa doctrinal, tampoco el concepto más neutral de facción, sino, sobre todo, y conforme pasa el tiempo, la idea anteriormente descrita.


¿minorías religiosas o sectas?

En este contexto, el calificar como secta a un grupo social conlleva una responsabilidad ética importante, responsabilidad que no se puede descargar pertinentemente sin un marco analítico correcto, ni repitiendo acríticamente los epítetos y nombres que otros dicen sin entender realmente de lo que se habla.  En otras palabras, ¿por qué clasificar, o llamar sectarias a unas organizaciones sí y a otras no?  ¿Porque lo dice la mayoría? ¿Porque se les llama así en la televisión o en la radio?  ¿Porque lo dice el cura, el pastor, el intelectual de moda, o una u otra institución que estudia el campo sociorreligioso? El periodista, el analista, el profesionista, el padre de familia que llama secta a un grupo simplemente porque oyó a alguien más clasificarlo así, no sólo actúa en forma irresponsable y poco ética, sino que se convierte, en ocasiones, en títere de intereses oscuros, en cómplice pasivo, quizás, de antagonismos religiosos cuya profundidad no conoce, o de los intentos de estructuras de poder por monopolizar las conciencias a través de la descalificación a priori de otras opciones de espiritualidad.

 

¿nuevos movimientos religiosos?
Otro extremo en el que se evitará caer al tener un conocimiento preciso de las definiciones en este campo, es el de intentar eliminar del lenguaje común el término secta, o en su caso autocensurarse en cuanto a su uso.  Hoy en día, algunas corrientes ideológicas proponen precisamente esto, y demandan que se utilice exclusivamente el término Nuevos Movimientos Religiosos para referirse a cualesquiera organizaciones minoritarias, independientemente de que constituyan o no un peligro verificable para la sociedad [1] .
 

preocupación por la intolerancia

Algunos de los proponentes de la eliminación del término secta del lenguaje académico y de los medios de comunicación, se hallan preocupados por encontrar un término neutral, que no implique juicios de valor sobre las creencias de uno u otro grupo, ya que esto puede estigmatizarlos socialmente. La preocupación es ciertamente loable, ya que religiones mayoritarias en diferentes partes del mundo, utilizan como arma la palabra secta para descalificar por igual a minorías religiosas de toda índole, por el sólo hecho de no conformarse a los dogmas populares o de las religiones de Estado. Esto sucede hoy, por ejemplo, en países islámicos, y ocurrió antaño en Inglaterra cuando la Iglesia oficial, la Anglicana, persiguió a los cuáqueros. El abuso en el uso del término secta, ciertamente puede crear un clima de desconfianza, difamación y hasta de agresión en contra de personas que pertenecen a minorías religiosas. Más adelante se detallarán otras consecuencias.

Sin embargo, y por más noble que sea la intención, los líderes de opinión, especialmente algunos sociólogos, que pugnan, a veces histéricamente, porque se elimine la palabra secta del ámbito de las clasificaciones, cometen en sus planteamientos, errores elementales.

Primeramente, pasan por alto que, aunque la palabra ha sido por mucho tiempo sinónimo de heterodoxia intelectual, esta interpretación del concepto se ha restringido cada vez más a los ámbitos religiosos. La realidad es que la sociedad occidental en general, percibe cada vez más el término secta, como representativo de conductas antisociales realizadas por organizaciones engañosas que fomentan el fanatismo irracional y espiritualizan el delito.
 

secta: ¿disidencia ideológica o conducta antisocial?

En otras palabras, la sociedad, cada vez más secularizada y mediatizada, identifica frecuentemente la idea de secta con organizaciones como La Verdad Suprema o Koresh y compañía, más que con Wycliffe y sus lolardos, o bien —desde el punto de vista de la presente administración del Vaticano—con Leonardo Boff y sus propuestas teológicas liberacionistas. Visto de esta manera, el énfasis está sobre todo en el extremismo y en la conducta antisocial, aunque se considere que en muchos casos ésta tenga una motivante religiosa. En este contexto, antropólogos, sociólogos, psicólogos clínicos y especialistas médicos, han aportado al campo del conocimiento científico definiciones claras y actuales de lo que constituye o no una secta, acompañadas de criterios rigurosos para su clasificación.

A continuación exponemos esquemáticamente las principales definiciones del término secta con un breve análisis de cada una.
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« Respuesta #11 en: 28 de Marzo de 2010, 02:30:26 pm »

¿Qué es una Secta?: Definiciones Científicas

 
i.  definición lingüística

De acuerdo con una definición estrictamente lingüística, la palabra secta (del latín secta) quiere decir “Doctrina enseñada por un maestro y seguida por sus adeptos.  Particularmente la doctrina y el conjunto de sus adeptos” (Moliner, 1988: 1121).

Ésta es una definición que por general y literalista prácticamente se utiliza muy poco, ya que es demasiado amplia, pues cataloga como secta a cualquier ideología, política, social, religiosa, filosófica, etc., junto con sus seguidores. Ésta podría incluir, por ejemplo, a cualquier religión, partido político, o partidarios de la filosofía de Kant, Marx o el psicoanálisis de Freud.
 

ii.  definición histórico-lingüística

Secta: “Doctrina religiosa (y sus adeptos), que se aparta de la tradicional u oficial”. (Moliner, 1988: 1121).

 Ésta es una definición lingüística de uso cultural que se desarrolló a través de la historia de la civilización occidental. Se hizo especialmente popular con el dominio cultural del catolicismo romano en Occidente, y en el Oriente con la Iglesia Ortodoxa.

Conforme el tiempo pasó y la cristiandad llegó a ser dominante en el mundo occidental, la palabra adquirió una carga peyorativa fuerte: los heréticos, los perversos doctrinales, los enemigos de la ortodoxia confesional establecida, eran denominados secta. De hecho, la etimología griega haíresis, de la cual deriva originalmente el concepto a las lenguas romances, tiene relación con las nociones de herejía y de facción.
 

criterios arbitrarios

Esta definición es, evidentemente, muy limitada, pues se enfoca exclusivamente en el aspecto religioso y constituye un criterio relativamente arbitrario para hacer clasificaciones, pues como se vio, según la definición de uso cultural, secta es: “Una doctrina religiosa (y sus adeptos) que se apartan de lo tradicional u oficial”.  Así, todo lo que no sea religión mayoritaria o popular, se considerará secta, dependiendo de la cultura y su tradición religiosa, o de la religión oficial reconocida por el Estado, dependiendo del país, región, y aun de la época. Algunos ejemplos de esto son los siguientes: hay países islámicos en los que las minorías religiosas son en ocasiones catalogadas como sectas. En Rusia, los católicos romanos son llamados así por algunos sectores de la Iglesia Ortodoxa.  En Inglaterra, los puritanos y los cuáqueros fueron considerados sectas en siglos pasados por la Iglesia Anglicana.  En países budistas e hinduistas, las religiones distintas se llegan a considerar y denominar sectas.

En esta definición, se transfiere completa a las minorías religiosas que se etiquetan así la connotación negativa que dicho término ha acumulado a través de la historia. Recordemos, sin embargo, que el valor simbólico negativo de la palabra secta, actualmente, abarca no sólo la idea de “error doctrinal”, sino sobre todo, desde hace poco más de dos décadas, se asocia a grupos de conducta peligrosa y antisocial.
 

el uso de la palabra secta como arma

En este contexto, la palabra secta se usa como arma para descalificar a priori a “los otros”, los de ideología religiosa diferente, indistintamente de que su trayectoria social sea inocua o hasta positiva. Asimismo, se utiliza como falacia de etiqueta, y coloca un estigma que fomenta la intolerancia religiosa, y evita a las religiones tradicionales mayoritarias —o de Estado— el trabajo de refutar con argumentaciones serias, las posturas ideológicas de otros grupos que tienen el mismo derecho de ejercer la libertad de creencia y propagar sus propuestas.

Esta definición histórico-cultural es la más utilizada en México, a nivel popular y en la mayoría de los medios de comunicación. Su uso es fomentado especialmente por sectores intolerantes de la jerarquía católica y ha sido, en buena medida, asimilada pasivamente por la sociedad.

Aquí cabe señalar que el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, que representa la posición oficial del Vaticano actualmente, no califica como sectas a las grandes religiones históricas como el budismo, el judaísmo o el Islam. Las llama “religiones no cristianas”. Tampoco denomina sectas a las iglesias Protestante, Anglicana u Ortodoxa Oriental.  Los antes llamados herejes y sectarios, pasaron posteriormente a ser “los hermanos separados” y hoy el Vaticano, en aras del esfuerzo ecuménico, los denomina simplemente iglesias y cristianos (Catecismo de la Iglesia Católica:195-202) [2] .

 
iii. definición teológica

El doctor en religiones comparadas, W. Martín propuso la siguiente acepción teológica de la palabra secta. “Una secta es un grupo de personas polarizadas alrededor de la interpretación particular que alguien hace de la Biblia, que incurre en grandes desviaciones con respecto a las doctrinas primordiales de la fe cristiana...” (McDowell, 1988:11).

Ésta es una definición utilizada sobre todo en el ámbito cristiano nominal. Toma como punto de referencia para hacer clasificaciones las bases teológicas de las creencias. No considera la antigüedad ni la cantidad de miembros, ni el reconocimiento oficial que en un país determinado pudiera tener una organización religiosa.

 pros y contras

La definición teológica es válida como instrumento de crítica dentro del ámbito religioso y denominacional y tiene pautas académicas y doctrinales bien definidas para hacer clasificaciones precisas. También provee un mecanismo legítimo para alertar a las personas acerca de grupos religiosos que se autodenominan cristianos, sólo para ganar aceptación social y hacer prosélitos, mientras que ideológicamente no se apegan a las doctrinas cristianas históricas, e incluso inculcan ideas totalmente contrarias.

   Estrategias de proselitismo como éstas son definitivamente objetables. Si se analizan con cuidado, son éticamente equivalentes al fraude a través de una especie de usurpación de personalidad. Esto viola el derecho al que tiene cualquier persona a la información, para poder decidir en condiciones equitativas su postura ante una determinada propuesta religiosa.

el mormonismo: un ejemplo de proselitismo poco etico

Veamos por ejemplo el caso del mormonismo, una religión que al presente ha corregido conductas sociales peligrosas que practicó a nivel cupular en sus inicios (adulterio poligámico legalizado, fraude, sedición e incitación al terrorismo, entre otros ejemplos). A pesar de dichos cambios, el mormonismo aún se adhiere a formas poco éticas de proselitismo al ostentarse como una religión cristiana. Una de las creencias básicas del mormonismo es el politeísmo mientras que, en cualquiera de sus variantes, el cristianismo es esencialmente monoteísta. El mormonismo es realmente una religión sincretista que incorpora elementos clásicos del espiritismo, ocultismo y politeísmo envueltos con una nomenclatura cristianizada.

El mormonismo, como cualquier otra religión, tiene libertad para difundir sus creencias, pero al mismo tiempo la gente tiene derecho a saber, antes de decidir ingresar a dicha religión, cuáles son sus creencias reales, incluida la historia de la organización (esta última suele ser ocultada o maquillada cuidadosamente especialmente en lo referente a las relaciones adultero-polígamas de su fundador, Joseph Smith, con más de 80 mujeres, algunas de ellas esposas de sus seguidores). El mormonismo tiene la libertad de difundir sus creencias, sin embargo, otros sectores sociales tienen derecho a la libertad de expresión para criticar el ocultamiento deliberado de información y el hecho de que esta religión trate de obtener aceptación social utilizando una fachada cristiana, cuando en realidad promueve una religión politeísta. Aquí es importante remarcar que la libertad de creencia no ampara contra la crítica pública cuando se engaña deliberadamente a la sociedad. Junto con la libertad de creencia, coexisten también la libertad de expresión y el derecho a la información.

Éste es sólo un ejemplo de la aplicación académica de la definición teológica de secta, y parte de la ética que justifica su uso como instrumento de crítica en el ámbito religioso.

iv.   definición socio-jurídica

El investigador español José Rodríguez, quien ha sido asesor sobre el tema de las sectas para diversas comisiones de gobiernos europeos, ha definido así el concepto, retomando el término secta destructiva que acuñó el psicólogo social hispano Álvaro Rodríguez:

 
“Una Secta Destructiva (SD) será todo aquel grupo que en su dinámica de captación y/o adoctrinamiento, utilice técnicas de persuasión coercitiva que propicien:

 
·      “La destrucción (desestructuración) de la personalidad previa del adepto o la dañen severamente.

·      “El que, por su dinámica vital, ocasione la destrucción total o severa de los lazos afectivos y de comunicación afectiva del sectario con su entorno social habitual y consigo mismo.
·      “Y, por último, el que su dinámica de funcionamiento le lleve a destruir, o conculcar, derechos jurídicos inalienables en un estado de derecho” (Rodríguez, 1989:31).
 Esta definición toma como punto de referencia para su clasificación la conducta social. Hace énfasis muy particularmente en aquellos comportamientos grupales que dañan a la sociedad, que violan los derechos humanos y que destruyen a la persona que es captada por una organización. Una secta es, según la definición sociológica de Rodríguez, cualquier organización que propicie esto, independientemente de su ideología, antigüedad, popularidad o número de miembros.

Esta definición tiene la ventaja de que no se circunscribe  al   ámbito   religioso,   pues  abarca  incluso a subgrupos políticos, psicoterapéuticos, pseudo científicos, culturales, etcétera.

La distinción destructiva, añadida al vocablo de secta, puede ayudar a diferenciar a aquellos grupos que encuadran, por ejemplo, en las definiciones teológicas, pero que no muestran una conducta antisocial o peligrosa, de aquellas organizaciones que sí lo hacen.

 

el sectarismo: ¿un problema de adicción?

Rodríguez, quien ha sido profesor de sectarismo en la maestría de adicción a las drogas que auspicia la Universidad Complutense de Madrid, hace un fuerte énfasis en factores como el entorno social y la susceptibilidad individual para explicar la captación y dependencia sectaria (Rodríguez, 2000). De hecho, equipara la pertenencia a sectas destructivas con patologías sociales como la adicción a las drogas y el alcoholismo. Para Rodríguez [3] , el papel de las estrategias coercitivas y explotativas de la secta destructiva, per se, no juegan un papel tan relevante como en los análisis de los psicólogos clínicos y sociales más reconocidos.
v.  definiciones de la psicología social

Michael Langone, doctor en Psicología Clínica y editor de una de las más prestigiadas revistas científicas que estudian el fenómeno de las sectas, define así el concepto que analizamos:

 

“Secta es un grupo o movimiento, que exhibe una devoción excesiva a una persona, idea o cosa y que emplea técnicas antiéticas de manipulación para persuadir y controlar (a sus adeptos); diseñadas para lograr las metas del líder del grupo; trayendo como consecuencias actuales o posibles, el daño a sus miembros, a los familiares de ellos o a la sociedad en general” (Langone, 1988:1).

 
Langone añade después:

 
“Dado que la capacidad para explotar a otros seres humanos es universal, cualquier grupo puede llegar a convertirse en una secta. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones institucionalizadas y socialmente aceptadas, tienen mecanismos de auto-regulación que restringen el desarrollo de grupúsculos sectarios”  (Langone, ibíd.).

 
ventajas de esta definición
 Esta definición toma como punto principal de referencia la conducta psicosocial (no las bases teológicas, la tradición o la aceptación oficial del Estado, etc.). Es un concepto similar al netamente sociológico y tiene las siguientes ventajas.

 ·      Es amplia. Estudia cualquier tipo de organización social, no sólo las religiosas, y analiza particularmente los mecanismos psicológicos de manipulación grupal que utiliza una organización para reclutar y mantener su membresía.

·      Clasifica con base en hechos observables y comprobables.

·      Responsabiliza a las organizaciones de su manera de interactuar con la sociedad y ofrece simultáneamente la oportunidad de que un determinado grupo corrija su conducta y se adapte socialmente, retirándose de tal clasificación, si hace los cambios necesarios.

·      Elimina la posibilidad de que un grupo se escude en la ortodoxia de su credo, en la cantidad de sus miembros o en su trayectoria histórica, para cometer ilícitos.
 

daño y manipulación: perspectivas

El concepto del Dr. Langone considera en particular el daño, potencial o actual, que se causa a los individuos al involucrarse en una organización determinada (en otras palabras, lleva implícita la noción de secta destructiva).

La existencia o no de la explotación, de la falta de ética y transparencia al proselitar, los mecanismos internos de autorregulación y la presencia de técnicas psicofisiológicas de manipulación, son las variables que se examinen a fondo antes de catalogar como secta o cult (en inglés) a una organización.

Aunada a su marco metodológico de análisis, ésta es una de las definiciones seculares más respetadas en el ámbito de los investigadores internacionales; sin embargo, tiene algunos puntos débiles, por ejemplo:

·      Puede resultar difícil definir qué es una devoción excesiva.
·      Se necesita conocer muy bien y aplicar rigurosamente sus criterios de análisis para no etiquetar injustamente a una organización como secta.

·      Los parámetros son muy técnicos y especializados, y por lo tanto poco accesibles para la mayoría de las personas, incluso profesionistas.
 

 steve hassan: el enfoque empírico

Steve Hassan, maestro en psicología por el Cambridge College, fue miembro de los moonies por mucho tiempo. Actualmente tiene años de experiencia como asesor internacional y consejero sobre el tema de las sectas destructivas.

Hassan combina elementos empíricos, que provienen de su pasada vivencia en la secta Moon, su amplia experiencia en tratar pacientes provenientes de movimientos religiosos extremistas, y criterios de las ciencias sociales y la psicología clínica para definir como secta destructiva a cualquier grupo (religioso o no) que utilice técnicas de control psicológico para suprimir la personalidad e inhibir el juicio crítico y la libertad de decisión. Establece cuatro criterios para detectar la manipulación mental.

 1)      Control de la conducta.

2)      Control de la información (tanto de aquella que las personas tienen derecho a saber antes de ingresar a un grupo, como de información “del exterior”.

3)      Control de las ideas. 

4)  Control de las emociones (Hassan 1997:2).

vi. aportaciones de la psicología clínica

Por su parte, la Dra. Margaret Singer, psicóloga clínica y profesora emérita de la Universidad de California en Berkley, nos ofrece una definición bastante similar a la de Langone. La misma se basa también en el comportamiento, no en las creencias de un grupo. En su obra clásica, analiza seis puntos bastante sofisticados para definir las técnicas de persuasión psicofisiológica que utilizan las sectas  (Ofshe y Singer, 1986).

Una aportación nueva y valiosa de la Dra. Singer es que la secta en sí es constituida básicamente por la estructura jerárquica y de poder de la organización, no necesariamente por los adeptos o miembros regulares en sí.

vii.   definiciones de la ciencia médica

El Dr. Robert Lifton, eminente psiquiatra y sociólogo, definió en su obra La reforma del pensamiento y la psicología del totalitarismo ocho criterios para detectar los legendarios lavados de cerebro que inmortalizaron algunos filmes de guerra. Su investigación inicial se basa en las técnicas utilizadas sobre los presos políticos durante el régimen dictatorial de Mao, en China, para convertirlos bajo coerción a la ideología comunista (Lifton, 1989).

Actualmente, muchos médicos, psicólogos clínicos y sociólogos, toman estos criterios como referencia para identificar si un grupo religioso o de otra índole, instrumenta medidas coercitivas para manipular la conducta de sus adeptos a través de una estrategia graduada de “reforma de pensamiento”. La utilización de estas técnicas de coerción psicológica constituye para muchos especialistas, hoy en día, el criterio clave para llamar secta a una determinada agrupación. Secta, esto es, desde la perspectiva de la sociología médica.

los ocho criterios de lifton

A continuación se enumeran, resumen y ejemplifican los criterios del Dr. Lifton, aplicados al ámbito de las agrupaciones religiosas:

 

1.    Control de la atmósfera social y de la comunicación humana. Esto implica coartar la comunicación entre los seres humanos a los que se desea controlar. Incluye obstaculizar la comunicación del individuo consigo mismo (por ejemplo, al evitar que éste cuente con tiempo libre para la reflexión personal).

 

2.    Manipulación mística. Se construyen premeditada-mente atmósferas “espirituales” que parecen espontáneas, pero que en realidad son artificiales y están planeadas y estudiadas para producir un efecto. La gente interpreta este efecto como una “experiencia espiritual”, al ignorar que fue una situación prefabricada.

 

3.    Redefinir el lenguaje. Controlar las palabras sirve para controlar las ideas de las personas. Se adoctrina con conceptos simplistas. Por ejemplo, clichés que tienden a desalentar más que alentar el uso de la razón. (V.g. “nadie puede utilizar su razón para alcanzar la iluminación”; “Sólo los elegidos pueden entender lo que sucede al interior de nuestra agrupación”).

 

4.    La doctrina es más importante que la persona. No importa lo que un ser humano esté experimentando en la realidad, la creencia en el dogma es lo más importante. La creencia del grupo rebasa la conciencia individual y la integridad, en cuanto a comprobar resultados. Un ejemplo se da cuando algún grupo proclama que Dios ha realizado milagros de sanidad, pero se niega a hacer las verificaciones científicas pertinentes. Puede ser, incluso, que una persona esté gravemente enferma y se asegure que no importa lo que se vea, ya está sana. Es más importante sostener el dogma que el bienestar de las personas y atender a lo que indica la realidad.

 

5.    La ciencia sagrada. Doctrina con el absoluto científico y moral. El dogma es incuestionable.

 

6.    El culto a la confesión. Manipulación de la confesión pública para romper los límites personales.  Restricciones o prohibiciones a la privacía personal.  Por ejemplo, la confesión de faltas o problemas tiene usos y limitaciones bien definidas tanto en el ámbito terapéutico como en el eclesiástico. En este caso, se abusa de su uso para denigrar y controlar a las personas a través de la información obtenida. Se intenta borrar la individualidad para controlar a las personas en masa.

 

7.    Demandas de pureza inalcanzables. Estándar inalcanzable de perfección para crear culpabilidad y vergüenza en los adeptos. La gente es castigada y enseñada a autocastigarse por no llegar a un ideal que de inicio es imposible alcanzar.

 

8.    La dispensación de la existencia. El grupo decide quién tiene derecho a existir y quién no. No hay ninguna alternativa legítima, sino sólo el pertenecer a esa organización en particular. En regímenes gubernamentales totalitarios, esta idea es lo que “justifica” la ejecución de disidentes políticos.

 Los anteriores mecanismos de manipulación tienen efectos bien estudiados, tanto psicológicos como en la bioquímica cerebral, para crear estados de inhibición del razonamiento y alta sugestibilidad para controlar la conducta de individuos y comunidades.

 

Robert Jay Lifton, probablemente el especialista más importante en manipulación y grupos totalitarios hoy en día, ha confirmado la validez de su modelo de “reforma del pensamiento” para estudiar grupos religiosos. En 1999, publicó un amplio análisis sobre la secta japonesa La Verdad Suprema, un libro científico rigurosamente investigado sobre sectarismos radicales y sus peligros para un mundo globalizado. De acuerdo con sus conclusiones, lo que llama guruísmo —el endiosamiento explícito o implícito de un líder religioso— es una constante, además del autoritarismo y los ocho criterios ya descritos, en movimientos sectarios contemporáneos extremistas y violentos. El libro del profesor Lifton, Destroying the World to Save it: Aum Shinrikyo, Apocaliptic Violence, and the New Global Terrorism, se plantea una definición equivalente a secta destructiva basada en esos parámetros. Así, se clasifica como cult a cualquier agrupación religiosa:

 

a)         Cuyo líder esté en un estado práctico de  “endiosamiento” [4] .

b)        Que practique los ocho criterios de reforma del pensamiento.

c)         Que explote a sus seguidores.

 

El contenido y ortodoxia doctrinal quedan al margen como criterios valorativos según estos parámetros.

 aportes de la psiquiatría.
 

El Dr. John Hochman, profesor de psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en Los Ángeles, publicó en 1990 los resultados de sus investigaciones, en los cuales ofrece una definición sobre sectas. Retomando el concepto central de Lifton, añade: “Las sectas son grupos que utilizan métodos de ‘Reforma del Pensamiento’ para reclutar y controlar a sus miembros y que utilizan como herramienta una tríada” (Hochman, 1990:180) [5] .

 Los tres puntos de la tríada que define lo que es una secta para Hochman son:

 

El milagro.

Pensamiento mágico alrededor del dirigente y/o actividades del liderazgo.

 

El misterio.

La secrecía, que oculta la práctica,  creencias reales y agenda del grupo.

 

Por ejemplo, Shoko Asahara, gurú de La Verdad Suprema, en Japón, ofrecía cursos de yoga para reclutar miembros, pero jamás les decía que su verdadero fin era la formación de guerrilleros religiosos para llevar a cabo actos terroristas apocalípticos. Para lograr esto sujetaba a la gente a un conjunto de técnicas psicofisiológicas de control, sin que ésta tuviera conocimiento.

La autoridad.

Un régimen autoritario y absolutista que utiliza a las personas para suplir las necesidades del grupo.

 

la  tríada sinérgica

Cuando esta tríada se encuentra presente en un grupo, religioso o de otra índole, sus componentes ejercen un efecto sinérgico; esto es, cada elemento refuerza al otro en forma recíproca para crear una atmósfera extremadamente peligrosa que puede desembocar en daños a los procesos de funcionamiento en la mente de las personas, con sus consecuentes efectos en la salud en general.  El Dr. Hochman considera que para clasificar a una organización como secta desde la perspectiva médica psiquiátrica, es indispensable que reúnan los tres puntos anteriormente resumidos.

Una de las aportaciones más significativas del estudio de Hochman es la importancia que juega la secrecía para poder manipular la psique colectiva. En la secrecía del misterio hay un ocultamiento deliberado de información que la gente tiene derecho a conocer para determinar, de manera libre, a qué tipo de agrupación está ingresando. Cuando existe secrecía, se deteriora la percepción de los seguidores adoctrinados acerca de la realidad y verdadera naturaleza del grupo. Esto los vuelve particularmente vulnerables.

En este caso, la gente no presta su consentimiento a participar en la organización con pleno conocimiento. Es víctima de una especie de fraude en el cual se convierte en sujeto de técnicas que alteran la bioquímica cerebral para inhibir su razonamiento crítico y volverla pasiva y susceptible de ser explotada y dañada.

Finalmente, no podemos soslayar la reflexión médica de Hochman en el sentido de que las sectas destructivas presentan un problema de salud pública por el impacto social que tienen. La definición de Hochman sobre lo que constituye una secta, trasciende aun el ámbito médico, para enriquecer la ética jurídica. Analícese la frase consentimiento con pleno conocimiento y se llegará a la conclusión de que el espíritu mismo de este principio es el que, al ser violado, da lugar a la tipificación del delito de fraude en cualquier estado de derecho.
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« Respuesta #12 en: 28 de Marzo de 2010, 02:31:43 pm »

Proyecto Megiddo: Nuevas Leyes  y Milenarismo
 
 
Una observación interesante de John Hochman en los años noventa fue que conforme se acercase el fin de siglo y de milenio en el año 2000, el número de sectas destructivas iría en aumento, especialmente las de corte religioso. La casuística vindicó eventualmente esta proyección (Erdely, 2000:67-80) [6] . Según el Dr. Hochman esto ocurriría no sólo como consecuencia de misticismos apocalípticos, sino especialmente por el deterioro general de la sociedad (Hochman, 1990:179-187). La llegada del año 2000, consecuentemente, no provocó una disminución de frecuencia en la aparición de sectas destructivas. De hecho, la tragedia sectaria más grande de la era moderna se registró en Uganda, después del 31 de enero de 1999. El 17 de marzo del año 2000 murieron en un suicidio-homicidio ritual en Kanungu, aproximadamente mil integrantes del Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos. Posteriormente, se halló que previo al suicidio habían sido asesinados por el liderazgo de la secta y sus cómplices, más de 500 disidentes desilusionados [7] . La cifra total sobrepasó los mil muertos, rebasando así la tragedia de Guyana y Jim Jones, en 1978 (Erdely, 2001: 117-128) [8] .

 

el pretexto del apocalipsis

Aunque es cierto que la tragedia de Uganda se dio en un contexto escatológico apocalíptico, es importante notar que diferentes organizaciones religiosas tienen distintas maneras de interpretar el calendario cósmico y pueden ser bastante arbitrarias al respecto. La Verdad Suprema no necesitó esperar al año 2000 para intentar desencadenar el fin del mundo profetizado por su líder Shoko Asahara. Realizó sus ataques terroristas en pleno 1995. Por otro lado, se anticipó que la llegada del nuevo milenio podía ser un factor importante que propiciaría actos de fanatismo. Tanto así, que gobiernos de Europa, Canadá y Estados Unidos desarrollaron investigaciones especiales y planes de contingencia para prevenir actos de violencia a gran escala por grupos religiosos extremistas. El Proyecto Megiddo del FBI y el reporte de inteligencia Doomsday Religious Movements de Canadá, en 1999, fueron expresiones de esa preocupación.

Coincidimos, sin embargo, con Hochman, sin soslayar la influencia de los factores milenaristas, en que el deterioro de las estructuras sociales de la cultura occidental, es un factor mucho más determinante para la multiplicación y fortalecimiento de las sectas destructivas [9] .

nuevas leyes en francia y bélgica para prevenir la explotación sectaria

El Parlamento Europeo y los gobiernos de Francia y Bélgica, por su parte, se adelantaron a estos acontecimientos mucho antes. Investigaciones y reportes parlamentarios desde los años ochenta, observaron escenarios en los que grupos religiosos totalitarios y extremistas irían refinando estrategias de explotación que infringían los derechos humanos de sus seguidores y obtenían ventaja de sus vulnerabilidades.

La creación de legislaciones de esa naturaleza por parte de países con una amplia tradición de defensa de los derechos humanos y las libertades individuales, presupone un análisis cuidadoso de casuística y criminalidad que justifican jurídicamente el establecimiento de leyes que criminalizan específicamente la explotación sectaria. La aprobación de leyes como estas tiene implícita también otro mensaje: el panorama, en la era post-fin de milenio se vislumbra poco halagador pues se prevé un aumento creciente de sectas destructivas, algunas cada vez más extremistas y poderosas. México es un ejemplo de este aumento, en este caso vinculado más a causas sociológicas como la corrupción, que al milenarismo (Alemán, 2000) [10] .

El carácter irracional y arbitrario de los grupos religiosos totalitarios no requiere necesariamente de fechas con algún significado para desencadenar actos autodestructivos y/o de agresión organizada contra la sociedad. El pretexto escatológico siempre se puede inventar. Así lo demuestra el caso de Heaven’s Gate o las varias veces que la cúpula de los Testigos de Jehová ha hecho fallidas predicciones del fin del mundo en el último siglo para aumentar su membresía y recibir más donativos. Las condiciones de deterioro social que menciona Hochman, la crisis de paradigmas ideológicos, y en el caso de Latinoamérica, los altos índices de corrupción, impunidad y falta de respeto a los derechos humanos, son elementos que garantizan que el fenómeno de las sectas destructivas ha llegado para quedarse e irá en aumento, tanto en frecuencia como en comportamientos extremos.

Lo anterior es confirmado a su vez por la relevancia que el tema de las sectas ha tomado. En Latinoamérica estos asuntos ocupan cada vez más espacios en los medios de comunicación. En vista de esto, es imprescindible contar con marcos analíticos serios para comprender lo que constituye o no una secta y entender sus dinámicas internas.

Los criterios de investigación deben ser lo más rigurosos posibles y han de tener siempre en cuenta que agrupaciones pueden ser clasificadas como secta desde diferentes perspectivas, con distintos propósitos, todos legítimos. Por ejemplo, los Testigos de Jehová son considerados una secta por el cristianismo nominal, desde el punto de vista teológico, por inculcar dogmas que atacan doctrinas cristianas (Vg. la deidad de Jesucristo). Al mismo tiempo, sociológicamente, se les considera una secta por impedir, con métodos coercitivos, la transfusión de sangre a sus adeptos (incluidos menores de edad), lo cual genera muertes innecesarias cada año y viola el principio IV de la Declaración de la ONU sobre los Derechos del Niño.

 

El mundo de hoy es una sociedad que comienza, cada vez más, a pedir cuentas, y exige que todas las instituciones sean transparentes en sus fines y métodos de trabajo. Las organizaciones religiosas no están exentas de rendir cuentas claras, al igual que cualquier otra institución.


 

Capítulo cuatro

 

 Sectas Destructivas:

Defendiendo lo Indefendible

 

Dejando de lado por las causas que en su momento se expusieron, la definición lingüística por literalista y la de uso cultural por arbitraria, y acotando a su propio ámbito las definiciones teológicas, tenemos que los criterios médicos, sociológicos y de los psicólogos clínicos nos ofrecen parámetros bien definidos para hacer clasificaciones y analizar este tema con bases científicas.  Estas definiciones, y los marcos analíticos que las acompañan, también se complementan, y a su vez hacen posible el poner en marcha estrategias educativas para concientizar a la sociedad acerca de la existencia y naturaleza de las sectas destructivas. Asimismo, estas definiciones aportan conocimientos al ámbito jurídico a fin de perfeccionar leyes para que se proteja a la sociedad de organizaciones criminales, religiosas y de otra índole, (pseudoterapéuticas sería un ejemplo).  La resolución del Parlamento Europeo en 1984, para proteger a los ciudadanos de su jurisdicción de las sectas destructivas es un buen ejemplo de cuánto tiempo se lleva estudiando esta problemática en otros países (Cultic Studies Journal, 1986:275-277).

Por otra parte, las definiciones teológicas pueden ser herramientas para la educación en el ámbito familiar y eclesiástico, con el fin de prevenir que las personas sean objeto de tácticas proselitistas poco éticas o fraudulentas.

¿censura en nombre de la libertad?

Una definición bien aplicada de lo que constituye una secta destructiva es instrumento útil para prevenir a la sociedad al referirse a grupos con conducta peligrosa o delictiva, que se amparan o utilizan las creencias religiosas para violar las leyes y dañar a otros seres humanos. Este uso del lenguaje es congruente con la aplicación sociolingüística de calificativos como “mafia”, “crimen organizado”, “la delincuencia”, “funcionarios corruptos” y otros, a determinados grupos, para distinguirlos del resto de la sociedad con el fin de alertar a los demás acerca de la naturaleza reprochable de sus actividades.

Así contextualizado, y aplicado a organizaciones que bajo engaños y mediante el uso de pretextos de cualesquiera creencias religiosas, son comprobablemente nocivas, el uso de la terminología secta destructiva, es legítimo, necesario y útil.

Líderes de opinión como Massimo Introvigne, en Italia, e investigadores como el Dr. Shupe, en Estados Unidos, o Patricia Fortuny y Roberto Blancarte, en México, han promovido la idea de utilizar un término libre de juicios de valor sobre las creencias (Nuevos Movimientos Religiosos) para denominar a grupos minoritarios y/o de reciente creación. Dicha postura pasa por alto, entre otras cosas, que todas las sociedades civilizadas requieren necesariamente, adjetivos que contengan juicios de valor acerca del comportamiento de individuos y organizaciones independientemente de su orientación ideológica. Muchos adjetivos del lenguaje español tendrían que dejarse fuera de circulación si esto no fuera así, pues muchas palabras existen con el solo objetivo de calificar el carácter y la conducta de individuos y grupos.

Ni la censura del lenguaje ni la eliminación de conceptos socialmente útiles son solución al abuso que se ha hecho del uso del término secta, pues pronto se crearían otros términos que sustituirían a los primeros. Tal es el caso de lo que sucederá con la inviable propuesta de sustituir el término sectas por Nuevos Movimientos Religiosos.  Sencillamente, en un futuro la carga peyorativa y simbólica del concepto de secta se transferirá entera al de Nuevos Movimientos Religiosos y lo sustituiría en la praxis como adjetivo calificativo. Un problema adyacente es el que al estandarizar el nombre de Nuevos Movimientos Religiosos a todas las minorías o grupos de reciente creación, ocurrirá que  aquellos que aunque con creencias peculiares, no constituyen un peligro social, estarán en el mismo saco con los de conducta delictiva. Así, tendrán que cargar con las cuentas pendientes y pésimos antecedentes de los Jim Jones, los Shoko Asahara y grupos satanistas asesinos como los de Charles Manson.  Al fin y al cabo todos se considerarían Nuevos Movimientos Religiosos. Esto, obviamente, es poco equitativo para las minorías o nuevas opciones que desean construir su reputación con base en su propia actuación, y se seguirá prestando para provocar confusión y generar intolerancia contra ellos. Al mismo tiempo, los beneficiados serán precisamente los conocidos grupos de comprobada conducta antisocial y explotativa que evitarán el nombre de sectas, comenzando así a limpiar su imagen pública sin necesidad de corregir su conducta. Simultáneamente quedarán parapetados entre muchos otros grupos, mediante el uso de la clásica falacia de transferencia, para absorber la credibilidad que otras organizaciones pudieran construir con base en sus propios méritos, al mismo tiempo que intentarán diluir entre muchos la pésima reputación que se han ganado a pulso.

Los sociólogos que intentan imponer una “censura en nombre de la tolerancia” para eliminar el concepto de secta y sustituirlo por Nuevo Movimiento Religioso, deben añadir a sus buenas intenciones de evitar la discriminación religiosa, una medida de reflexión cuidadosa antes de promover propuestas como éstas, pues precisamente lo que intentan evitar, es lo que terminarán logrando, amén de fomentar la impunidad de aquellas sectas destructivas que ya violan la ley y los derechos humanos.

 estándar filosófico o científico

El argumento más plausible que podrían esgrimir para instrumentar esta propuesta sería decir que los lexemas para describir a determinados grupos sociales nunca deben hacer juicios de valor en cuanto a la legalidad o resultados de su conducta. En tal caso, se estaría fomentando la anarquía a través del relativismo ético, proveyendo de un parapeto ideal a grupos criminales a expensas de la seguridad de la sociedad, la cual tiene derecho a estar informada acerca del carácter y antecedentes de cualquier institución —religiosa o no— que sea nociva y que presente sus propuestas sin transparencia, violando el derecho a la información.

Finalmente, quienes afirman que siempre es incorrecto, erróneo o nocivo el utilizar el término secta, ya están haciendo un juicio de valor, basados en un código de ética con conceptos fijos de bien y mal. ¿En dónde queda allí el relativismo moral? Es bastante relativo.

La incongruencia se evidenciaría aún más si los apologistas de las sectas destructivas argumentaran que en todo caso no saben si sería correcto o no llamar a los grupos sectas o Nuevos Movimientos Religiosos. Pero quien no tiene parámetros éticos definidos, ¿cómo puede señalar que es impropio usar un vocablo?

Como vemos, detrás de algunos —que no de todos— de los que proponen estandarizar el nombre Nuevos Movimientos Religiosos para referirse a todos los grupos religiosos no mayoritarios de reciente creación, independientemente de su conducta social, parecen estar disfrazadas posiciones más bien filosóficas que científicas. Dejando de lado las intencionalidades, sólo una ideología basada en el relativo relativismo ético, acompañada de una buena dosis de romanticismo, puede hacer que se oscurezca a tal grado el raciocinio como para proponer una medida inequitativa y absurda que intenta combatir la intolerancia mientras genera impunidad y más intolerancia, además de no prever la inviabilidad a futuro de una propuesta formulada tan a la ligera.

la propuesta del dr. masferrer

Si de verdad se busca un término “neutral” para referirse a minorías religiosas, la propuesta del antropólogo Elio Masferrer parece mucho más acertada. El Dr. Masferrer, profesor e investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, en la ciudad de México, utiliza el término genérico sistemas de creencias (Masferrer, 2000). El término anterior, aunado al de “minorías religiosas”, cuando se desea enfatizar la dimensión cuantitativa en relación a las estructuras religiosas dominantes, es mucho más adecuado que el impreciso y problemático Nuevos Movimientos Religiosos. 

¿Investigadores sociales

en la nómina de las sectas?

El intento por sustituir secta por Nuevos Movimientos Religiosos por secta está apoyado, entre otros factores, por un poderoso lobby, financiado por organizaciones sectarias internacionales como los moonies, La Luz del Mundo y otros. Es una estrategia para tratar de “limpiar imagen” a través de censurar la libertad de expresión y el derecho a la información. Una maniobra clásica de los sistemas totalitarios. Simultáneamente, los científicos sociales que utilizan el término secta para referirse a minorías religiosas que explotan, violan o comenten abusos sexuales en el nombre de Dios, son calificados por los apologistas de sectas destructivas —cuyo propósito es desacreditarlos—  como “intolerantes”. Es un hecho bien documentado que mediante fuertes cantidades de dinero, promesas de proporcionar acceso a información exclusiva y viajes de lujo con todo pagado, organizaciones como éstas han influido en algunos investigadores para que los ayuden a quitarse “el estigma de secta”, logrando que se les defienda en público y se les apoye en maniobras clásicas de victimización (Beit-Hallami, 1997).

Este fenómeno ocurre sobre todo en el ámbito de la academia y de la opinión pública. Intelectuales, publicistas e investigadores vinculados sentimental o económicamente (o ambos), a sectas destructivas pretenden descalificar a quienes utilizan el término secta, con diversos argumentos. Cuando el apologista de las sectas resulta ser además un académico influyente, o cuando son varios, se trata de crear una atmósfera de presión hacia investigadores jóvenes y líderes de opinión menos informados. La idea es hacer ver que está pasado de moda o “que es políticamente incorrecto” o “poco serio” el utilizar la palabra secta por razones ya anteriormente refutadas. El propósito es crear conformidad intelectual y limitar la discusión por medio de la presión grupal y la descalificación. En contraste con la posición maniquea de los apologistas de las sectas, Masferrer ha comentado acertadamente más de una vez que “la tolerancia religiosa no se construye afirmando acríticamente que todas las minorías religiosas son buenas”. 

Defendiendo lo indefendible

Lamentablemente y por razones comprensibles, muchos líderes de opinión e intelectuales no están al tanto de los vínculos económicos entre sectas destructivas e investigadores de la religión, y se pueden prestar involuntariamente a campañas de lavado de imagen institucional. Esta situación es altamente lesiva para los intereses de la sociedad, de la academia misma, y en especial de los feligreses sectarios que son objeto de crímenes y diversas violaciones a los derechos humanos. Si el movimiento del reverendo Sung Myung Moon desea dejar de ser clasificado como secta destructiva por psiquiatras, sociólogos y psicólogos, debe comenzar por hacer explícitos sus bien documentados nexos con dictadores militares de Sudamérica, la venta de armas, y asumir responsabilidades por la base explotativa sobre la cual construyó su imperio financiero mundial. Debe también establecer mecanismos de rendición de cuentas y clarificar innumerables denuncias de abusos a los derechos humanos y clarificar sus finanzas turbias. Si los líderes de La Luz del Mundo, en México, no desean seguir siendo el paradigma por excelencia de una secta destructiva, necesitan reconocer y cesar los abusos sexuales rituales contra niñas que su máximo líder, Samuel Joaquín, ha institucionalizado y sacralizado con la complicidad de un nutrido grupo de colaboradores. Asimismo, los Testigos de Jehová necesitarían hacer las modificaciones dogmáticas necesarias para que dejen de morir menores de edad en su agrupación por obstaculizar y prohibir las transfusiones de sangre, y cambiar su estructura de gobierno autoritaria, entre otras cosas. 

 

 

conclusiones

 

Retomando el punto acerca de la preocupación por promover un término neutral sin carga negativa, con el fin de disminuir la intolerancia que se genera al catalogar a determinadas agrupaciones como sectas, el calificativo secta destructiva puede servir, como se ha visto, para distinguir a las organizaciones religiosas delictivas o violatorias de los derechos humanos, independiente-mente de su doctrina, de las que son vistas como heterodoxas en cuanto a creencias, pero que no constituyen un peligro para la sociedad. Nuevos Movimientos Religiosos (cuando en verdad lo son) [11] para catalogar a los últimos, y sectas destructivas para distinguir a los primeros, es una alternativa viable y útil en el campo sociológico y médico, mientras que en el ámbito teológico se deben hacer puntualmente las debidas distinciones. La heterodoxia confesional no es equivalente a conducta antisocial o delictiva. Al usar una definición teológica es importante aclarar siempre el contexto religioso de dicha definición, sus propósitos y limitaciones. El esquema anteriormente propuesto contribuye a promover la tolerancia religiosa y el pluralismo sin violar la libertad de expresión. Asimismo, respeta el derecho a la información mientras reconoce la existencia de grupos religiosos explotativos y delictivos que no tienen por qué ser calificados con términos “neutrales” mientras no modifiquen conductas destructivas y violatorias de los derechos humanos.

 

bibliografía selecta

 

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* Escuela Nacional de Antropología e Historia, Ciudad de México, 25 de septiembre de 1997.

[1] El término Nuevos Movimientos Religiosos, de hecho, es a menudo impreciso. No se puede aseverar que todos los grupos que se suelen denominar así sean nuevos. Algunos son expresión de tradiciones muy antiguas.

[2] Aprobado por el papa Juan Pablo II, el 25 de junio de 1992.

[3] La perspectiva de Rodríguez viene desde la psicología y las ciencias de la información a través de estudios de campo muy extensos durante 27 años. Sus aportes al conocimiento del tema de las dinámicas sectarias son innegables. Sin embargo, coincido con Chomsky en que hay en la psicología una tendencia a querer abarcar ámbitos fuera de su competencia. En ese sentido, debo disentir con las posturas filosóficas personales de Rodríguez.

[4] Sería el equivalente en español a su concepto en inglés de guruism.

[5] Subrayado del autor.

[6] Para más al respecto, véase: Erdely, Jorge, Suicidios colectivos rituales: un análisis interdisciplinario, en CIENCIA Ergo Sum (Revista científica multidisciplinaria de la Universidad Autónoma del Estado de México) Vol.7, No 1, 2000; pp.67-80.

 

[7] Un tratamiento más detallado del tema se presentó en mi ponencia De Guyana a Uganda en el simposio “Nuevos Movimientos Religiosos en Europa y Latinoamérica”. VIII Congreso Latinoamericano de Religiones y Etnicidad. Padua, Italia, 4 de julio, 2000.

 

[8] El tema de los grupos apocalípticos que generan suicidios colectivos y actos de violencia organizada contra la sociedad es bastante amplio. Para profundizar más, véase la segunda edición de mi libro Suicidios colectivos: rituales del nuevo milenio (México DF: Publicaciones para el Estudio Científico de las Religiones, 2002)

Para un enfoque analítico sobre atentados terroristas como el del 11 de septiembre de 2001: Erdely, Jorge, Terrorismo religioso: la guerra del siglo XXI (México: Publicaciones para el Estudio Científico de la Religiones, 2001).

[9] La apreciación no pretende ser exhaustiva.

[10] El periodista latinoamericano Ricardo Alemán muestra dos ejemplos clásicos muy ilustrativos en: “La Luz del Mundo y Nueva Jerusalén. Votos cautivos a cambio de impunidad”. Columna Itinerario Político. El Universal, 24 de junio de 2000, pág. A-23.

[11] Si los Nuevos Movimientos Religiosos (NMR) son realmente nuevos y esa etiqueta es correctamente aplicada en muchos casos, es materia de otro interesante debate. Como ya se ha mencionado, la realidad es que muchos llamados NMR incorporan o sincretizan creencias que no son nuevas, y otros reclaman ser herederos de tradiciones muy antiguas. El concepto es, pues, todo, menos preciso.

 
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« Respuesta #13 en: 28 de Marzo de 2010, 02:33:19 pm »

UGANDA: LA TRAGEDIA DEL SIGLO.
SUICIDIO RITUAL EN UNA SECTA CATÓLICA APARICIONISTA

Dr. Jorge Erdely.

 
INTRODUCCIÓN

El suicidio colectivo como rito es un fenómeno religioso novedoso que hizo su aparición en la recta final del siglo XX. Dicho fenómeno, aunado a eventos muy peculiares de terrorismo sectario apocalíptico, ha ido aumentando en frecuencia y notoriedad desde 1978. Este estudio esta basado en una investigación más amplia que presenté el 2 de julio del 2000 en el VIII Congreso Latinoamericano sobre Religión y Etnicidad, celebrado en Padua, Italia, como parte del simposium sobre "Nuevos Movimientos Religiosos".

 

TERRORISMO APOCALIPTICO EN UGANDA

La reciente tragedia de Uganda, en donde más de mil integrantes de un grupo aparicionista escindido de la Iglesia Católica protagonizaron el suicidio-homicidio colectivo ritual más grande de la historia contemporánea, sobrepasó al clásico evento de Jim Jones en Guyana. Sus características parecen haber cumplido simbólicamente un ciclo histórico de terrorismo apocalíptico y abierto otro con perspectivas más espeluznantes.

Al momento de escribir este análisis no existen aún estudios terminados sobre el caso de Uganda y el Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos. Los investigadores que no radicamos en África estamos temporalmente limitados a obtener nuestra información de fuentes secundarias y eso hace que cualquier análisis sea necesariamente preliminar. Hay asimismo pocas fuentes primarias relevantes disponibles. Esto no es inusual si se consideran tres factores: uno, que el Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos realizaba sus actividades con un alto grado de secrecía, pues la cúpula estaba involucrada en actos criminales: dos, que mucho material fue destruido a propósito; tres, que muy pocos de los ex-integrantes sobrevivieron. Muy pocos vecinos, conocidos, familiares de las víctimas, o testigos de las actividades de la secta han estado dispuestos a aportar información amplia y detallada. La razón en más que evidente. Una organización que cuenta con el poderío para llevar a cabo la desaparición sistemática de cientos de disidentes sin que una nación entera lo note y sin tener fugas de información debe haber tenido características bastante peculiares. Uganda, una nación que ha sufrido dictaduras como la de Idi-Amín con sus horrores, aún no sale de su shock y la gente que tuvo relación con la secta sigue presa del temor. A pesar de esto, la información de las fuentes secundarias y unas cuantas primarias, aunada a la evidencia circunstancial del caso, aportan suficientes datos para saber qué pasó el 17 de marzo del 2000.

 

EL MOVIMIENTO PARA LA RESTAURACIÓN DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS

El Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos (MPRDDM), surgió en 1978 como una versión más de los grupos carismáticos que reclaman tener visiones de la Virgen María y eventualmente se convirtió en una escisión de la Iglesia Católica Romana de Uganda. Sus líderes más visibles eran Credonia Mwerinde, el sacerdote Dominic Kataribaabo y Joseph Kibwetere. Teológicamente, el grupo, que llegó a reclamar tener cinco mil miembros, tenía una fuerte identificación con las tradiciones místicas y ascéticas del catolicismo histórico. Asimismo incorporaba elementos sincréticos propios de la cultura y mitos populares de Uganda. Entre los signos más evidentes del ascetismo están las prácticas cotidianas a que se sujetaban los miembros del movimiento: una sola comida al día, largas jornadas de trabajo, abstinencia sexual absoluta, privación del sueño y prohibiciones para hablar, comunicándose por períodos sólo a través de signos manuales. Obtener la membresía en el movimiento para La Restauración de los Diez Mandamientos implicaba renunciar a las comodidades terrenales y donar el dinero a los líderes.

El elemento místico es más prominente aún: El grupo era esencialmente aparicionista y se guiaba por supuestas visiones donde la Virgen María daba mensajes directos a sus principales líderes, algunos de los cuales también funcionaban como oráculos vivos en otras categorías.

 

LIDERAZGO DEL GRUPO APARICIONISTA

Los dirigentes más prominentes eran el sacerdote D. Kataribaabo quien tenía una maestría en Estudios Religiosos por la Universidad Jesuita de Loyola-Marymount en los Ángeles, Estados Unidos. Kataribaabo no estaba ex-comulgado de la Iglesia Católica como publicaron muchos medios de comunicación, sino que tenía una suspensión a divinis, término técnico para referirse a que su obispo lo había disciplinado para que no oficiara como sacerdote hasta que se resolvieran sus diferencias doctrinales. Joseph Kibwetere quien era conocido como el profeta de la organización, era un laico activo con historial médico de crisis maniaco-depresivas. Había sido también un político reconocido. Su expediente clínico en el Hospital Psiquiátrico Butabika en Kampala, capital de Uganda, menciona que estuvo internado por esta causa por última vez en 1998. Kibwetere era uno de los principales videntes de la secta.

Credonia Mwerinde había sido una mujer conocida por su vida promiscua. Hasta su ingreso al MPRDDM había sido dueña de una cantina en Kanungu, la cual administraba con gran éxito. Algunas monjas y otros sacerdotes también formaban parte del liderazgo, pero el consenso es que las tres personas antes descritas tenían la preeminencia, con un rol especial que se le adscribe a C. Mwerinde, como la más influyente de los tres. Es importante tener en mente la estructura de este liderazgo, pues es lo que se puede llamar un liderazgo mesiánico colectivo que en la práctica opera ante los seguidores como una misma entidad representativa de la divinidad.

 

INFIERNO EN KANUNGU

Con motivo del advenimiento del año dos mil, los líderes del MPRDDM hicieron una predicción. El mundo acabaría el 31 de diciembre de 1999. Al no cumplirse esto, se fijó como nueva fecha el 17 de marzo del año 2000 pero en esta ocasión se le dio un nuevo giro a la predicción: no se trataría del fin del mundo solamente, sino que la Virgen misma descendería al encuentro de los fieles del MPRDDM para llevarlos de su templo al cielo, como recompensa por haber seguido sus instrucciones dictadas a los videntes. La tarde del 17 de marzo alrededor de 530 miembros provenientes de distintas regiones de Uganda, incluidos al menos 78 niños, se dieron cita en el templo principal de la organización y cerraron con tablas las ventanas y las puertas desde adentro. Después de algunas horas de cantar himnos religiosos, los vecinos escucharon un fuerte ruido y se percataron de que salían llamas del templo. Todos murieron en el interior en pocos minutos.

 

¿SUICIDIO U HOMICIDIO?

La confusión entre las versiones iniciales de que se trató de un suicidio colectivo por motivos religiosos, y la posición posterior motivada políticamente del Gobierno de Uganda de que realmente había sido un homicidio, se puede dilucidar simplemente atendiendo a los hechos objetivos. Existe consenso entre los investigadores de que en sí misma la reunión de ese día no sólo era religiosa sino tenían un carácter excepcional para los integrantes de la secta. Muchos habían viajado largas distancias desde el interior del país para estar allí a tiempo. En los días previos fue notorio que habían ido a despedirse de amigos y familiares por distintas villas y poblados, anunciando su partida de este mundo y dando un último mensaje proselitista. También vendieron sus posesiones, o las remataron a mitad de precio. Lo que no se pudo vender se quemó en una fogata un día antes del suicidio. También se realizó un banquete por tres días, en el cual se consumieron tres bueyes y una gran cantidad de refrescos de soda. El banquete tiene un valor simbólico muy especial si se considera el carácter ascético del MPRDDM. Los feligreses se vistieron de togas especiales blancas y de otros colores antes de entrar en el templo, el cual era considerado a la sazón, la sede del movimiento.

 

ELEMENTOS RITUALES PRESENTES

Los elementos rituales que están presentes sustentan esta tesis: cuando entraron a ese templo a celebrar un culto de varias horas, los miembros de la secta estaban convencidos de que la Virgen se les aparecería para llevarlos al paraíso. Sólo así escaparían del fin del mundo que estaba por sobrevenir casi simultáneamente. En tipología teológica, el templo se habría convertido en una suerte de "arca de la salvación"; sólo los que entraran allí se salvarían y el resto de la humanidad perecería. En similitud con Génesis 7:16, incluso hay un momento en que la "puerta del arca" se cierra en forma definitiva. Esto viene a ser representado por el sellamiento de accesos al templo desde adentro.

Dado lo anterior, la pregunta se centra entonces en si los miembros sabían o no el medio - muerte por incineración- por el cual tendrían acceso al paraíso, o en este caso, si creían que la Virgen utilizaría ese medio para cumplir dicho propósito.

La evidencia es contundente en el sentido de que la gran mayoría de adultos sí lo sabía; he aquí las razones:

 

EL DÍA DE LA PREDICCIÓN

Es un hecho comprobado en la escena de los hechos que lo que se quemó fue esencialmente la gente. El local, incluso objetos relativamente cercanos sufrieron daños de una naturaleza distinta a la de los cuerpos o ninguno en lo absoluto. En otras palabras, se quemaron las personas. No hubo un incendio del templo, sino de la gente. Reportes de los vecinos y los posteriores peritajes de la policía de Uganda, confirmaron que sólo se utilizó gasolina como combustible. La hipótesis inicial de que al combustible había sido añadido ácido sulfúrico para producir una mezcla explosiva, fue eventualmente descartada por los peritajes químicos. En otras palabras, los integrantes del MPRDDM no murieron víctimas de una explosión planeada secretamente por los líderes. Independientemente de la confirmación de los peritajes sería extraño pensar en bombas de capacidad tan selectiva que destruyen sólo seres humanos y no objetos flamables que estaban allí cerca.

La única explicación coherente para un escenario como el que se describe es una. La gente se roció de combustible o permitió que otros los rociaran. Es difícil imaginar que adultos empapados de gasolina junto con sus niños no supieran de qué se trataba el asunto. El simple olor de tal cantidad de combustible en un local encerrado y un elemental instinto de supervivencia hubiesen sido suficiente advertencia para que la multitud simplemente saliera despavorida del templo desde el inicio de los rociamientos. Unas cuantas tablas de madera en las ventanas y las mismas puertas cerradas con llave hubieran cedido fácilmente ante la presión de un tumulto de cientos de personas presas del pánico. Es obvio también que si los dirigentes hubiesen pensado que la gran mayoría de la gente iba a querer escapar, hubieran recurrido a medidas de seguridad más eficaces. Jim Jones, por ejemplo, sabía que una parte de sus seguidores se negaría a auto-inmolarse bebiendo cianuro. Para ello recurrió a dos cosas: una guardia armada con metralletas y el aislamiento en la selva de Guyana, que presumiblemente prevendría tanto huidas como ayuda oportuna del exterior. El suicidio colectivo de Jonestown duró varias horas al interior de la selva, pero el de Kanungu sólo unos cuantos minutos en plena ciudad.

Las ventanas cerradas con tablas por dentro del templo del MPRDDM pudieron haber tenido quizás la intención de detener a algún feligrés que cambiara de parecer a última hora, y seguramente la de prevenir alguna intervención del exterior, en especial las miradas de curiosos, sobre todo en los momentos previos a la conflagración.

 

EL FUEGO DE LA PURIFICACIÓN

No sabemos si los dirigentes del MPRDDM prometieron o no a sus seguidores una autoinmolación sin dolor, pero hay antecedentes interesantes del pensamiento mágico que prevalece en ciertos grupos mesiánicos de Uganda. Por ejemplo el llamado "Holy Spirit Movement", una guerrilla religiosa sectaria que peleó contra el gobierno federal de Uganda durante años, prometía a sus seguidores que no sufrirían daño alguno de las balas de los fusiles enemigos si se untaban un aceite mágico. Cientos murieron por esa creencia en ataques suicidas. Por la misma razón, no es ilógica la explicación de que los pocos cuerpos apiñados alrededor de las salidas del templo del MPRDDM intentaron huir como simple reacción del sistema adrenérgico al sentir el dolor del fuego y no porque fueron sorprendidos por el incendio. El dictamen forense final indica como la causa de la muerte de todos los participantes en el culto del 17 de marzo, shock neurogénico por quemaduras.

La naturaleza ritual del suicidio de Kanungu se confirma con sugestivas frases suicidas encontradas en los salones de clase en el mismo complejo donde ocurrió la tragedia. El fuerte énfasis de la escatología sectaria en el fuego y sus inherentes significados simbólicos como elemento de purificación en la teología católica del purgatorio, añaden sustento a esta posición.

El caso de Uganda fue por lo tanto un evento típico de suicidio colectivo como ceremonia religiosa de paso a otra dimensión de la existencia. El elemento del homicidio en los sucesos del 17 de marzo se restringe esencialmente al caso de los menores de edad que perecieron en el templo. No se trató de unos cuantos líderes que engañaron a medio millar de incautos sino de un Trastorno Psicótico Compartido transmitido por los dirigentes a la feligresía a través de mecanismos bien definidos.

 

LOS DISIDENTES: "FUERA DEL ARCA DE LA SALVACIÓN"

El epílogo del caso de Uganda está lejos de escribirse y las investigaciones aún continúan. Como es del dominio de la opinión pública, la segunda parte de la tragedia se desarrolló en los meses previos al suicidio ritual pero se descubrió hasta después. A la fecha, se han encontrado alrededor de 500 personas más asesinadas por la secta del MPRDDM, todas en fosas comunes dentro de propiedades del grupo y en algunas de las casas de los líderes. Este hallazgo duplicó la cifra de personas muertas, y añadió cientos de niños y mujeres a los conteos oficiales. Cálculos conservadores ubican el total alrededor de mil. Es evidente, que por su naturaleza y magnitud numérica, los sucesos de Uganda rebasan en muchos sentidos a la tragedia de Jim Jones en Guyana.

 

UGANDA: ¿UN NUEVO PARADIGMA DE TERRORISMO SECTARIO?

Varias características seguramente harán del caso del MPRDDM el nuevo paradigma para estudiar sectas destructivas y sus dinámicas internas. Mucho menos sofísticada que Verdad Suprema y menos dependiente de tecnología e imperios financieros para lograr sus propósitos, MPRDDM logró llevar a cabo un plan brutal y sistemático de eliminación masiva de disidentes y familiares de las víctimas que se aventuraban a pedir información sobre su paradero. En el proceso cultivaron, a la vista de todos, plantas para extraer poderosos venenos, cavaron fosas comunes y las llenaron de cientos de cadáveres, sin tener un solo caso efectivo de deserción o motivar denuncias de las comunidades donde vivían. Las implicaciones que esto tiene en términos de secrecía, uso del miedo como arma para controlar, coptación de autoridades gubernamentales, apología del delito e inhibición del juicio crítico por técnicas de manipulación, son difíciles de describir y seguramente serán objeto de muchos estudios en el futuro.

 

HIPÓTESIS SOBRE EL GÉNESIS DEL CONFLICTO

No todos los disidentes de MPRDDM murieron por envenenamiento. Un número fue asesinado a golpes, otros más estrangulados y el resto por heridas de arma blanca. La mayoría eran mujeres y niños. Sobre el génesis de esta segunda parte de la tragedia de Uganda, hay varias hipótesis. Las que han obtenido más consenso son dos:
1) Al no cumplirse la predicción del fin del mundo el 31 de diciembre del 2000, muchos integrantes solicitaron, desilusionados, la devolución de sus bienes y propiedades que habían donado a los líderes. Algunos habrían amenazado con iniciar acciones legales.
2) Después de la fallida predicción se gestó una disidencia al interior que intentó descalificar al liderazgo en base a la falta de precisión profética. Estas hipótesis no son mutuamente excluyentes. Cualquiera haya sido la razón, la respuesta del liderazgo del MPRDDM y sus cómplices fue rápida, eficaz y bien planeada. Es probable que muchos de los adultos que después participaron en el suicidio religioso del 17 de marzo, hayan sido cómplices de la eliminación de los disidentes y demás víctimas. Matar a 500 personas a lo largo de varios meses y sepultarlas en fosas comunes en forma discreta, no pudo haber sido llevado a cabo por unos cuantos líderes, menos aún pasar desapercibido para el grueso de la comunidad religiosa.

 

UN ESCENARIO FAMILIAR

Una mirada retrospectiva al culto de Kibwetere y Mwerinde evidencia los elementos siempre presentes en las sectas destructivas más notorias de los últimos treinta años. Son prominentes el liderazgo mesiánico y las demandas de obediencia incondicional. Como argumento más adelante en mi tesis, estos factores son indispensables para que pueda existir potencialidad suicida. Están allí también la ritualización del suicidio como ceremonia escapista, la secrecía y los nexos políticos que detienen las investigaciones, así como el factor económico como punto importante en la dinámica sectaria, la aplicación sistemática de técnicas para inhibir el juicio crítico de los seguidores, y diversas actividades ilícitas paralelas en donde destaca, aunque no en todos los casos, la eliminación de disidentes. Tanto la Orden del Templo Solar como la secta japonesa Verdad Suprema y el Templo del Pueblo en Guyana, participaron en actos sistemáticos de eliminación de disidentes antes de cometer respectivamente suicidios masivos o ataques terroristas.

(Para mas sobre sectas y eliminación de disidentes véase el artículo del Dr. Benjamin Beit-Hallahmi, profesor de Psicología en la Universidad de Haifa, Israel, "Integrity and Suspicion in NMR Research". Su estudio está basado en la investigación "Advocacy and Research on New Religios Movement" presentada en la reunión anual de la Society for the Scientific Study of Religion, San Diego, California 1997.)

BIBLIOGRAFÍA SELECTA

1 Goffman, Erving. Asylums: Essays on the Social Situacion of Mental Patients and other Inmates. New York: Anchor, 1961.

2 Mullins, M.R. "Aum Shinrikyo as an apocalyptic movement". En Millenium, Messiashs and Mayhem. Editado por Robbins y S. Palmers. New York: Routledge, 1997.

3  Beit-Hallahmi, Benjamin. The Ilustrated Encyclopedia of Active New Religions, Sects, and Cults. New York: Rosen publishing, 1998.

4  Behrend, Keike. La Guerre des Espirits en Ouganda: Le Movement du Saint-Esprit d'Alice Lakwena. Paris: L´Harmattan, 1997.

 
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« Respuesta #14 en: 28 de Marzo de 2010, 02:34:52 pm »

Por:  Margaret Thaler Singer

Tomado del libro:   Friedman SB, Fisher M, Schongerg SK.
Comprehensive Adolescent Health Care.
St. Louis:  Quality Medical Publishing, 1992.
 

La difusión de las sectas empezó a finales de los 60's, pero no fue sino hasta el trágico suicidio/asesinato de 913 ciudadanos norteamericanos en Guyana en el año de 1978, que la gente empezó a dirigir su atención a la tremenda influencia que los líderes de las sectas pueden tener sobre sus seguidores.1,2  A partir de entonces, infinidad de familias en los Estados Unidos y en otros lugares, han tenido que lidiar con el problema que se suscita cuando un miembro de la familia se involucra en una secta.


La primera oleada de sectas en los Estados Unidos tendió a reclutar jóvenes entre los 18 y 25 años de edad. La mayoría de ellas eran sectas religiosas. En poco tiempo la variedad de sectas aumentó y el rango de edad en   las personas reclutadas se amplió.  Las familias buscaron la ayuda de profesionistas, clérigos y  educadores para poder hacer frente al fenómeno de las sectas.

 

 

TIPOS DE SECTAS

Las primeras sectas que florecieron entre finales de los 60's y principios de los 70's tenían una tendencia religiosa, debido a esto algunas personas erróneamente piensan que todas las sectas son de carácter religioso. Sin embargo, hay sectas políticas, sectas psicológicas, grupos que viven en comunas que se convierten en sectas, sectas de OVNI’s, sectas de mujeres liberales separatistas, y sectas de dietas, de salud, filosóficas y sectas satánicas, sólo por mencionar algunas.

 

 

INQUIETUD PÚBLICA

La inquietud pública se ha concentrado en las actividades de reclutamiento, en los cambios aparentes de personalidad reportados como resultado de la afiliación a la secta, y en el conocimiento que tiene el público en general sobre reportes de abusos de infantes, muertes, crímenes extraños y actos de terrorismo asociados a las sectas.3 Además de esto, los padres están preocupados por los "años perdidos" que los jóvenes han pasado en algunos de estos grupos.


Como cualquier otra organización, cada secta debe ser evaluada por su conducta.   Las sectas varían desde grupos relativamente benignos,  hasta otros cuyos antecedentes están repletos de asuntos ilegales, incluyendo el asesinato. Como cada grupo es considerado en forma individual, la atención debe concentrarse en su conducta y comportamiento, no en sus creencias.  La Primera Enmienda protege de manera absoluta el derecho de creencia, pero deja que la conducta de todos los ciudadanos y de los grupos quede abierta a un examen público y a los requisitos de la ley.4


Las sectas han sido estudiadas desde distintos puntos de vista:  teológicos, sociales, psicológicos y legales; sin embargo, una de las visiones globales más acertadas   ha sido dada por un Doctor que analizó las sectas desde el punto de vista de la salud pública.5

 

 

LOS MIEMBROS DE LAS SECTAS

Las peticiones de asesoría a doctores, y a otros, no se limitan a saber qué hacer con los jóvenes y adolescentes que se han unido a sectas. Generalmente, cuando una persona deja una secta pero tiene a sus hijos y a su pareja aún dentro del grupo, ese individuo puede buscar consulta legal, médica y psicológica sobre sus derechos con respecto a sus hijos. Los abuelos también pueden estar preocupados por el bienestar de sus nietos cuando están siendo educados en sectas; y finalmente, hay hijos adultos que a menudo buscan ayuda sobre qué hacer cuando sus padres ancianos fueron enrolados por sectas. Debido a lo amplio y complejo de los temas involucrados cuando se habla de sectas, aquí nos vamos a concentrar en lo que tiene que ver con los jóvenes.

 

 

LA PENETRACIÓN DE LAS SECTAS

Se calcula que en los Estados Unidos, en las dos últimas décadas, 20 millones de personas han estado involucradas en una u otra de las 5,000 sectas, o grupos semejantes a sectas, reportados en este país.  Estos grupos fluctúan entre los que constan de una docena de miembros o menos, hasta grandes grupos internacionales que afirman tener millones de miembros.

 

 

MITOS ACERCA DE QUIEN SE UNE A UNA SECTA

Mucha gente cree erróneamente que los jóvenes que se unen a las sectas son inadaptados, hablando psicológicamente, que son producto de familias dañadas o desunidas, o que buscaban precisamente la secta a la que se unieron. Estos mitos no han sido confirmados por la investigación y parecen estar relacionados con la tendencia común de echarle la culpa a las víctimas. Esta actitud, por lo tanto, da lugar a que mucha gente evada reflexionar con responsabilidad acerca de las sectas –cómo se forman, cómo operan, su impacto en las personas, en las familias y en la sociedad– culpando simplemente a los que se unen a las sectas o a sus familias por ser débiles de carácter o por tener problemas patológicos. Muchos padres creen a la vez, que de alguna manera deben ser culpables de que su hijo se haya unido a la secta; este sentimiento de culpa es a menudo la causa por la cual no buscan ayuda. Sin embargo, las familias que están en esta situación necesitan ayuda de personas u organismos que tengan conocimiento sobre cómo operan las sectas en general; y en lo particular, necesitan información acerca del grupo específico al que se unió el miembro de la familia. Grupos de personas que fueron miembros de sectas, grupos de asesoría a padres, y profesionistas generalmente pueden proveer información, material escrito y ayuda.


Las investigaciones indican que aproximadamente dos terceras partes de los adultos jóvenes que se han unido a sectas han salido de familias normales y habían demostrado un comportamiento adecuado a su edad cuando entraron a la secta.  De la tercera parte restante, sólo el 6% tenía problemas psicológicos importantes antes de unirse a la secta. El resto de aquellos con problemas sufrían de depresiones que se podrían diagnosticar relacionadas con alguna pérdida personal (v.g. la muerte de un familiar, frustración por no haber conseguido la admisión a la universidad de su preferencia, o algún romance roto) o estaban batallando con conflictos en su carrera, o con problemas sexuales relacionados con la edad.

 

 

OTROS MITOS

Algunos mitos incluyen la idea de que la gente escoge libremente involucrarse en la secta y que son felices y están satisfechos.   Los estudios indican que la mayoría de las sectas cuentan con estrategias para influenciar fuertemente y así inducir a la gente a ingresar. Más aún, muchas veces hay una desilusión general relacionada con el reclutamiento. A lo mejor, el nuevo recluta no estaba plenamente informado de qué implicaba hacerse miembro. Los apologistas de las sectas tienden a presentar teorías respecto de "los que buscan", e ignoran los enérgicos esfuerzos de las sectas para reclutar.


Después de unirse a la secta, los nuevos miembros son expuestos a técnicas que se centran en la influencia social y psicológica, diseñadas para cambiar su comportamiento, conducta y actitudes externas para conformarlos a las que benefician las metas del grupo, sin que el bienestar y los planes de vida de los miembros sean tomados en cuenta.6


La mayoría de las sectas aplican lo que los investigadores han denominado "programas coordinados de influencia coercitiva y de control de comportamiento".7  Otros términos como "reforma del pensamiento", "persuasión coercitiva" y "lavado de cerebro", han sido usados para describir la variedad de técnicas sociales y psicológicas que se usan para inducir a cambios substanciales en creencias u opinión. Estos programas organizados para influenciar resultan a menudo efectivos para producir conformidad. Una meta obvia en la mayoría de las sectas es enseñar a sus miembros a evitar la crítica y los sentimientos negativos, para que el público y los posibles miembros vean solamente señales positivas y entusiasmo por el grupo. Diferir de este patrón puede causar ostracismo, presión social para conformarse, y la pérdida de prestigio en el grupo.


Generalmente los que fueron miembros han revelado que sólo buscaban compañía y la oportunidad de hacer algo que los beneficiara a ellos y a la humanidad. Dicen con frecuencia que no estaban buscando particularmente la secta a la que se unieron y que no pretendían unirse a la secta de por vida. Más bien fueron presionados de manera activa y/o con engaños, rápidamente se encontraron inmersos en el grupo, fueron cortando lentamente su pasado y a sus familias y llegaron a depender totalmente del grupo.

 

 

MIEMBROS POTENCIALES

Podría considerarse que casi cualquiera es un miembro potencial de una secta en un período vulnerable de su vida. Las investigaciones muestran que no hay un "tipo" propenso a unirse a las sectas, ni tampoco el ser miembro implica una condición psicopatológica previa. Más bien, cualquiera que pasa por un período de vulnerabilidad en su vida (v.g. un período de transición, tiempo de pérdidas, o períodos de soledad) queda abierto a su persuasión e influencia.   Aunque el período de vulnerabilidad sea transitorio, si un miembro de una secta se aparece y con destreza e insistencia emplea señuelos simples y procedimientos de control durante esos períodos el individuo puede ser influenciado fácilmente. Las depresiones leves a moderadas son la causa más frecuente de vulnerabilidad para los engaños de las sectas. Cuando un joven está deprimido por algún desengaño reciente, una pérdida, o algún fracaso, el ofrecimiento que hace el miembro de la secta de un grupo que aceptará a la persona incondicionalmente, una manera supuestamente positiva y sencilla de mejorarse a sí mismo, y los medios para ayudar a la humanidad, lo hace más propenso a ser atraído más en este momento que en otro.

 

 

AGENTES DE ESTRÉS

Otro tipo de vulnerabilidad se desarrolla cuando un joven se empieza a sentir abrumado por la cantidad de elecciones complejas que tiene que decidir en su adolescencia, al principio de su edad adulta. Además de esas decisiones personales que tienen que tomar, muchos adolescentes están tratando de asirse de valores, creencias y propósitos. Las numerosas elecciones que tiene que tomar un adolescente, lo ambigua que es la vida en esa edad, lo complejo del mundo y la cantidad de conflictos asociados a la vida diaria pueden ser abrumadores. Muchos ex-miembros de sectas informan que ciertas clases que tomaron en preparatoria o al principio de la carrera, contribuyeron en gran medida a su confusión. Generalmente, describen clases, algunos maestros y algunas experiencias que sintieron que les quitaron la estabilidad sobre sus puntos de vista del mundo y, como consecuencia, sintieron necesidad de encontrar con quién afiliarse y medios sencillos que hicieran que la vida funcionara. Literalmente se sentían en un laberinto con tantas cosas y estaban asustados por la complejidad de las que parecían interminables decisiones que debían de tomar. Sin la intención de hacerlo se encontraron inmersos en un grupo que ofrecía caminos sencillos y "garantizados". En ocasiones a los jóvenes les fue entregada una invitación o un volante en la calle o en la universidad, o alguien se les acercó en el instituto para que asistieran a una reunión y, en poco tiempo fueron inducidos a unirse a algún tipo de secta.


Otra forma de atraer se da en los campi en conferencias sobre los supuestos beneficios de la meditación, fundamentada científicamente, lo cual pronto los llevará a unirse a una secta. Otros jóvenes son abordados directamente y se les invita a asisitr a algún evento atractivo para personas de su edad. Una secta muy grande tiene una banda de rock que da la vuelta a todo el país y sirve de atracción en grandes centros comerciales y en lugares de grandes concentraciones; miembros de la secta se acercan personalmente e invitan a los jóvenes a su centro de operaciones en la localidad. Otros jóvenes son reclutados mientras van camino a casa o aún en el extranjero. Esto es así porque están en un estado de transición en todas sus formas, y esto aumenta la apertura para ser persuadido o influenciado.

 

 

CONFIANZA, INGENUIDAD Y PERSUASIÓN

Las sectas buscan personas amistosas, obedientes, altruistas y maleables porque son fáciles de persuadir y de manejar. A las sectas no les interesan los jóvenes recalcitrantes, desobedientes y egoístas; esta clase de individuos son muy difíciles de moldear a los controles estrictos y a las disciplinas tan fuertes de estas organizaciones, que usan el sentimiento de culpa y la presión social como sus principales métodos de control.


Los jóvenes duros, insolentes, egoístas, o los que tienen una cultura callejera son difíciles de cambiar; no confían en los demás o sencillamente no se dejan llevar por la insistencia ni por los ofrecimientos de alguien. Estos jóvenes han sido tratados duramente por la vida y no confían en la gente que trata de influir en ellos, por lo tanto no son proclives a la complacencia. Desconfían de las ofertas de compañerismo instantáneo, del vivir en grupo, del trabajo de apariencia altruista y del sentido de seguridad. Es probable que estos jóvenes hayan sido engañados, que hayan experimentado el trajín callejero o el estafar en los trabajos; perciben por experiencia que las personas que se les acercan con propuestas tienen una doble intención, una superficial y una escondida. Pero el individuo confiado, y aquél con una vida protegida, es más fácil que responda sin un pensamiento crítico adecuado sobre qué hay detrás de los ofrecimientos y aseveraciones de la gente.


Algunas de las sectas más grandes tienen manuales para enrolar que describen diferentes tipos de personas y cómo establecer confrontaciones para reclutar. Los miembros de las sectas están entrenados en métodos de persuasión para acercarse a miembros potenciales. Algunas sectas asignan miembros para reclutar en secundarias y preparatorias, en los alojamientos y fuera de las oficinas de consejería de las universidades. La venta del programa de las sectas se hace con métodos de persuasión bien calculados. Las prácticas de reclutamiento contradicen el mito de que la gente se une libremente a la secta.


Existe una secta grande que para engañar a la gente ofrece pruebas gratis de personalidad para aprender a comunicarse mejor. Nadie obtiene nunca un resultado aceptable; en cambio, a cada uno se le dice que tiene una terrible necesidad de ayuda y que sólo esa organización en particular la puede proveer y que sin tal ayuda la estabilidad psicológica del individuo se pondrá peor. En este punto el joven "comprador" no se da cuenta que está uniéndose a una religión. Hay otros grupos más abiertos respecto a su esencia pero no proveen suficiente información de lo que hay en el fondo. La mayoría de las personas que se unen a sectas tienen muy poco conocimiento de lo que les va a suceder. Es raro que un miembro nuevo dé su consentimiento basado en una información completa. El individuo está generalmente haciendo un consentimiento emocional por las tácticas persuasivas.

 

 

ADHIRIÉNDOSE A LA SECTA

En las sectas las personas son expuestas gradualmente a una serie de conferencias, de eventos y de experiencias que paso a paso los cortan de su pasado. Llegarán a aceptar la idea de que su familia y su pasado han sido "malos". Llegarán a pensar que para sobrevivir y para ayudar al mundo, deben dar su vida al líder sectario, el cual poseé conocimientos, hechos, talentos y una misión especial en la vida.


Los miembros nuevos cambian de un modo tan gradual que no lo notan. Sin embargo, eventualmente, ya no visitan ni le escriben a su familia ni a sus amigos. Pueden abandonar la escuela o ésta puede ser relegada a tal punto que se vuelve imposible seguir adelante con las tareas de la escuela porque las actividades de la secta ocupan todo el tiempo.

 

 

MANIPULACIÓN DEL PENSAMIENTO

Cuando uno crece es casi imposible no tener sentimientos mezclados acerca de nuestros padres. Aún los padres más amorosos han tenido enfrentamientos con sus hijos adolescentes que dejan sentimientos de enojo que se recuerdan, y hay padres con hábitos o peculiaridades que pueden ser agravantes. Las sectas abonan estas ambivalencias normales.


Por ejemplo, hay una secta grande que hace que sus miembros se vuelvan vegetarianos, que usen ropa de colores claros y que adopten ciertas formas rítimicas de cantar. Pronto a los nuevos miembros se les enseña a referirse a sus padres como "los padres que comen carne y que usan ropas impías" (rojas, amarillas y negras), que "intelectualizan" y no son "iluminados". Los miembros nuevos de la secta empiezan a romper vínculos con la gente que come carne, que usa ropa de colores obscuros, evitan los pensamientos críticos y reflexivos acerca del grupo (no "intelectualizan") y ocupan su mente casi todo el tiempo en sus cánticos internos.

 

 

EFECTOS EN LA FAMILIA

De los hermanos de los miembros de las sectas rara vez se habla, sin embargo, se deben tener en mente cuando un doctor o cualquier otro consultor trabaja con una familia. A menudo los hermanos se ven involucrados en una representación tipo "hijo pródigo". Los hijos les quieren decir a los padres, "¿Por qué no me haces caso? ¿Por qué todo el tiempo y el cariño es para el que está en la secta?"


Muchas veces los hermanos están enojados y desilusionados con el miembro de la secta. Por lo general no se dan cuenta de los engaños que se asocian con el reclutamiento de la secta, la fuerte presión social y psicológica que tienen que soportar los miembros mientras están en la secta, ni el temor que se les inculca concerniente a abandonar el grupo. Los hermanos traen a la memoria recuerdos de infancia de desilusiones y enojos hacia el individuo e internamente viven la injusticia que parece estar transpirando. Están en la escuela, en el trabajo, ayudando a la familia y, sin embargo, los padres casi centran toda su atención al haber perdido un hijo en una secta. Mucho bien se podría hacer si los padres pudieran ser aconsejados para que entendieran los resentimientos ocultos que abrigan los hermanos por la atención excesiva que recibe el miembro ausente que está en la secta.

 

 

SECTAS, MATRIMONIO Y DIVORCIO

Algunas sectas arreglan matrimonios entre los miembros, a veces con propósitos de inmigrar, o para tener un control más estricto sobre los miembros por parte del líder, que puede formar parejas. Cuando nacen los hijos y uno de la pareja deja la secta y el otro se queda, sale a colación el tema de la custodia por parte del grupo. Se han registrado muchos casos en que el padre que abandonó la secta busca ayuda legal para asegurar los derechos de visita y custodia, con el fin de lograr algún control sobre la educación, salud y cuidados del hijo o hijos que se quedaron en la secta. Los médicos que en tales ocasiones son a menudo consultados, deben tener un conocimiento sólido acerca de las prácticas de las sectas, porque algunos grupos tienen "respuestas" escritas que los padres que están en la secta dan a los de afuera, que hacen que las prácticas de la secta se vean diferentes de lo que realmente son.

 

 

LAS SECTAS COMO FENÓMENO INTERNACIONAL

El crecimiento de las sectas y sus efectos sobre los jóvenes, la familia, la vida, y en ciertas áreas políticas y económicas en las dos últimas décadas, han llamado la atención pública. Sin embargo, no es sino hasta hace poco que los ciudadanos han tomado conocimiento de su impacto en nuestra sociedad. Algunas sectas han crecido tanto y son tan ricas que sus posesiones afectan los impuestos locales porque una gran cantidad de las propiedades de la secta están exentas de impuestos.

 

 

FUENTES DE INFORMACIÓN

Hasta hace pocos años los profesionistas de la salud, los clérigos, los educadores y las familias tenían pocos lugares o personas a quien consultar sobre como tratar asuntos relacionados con las sectas.  Actualmente hay muchos que fueron miembros de sectas y muchas organizaciones que pueden dar asesoría y ayuda a los practicantes y a las familias. Las fuentes citadas al final de este capítulo pueden ser útiles a cualquiera que esté buscando información sobre sectas. The American Family Foundation (La Fundación de la Familia Americana) publica el diario Cultic Studies Journal y otros materiales sobre sectas. El grupo nacional FOCUS (Former Cult Members Support Network - Red de Apoyo de Antiguos Miembros de Sectas) también puede ayudar a dirigir a doctores y a otros profesionales, a antiguos miembros de sectas en todo el país. Ellos pueden proveer información y ayuda directa a las familias de jóvenes que se hayan unido a una secta. Las familias, los profesionistas de la salud y otros, pueden también encontrar gente en sus propias localidades quienes les pueden ayudar con información  acerca de sectas, los procedimientos de las mismas  y  con familias que tengan miembros en dichos grupos.

 

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

1.  Wooden K. The Children of Jonestown. New York: McGraw-Hill, 1981.
2.  Reiterman T, Jacobs JR. The Untold Story of the Rev. Jim Jones and His Pople. New York: EP Dutton, 1982..
3.   Ofshe R, Singer MT. "Atacks on Peripheral versus Central Elements of Self and the Impact of Thought Reforming Techniques". Cultic Studies Journal 3:3-24, 1986.
4.   Andres R, Lane JR. Cults and Consequences: The Definitive Handbook. Los Angeles: Jewish Federation Council of Greater Los Angeles, 1988.
5.   West LJ. "Persuasive Techniques in Contemporary Cults". In Galanter M. ed. Cults and New Religious Movements. Washington, D.C.: American Psychiatric Press, 1989, pp. 165-192.
6.   Hassan S. Combatting Cult Mind Control. Rochester: Park Street Press, 1988.
7.   Singer MT, Ofshe R. "Thought Reform Programs and the Production of Psychiatric Casualties". Psychiatric Ann 20,188-193, 1990.

 

Sobre el Autor.  Margaret Thaler Singer es doctora en Psicología Clínica y profesora emérita de la Universidad de California en Berkeley.  En su carrera ha consultado y entrevistado a más de 3,000 miembros y exmiembros de diferentes sectas.  Es una experta en el Síndrome de Estrés Post-Traumático así como en el comportamiento de las sectas.

 
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« Respuesta #15 en: 28 de Marzo de 2010, 02:36:54 pm »

Sectas Destructivas:
Definiciones y Metodología de Análisis

 
Ponencia presentada por el profesor Jorge Erdely G. en la Escuela Nacional de Antropología e Historia el 25 de septiembre de 1997 a las 6:00 p.m.

Introducción

En 1978 la opinión pública mundial fue sacudida por el suicidio colectivo de 914 personas en Jonestown, Guyana. Todos eran seguidores del Rev. Jim Jones quien también se autoinmoló. Desde entonces y conforme se acerca el fin del siglo y de milenio, se han observado una mayor frecuencia de acontecimientos de este tipo o parecidos.

En Marzo de 1993 más de 80 personas se suicidaron junto con David Koresh en Waco, Texas, por motivos religiosos. 1994. El grupo esotérico La Orden del Templo Solar sorprendió a los analistas socio-religiosos efectuando suicidios diferidos en Suiza y Francia. Todos eran seguidores del Dr. Luc Jouret. Murieron 48 en el primero y otros más posteriormente. En el mes de noviembre de ese mismo año las autoridades de Ucrania impidieron el suicidio colectivo de los seguidores de Marina Tsvygun quien afirmaba ser la reencarnación de Cristo. Fueron arrestadas 779 personas en Kiev. El culto tiene actualmente 150,000 seguidores en la ex-Unión Soviética y se llama La Fraternidad Blanca.
 

 

Terrorismo Religioso sin Límites

El 20 de marzo de 1995 en Tokyo, Japón, Shoko Asahara ordenó a sus seguidores de la secta La Verdad Suprema, colocar bombas con gas sarín neurotóxico en el sistema de transporte del metro. El resultado fueron más de 5000 intoxicados y 12 personas muertas. Seis semanas más tarde, los mismos adeptos de La Verdad Suprema (Aum Shinrikyo) efectuaron un acto terrorista más en otra estación. Afortunadamente hubo un retraso en el mecanismo de la bomba y pudo ser desactivada a tiempo. De no haber sucedido esto, la mezcla de cianuro e hidrógeno que contenía el artefacto explosivo hubiera privado de la vida en minutos a 20,000 usuarios del tren subterráneo.
 

 

Sectas Destructivas

Las anteriores, son algunas sectas destructivas a nivel internacional, que han llamado la atención de especialistas y medios de comunicación por igual. Sin embargo, a pesar de su popularidad, son tan solo la punta del iceberg. Solamente en la Unión Americana se calcula que existen 3000 grupos considerados sectas destructivas (Hassan 1997). Cabe señalar que no todas tienen la capacidad para provocar actos masivos de terrorismo como los que realizó La Verdad Suprema, o metas de inducir suicidios colectivos como lo hizo Jim Jones. Hoy por hoy, la violación, el abuso sexual de menores, el daño patrimonial a través del fraude organizado y el inducir distintas enfermedades mentales son las secuelas más comunes que día a día dejan cientos de grupos religiosos y pseudo-científicos que forman parte de una nueva patología social: La Proliferación de las Sectas destructivas. (Rodríguez 1988).
 

 

Previniendo a la Sociedad

Dicha problemática, que según todos los indicadores confiables llegó para quedarse y tiende a crecer y a volverse más compleja, hace necesario tener un marco de clasificación y metodología de análisis para prevenir responsablemente a la sociedad acerca de la existencia de esta innegable realidad. El conocer y analizar las diferentes definiciones que se manejan en este campo evitará que la sociedad, especialmente los medios de comunicación y los líderes de opinión, caigan en el extremo de catalogar ligeramente como secta a cualquier agrupación, generando a su alrededor un clima de intolerancia, rechazo y hostilidad.

Esto debe ser especialmente tomado en cuenta, ya que tradicionalmente la palabra secta tiene una connotación peyorativa en el sentido de herejía ideológica o heterodoxía doctrinal (esto según la perspectiva de una u otra mayoría religiosa y dependiendo del país que se trate). Sin embargo, la carga negativa de la palabra secta se ha hecho más fuerte a partir de 1978, año en que ocurrió el suicidio colectivo de Jim Jones en Guyana. Desde entonces, la opinión pública mundial comenzó a percibir el significado de la palabra secta como una agrupación antisocial, siniestra, de conducta fanática y peligrosa. Es pues así, que hoy en día el concepto de secta trae a la memoria no sólo la disidencia religiosa doctrinal sino, sobre todo y más conforme pasa el tiempo, la idea anteriormente descrita.
 

 

Ética Profesional

En este contexto, el calificar de secta a un grupo social conlleva una responsabilidad ética importante, responsabilidad que no se puede descargar pertinentemente sin un marco analítico correcto, ni repitiendo acríticamente los epítetos y nombres que otros dicen sin entender realmente de lo que se habla. En otras palabras ¿por qué considerar sectarias a unas organizaciones y a otras no? ¿Porque lo dice la mayoría? ¿Porque se mencionó así en la televisión o en la radio? ¿Porque lo dice el cura, el pastor, el intelectual o una u otra asociación que estudia el campo socio-religioso? El periodista, el analista, el académico o el padre de familia que llama secta a un grupo simplemente porque oyó a alguien más clasificarlo así, no sólo actúa en forma irresponsable y/o poco profesional, sino que se convierte en ocasiones en títere de intereses obscuros, en cómplice pasivo quizás de antagonismos religiosos cuya profundidad no conoce, o de intentos de grupos mayoritarios por monopolizar las conciencias a través de la descalificación a priori de las demás opciones.
 

 

¿Sectas o Nuevos Movimientos Religiosos?

Otro extremo en el que se evitará caer al tener un conocimiento preciso de las definiciones en este campo, es el de intentar eliminar del lenguaje común el término secta, o en su caso autocensurarse en cuanto a su uso. Hoy en día hay movimientos ideológicos internacionales que proponen precisamente esto, demandando que se utilice exclusivamente el concepto Nuevos Movimientos Religiosos para referirse a cualesquiera organizaciones, minoritarias o de reciente creación, independientemente de que constituyan o no un peligro para la sociedad.
 

 

Preocupación por la Intolerancia Religiosa

Los proponentes de la eliminación del término secta del lenguaje académico y de los medios de comunicación, se hallan preocupados por encontrar un término neutral, que no haga juicios de valor sobre las creencias de uno u otro grupo ya que esto los puede estigmatizar socialmente. La preocupación es ciertamente loable, ya que religiones mayoritarias en diferentes partes del mundo, utilizan como arma la palabra secta, para descalificar por igual a minorías religiosas de toda índole, sólo porque no se conforman a los dogmas populares o de las religiones de Estado. (Sucede por ejemplo en países islámicos y ocurrió en Inglaterra cuando la Iglesia oficial, la Anglicana, persiguió a los Cuáqueros). Este abuso del uso del término secta, ciertamente crea un clima de desconfianza, difamación y hasta de agresión en contra de personas que pertenecen a minorías religiosas. Más adelante se detallarán otras consecuencias.

Sin embargo, y por más loable que sea la intención, los líderes de opinión, especialmente algunos sociólogos, que propugnan porque se elimine la palabra secta del lenguaje y clasificaciones por igual, cometen en su planteamiento, errores por demás elementales.

Primeramente pasan por alto que, aunque la palabra ha sido por mucho tiempo sinónimo de herejía intelectual, el uso de este concepto se ha ido restringiendo cada vez más a los ámbitos religiosos. La sociedad en general, percibe cada vez más el término secta, como representativo de conductas antisociales realizadas por organizaciones engañosas que fomentan el fanatismo irracional y espiritualizan el delito.
 

 

Secta:
¿Disidencia Ideológica o Conducta Antisocial?

En otras palabras, la sociedad, que está cada vez más secularizada, identifica más la idea de secta con organizaciones como La Verdad Suprema o Koresh y compañía, que con Wycliffe y sus Lolardos o con Leonardo Boff. Visto de esta manera, el énfasis está sobre todo en la conducta antisocial aunque se considere que en muchos casos tenga una motivante religiosa. En este contexto, sociólogos, psicólogos clínicos y médicos especialistas han aportado al campo del conocimiento científico definiciones académicas de lo que constituye o no una secta, acompañados de criterios rigurosos para su clasificación.

A continuación exponemos esquemáticamente las principales definiciones del término secta con un breve análisis de cada uno.

 

 

Definiciones y Metodología de Análisis
 

I.- Definición Lingüística
De acuerdo a una definición estrictamente lingüística la palabra Secta (del latín secta) quiere decir "Doctrina enseñada por un maestro y seguida por sus adeptos. Particularmente la doctrina y el conjunto de sus adeptos". (María Moliner 1988: 1121)

Esta es una definición que por general y literalista prácticamente se utiliza muy poco ya que es demasiado amplia, pues cataloga como secta a cualquier ideología política, social, religiosa, filosófica, etc., junto con sus seguidores. Esto incluiría por ejemplo a cualquier religión, partido político, o partidarios de la filosofía de Kant, Marx o el psicoanálisis de Freud.

 

II.- Definición Histórico- Lingüística-Cultural
Secta: "Doctrina religiosa (y sus adeptos), que se aparta de la tradicional u oficial". (María Moliner 1988: 1121).

Esta es una definición lingüística de uso cultural que se desarrolló a través de la historia. Se hizo especialmente popular con el dominio cultural del Catolicismo Romano en Occidente, y en el Oriente con la Iglesia Ortodoxa.

Conforme el tiempo pasó y dicha cultura se extendió, la palabra adquirió una carga peyorativa fuerte: los heréticos, los perversos doctrinales, los enemigos de la ortodoxia confesional establecida, eran la secta. De hecho la etimología griega Hairesis, de la cual deriva el vocablo secta, tiene relación con el concepto de herejía.

Criterios Arbitrarios

Esta definición está evidentemente muy limitada, pues se enfoca exclusivamente en el aspecto religioso y constituye un criterio relativamente arbitrario para hacer clasificaciones, pues según la definición de uso cultural, secta es: "Una doctrina religiosa (y sus adeptos) que se apartan de lo tradicional u oficial" (Moliner 1988: 1121). Así, todo lo que no sea religión mayoritaria se considerará secta dependiendo de la cultura y su tradición religiosa. O de la religión oficial reconocida por el Estado, dependiendo del país y aun de la época. Algunos ejemplos de esto son los siguientes: Hay países Islámicos en que las minorías religiosas son en ocasiones catalogadas como sectas. En Rusia los Católicos Romanos son llamados así por algunos sectores de la Iglesia Ortodoxa. En Inglaterra, (Iglesia oficial, la Anglicana) los Puritanos y los Cuáqueros fueron llamadas sectas en siglos pasados. En países Budistas e Hinduistas las religiones distintas se llegan a considerar sectas.

En esta definición, se transfiere completa la carga peyorativa que dicho término ha acumulado a través de la historia a las minorías religiosas que se etiquetan así. Recordemos sin embargo que el valor simbólico negativo de la palabra secta, actualmente, abarca no sólo la idea de error doctrinal sino sobre todo desde hace dos décadas, se asocia a grupos de conducta peligrosa y antisocial.

El uso de la Palabra Secta como Arma

En este contexto, el uso de la palabra secta se usa como arma para descalificar a los de ideología religiosa distinta sin que su conducta sea necesariamente nociva. Asimismo es una etiqueta, un estigma, que fomenta la intolerancia religiosa, y evita a las religiones tradicionales mayoritarias o de estado, el trabajo de refutar con argumentación, las posturas ideológicas de otros grupos que tienen el mismo derecho de ejercer la libertad de creencias y propagar sus propuestas.

Esta definición de uso cultural es la más utilizada en México a nivel popular y en la mayoría de medios de comunicación. Su uso es fomentado especialmente por sectores intolerantes de la jerarquía Católica y se propaga pasivamente por la sociedad en general.

Aquí cabe señalar que el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, que representa la posición oficial del Vaticano, actualmente no califica como sectas a las grandes religiones históricas como el Budismo, el Judaísmo o el Islam. Las llama religiones no cristianas. Tampoco llama sectas a las iglesias protestantes o Anglicanas. Los antes llamados herejes y sectarios, pasaron posteriormente a ser "los hermanos separados" y hoy el Vaticano, en aras del esfuerzo ecuménico, los denomina simplemente iglesias y cristianos (Catecismo de la Iglesia Católica, aprobado por Juan Pablo II el 25 de junio de 1992, pp. 195-202).

 

III.- Definición Teológica
"Una secta es un grupo de personas polarizadas alrededor de la interpretación particular que una persona hace de la Biblia, que incurre en grandes desviaciones con respecto a las doctrinas primordiales de la fe cristiana..." : Dr. Walter Martín, Teólogo. Doctorado en Religiones Comparadas. California Coast University. (Mc Dowell 1988:11).

El Mormonismo: Un Ejemplo de Proselitismo poco Ético

Veamos por ejemplo el caso del Mormonismo, una religión que al presente ha corregido conductas sociales peligrosas que practicó a nivel cupular en sus inicios (poligamia, inducción al adulterio, fraude y terrorismo, por ejemplo). A pesar de dichos cambios, el Mormonismo aun se adhiere a formas poco éticas de proselitismo al ostentarse como una religión cristiana. Una de las creencias básicas del mormonismo es el politeísmo mientras que en cualquiera de sus variantes el cristianismo es esencialmente monoteísta. El mormonismo es realmente una religión sincretista que incorpora elementos clásicos del espiritismo, ocultismo y politeísmo envueltos con una nomenclatura cristianizada (Decker op. cit.).

El mormonismo, como cualquier otra religión, tiene la libertad de difundir sus creencias, pero al mismo tiempo la gente tiene derecho a saber, antes de decidir ingresar a dicha religión, cuales son sus creencias reales, incluyendo la historia de la organización (esta última suele ser ocultada o maquillada cuidadosamente especialmente en lo referente a las relaciones de adulterio de su fundador Joseph Smith con más de 80 mujeres) (Decker Op. Cit.). El mormonismo tiene la libertad de difundir sus creencias, sin embargo otros sectores sociales tienen derecho a la libertad de expresión para criticar el ocultamiento deliberado de información y el hecho de que esta religión trate de comprar aceptación social utilizando una fachada cristiana cuando en realidad promueve el politeísmo.

Este es sólo un ejemplo de la aplicación académica de la definición teológica de lo que constituye una secta, y parte de la ética que justifica su uso como instrumento de crítica dentro del ámbito religioso.

 

IV.- Definición Sociológica

Pepe Rodríguez, periodista y asesor sobre sectas destructivas para Gobiernos Europeos, en su libro "El Poder de las Sectas" define así el concepto: " Una Secta destructiva (SD) será todo aquel grupo que en su dinámica de captación y/o adoctrinamiento, utilice técnicas de persuación coercitiva que propicien:

La destrucción (deestructuración) de la personalidad previa del adepto o la dañen severamente.
El que, por su dinámica vital, ocasione la destrucción total o severa de los lazos afectivos y de comunicación afectiva del sectario con su entorno social habitual y consigo mismo.
Y por último el que su dinámica de funcionamiento le lleve a destruir, o conculcar, derechos jurídicos inalienables en un estado de derecho (Rodríguez 1989:45).
Esta definición toma como punto de referencia para su clasificación la conducta social. Hace énfasis muy particularmente en aquellos comportamientos grupales que dañan a la sociedad, que violan los derechos humanos y que destruyen al individuo. Una secta es según la definición sociológica de Pepe Rodríguez, cualquier organización que propicie esto, independientemente de su ideología.

Esta definición tiene la ventaja de que no se circunscribe al ámbito religioso, pues abarca incluso a subgrupos políticos, psicoterapeúticos, pseudocientíficos, culturales, etc.

La distinción "Destructivas" , añadida al término de "Sectas" , puede ayudar a diferenciar a aquellos grupos que encuadran en las definiciones teológicas o de uso cultural pero que no muestran una conducta antisocial o peligrosa, de aquellas organizaciones que si lo hacen.

 

V.- Definiciones de los Psicólogos Sociales
Michael Langone, Ph. D. Doctor en Psicología Clínica y editor una de la más prestigiadas revistas científicas que estudian el fenómeno de las sectas, define así el concepto que estamos analizando:

"Secta es un grupo o movimiento, que exhibe una devoción excesiva a una persona, idea o cosa y que emplea técnicas antiéticas de manipulación para persuadir y controlar (a sus adeptos); diseñadas para lograr las metas del líder del grupo; trayendo como consecuencias actuales o posibles, el daño a sus miembros, a los familiares de ellos o a la sociedad en general" .

Después el Dr. Langone añade que:

"Dado que la capacidad para explotar a otros seres humanos es universal, cualquier grupo puede llegar a convertirse en una secta. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones institucionalizadas y socialmente aceptadas, tienen mecanismos de auto-regulación que restringen el desarrollo de grupúsculos sectarios" . (Langone 1988:1).

Ventajas de esta Definición

Esta definición toma como punto principal de referencia la conducta psicosocial; (no las bases teológicas, la tradición, o la aceptación oficial del estado, etc.). Es un concepto similar al sociológico y tiene las siguientes ventajas.

Es amplia: Estudia cualquier tipo de organización social; no sólo las religiosas, analizando especialmente los mecanismos psicológicos de manipulación grupal.
Clasifica en base a hechos observables y comprobables.
Ofrece la oportunidad de que un determinado grupo corrija su conducta y se adapte socialmente, retirándose de tal clasificación, si hace los cambios necesarios.
Elimina la posibilidad de que un grupo se escude en la ortodoxia de su credo, en la cantidad de sus miembros o en su trayectoria histórica, para cometer ilícitos.
 

Perspectivas Científicas

El concepto del Dr. Langone considera en particular el daño, potencial o actual, que se causa a los individuos al involucrarse en una organización determinada. (En otras palabras, trae implícito el concepto de Secta destructiva).

La existencia o no de la explotación, de la falta de ética y transparencia al proselitar, los mecanismos internos de autoregulación y la presencia de técnicas psicofisiológicas de manipulación son las variables que se examinen a fondo antes de catalogar como secta a una organización.

Aunada a su marco metodológico de análisis esta es una de las definiciones seculares más respetadas en el ámbito académico internacional, sin embargo tiene algunos puntos débiles, por ejemplo:

Puede resultar díficil definir que es una devoción excesiva.
Se necesita conocer y aplicar rigurosamente sus criterios de análisis para no etiquetar injustamente a una organización como secta.
Los conceptos son muy técnicos y especializados, y por lo tanto poco accesibles para la mayoría de las personas, inclusive profesionistas.
 

Steve Hassan, ex-miembro de la secta Moon

El Profesor Steve Hassan, Maestro en Psicología egresado de la Universidad de Cambridge, fue miembro de la secta de los moonies por mucho tiempo. Actualmente tiene 20 años de experiencia como asesor internacional y consejero sobre el tema de las Sectas destructivas.

Hassan define como secta a cualquier grupo (religioso o no) que utilice técnicas de control psicológico para suprimir la personalidad e inhibir el juicio crítico y la libertad de decisión. Establece cuatro criterios para detectar la manipulación mental.

Control de la conducta.
Control de la información (la que la gente tiene derecho a saber antes de ingresar a un grupo).
Control de las ideas.
Control de las emociones (Hassan 1997:2).
Aportaciones de la Psicología Clínica

Por su parte la Dra. Margaret Singer, Psicóloga Clínica y Profesora emérita de la Universidad de California en Berkley, nos ofrece una definición bastante similar a la del Dr. Langone. La misma se basa también en el comportamiento, no en las creencias de un grupo. En su obra, analiza 6 puntos bastantes técnicos para definir la técnicas de persuación psicofisiológica que utilizan las sectas. (Ofshe and Singer, 1986).

Una aportación nueva y valiosa de la Dra. Singer es que Secta la constituye básicamente, la estructura jerárquica y de poder de la organización, no los adeptos en sí.

 

VI.- Definiciones de la Ciencia Médica

El Dr. Robert Lifton, Psiquiatra y Sociólogo, definió en su obra clásica "La Reforma del Pensamiento y la Psicología del Totalitarismo" ocho criterios para detectar cuando se está implementando el llamado "lavado de cerebro". Basó su estudio en las técnicas utilizadas sobre los presos políticos durante el régimen dictatorial de Mao en China, para convertirlos bajo coerción a la ideología comunista (Lifton 1989).

Actualmente muchos médicos, psicólogos clínicos y sociólogos toman estos criterios como referencia para evaluar si un grupo religioso o de otra índole, induce al famoso "lavado de cerebro" para manipular la conducta de sus adeptos. La utilización de estas técnicas de coerción constituye para muchos médicos hoy en día el criterio para llamar secta a una determinada agrupación.

 

Los Ocho Criterios de Lifton

A continuación se enumeran, resumen y ejemplifican los criterios del Dr. Lifton:

Control de la Atmósfera Social y de la Comunicación Humana. Esto implica coartar la comunicación entre los seres humanos que se intenta controlar, e incluye obstaculizar la comunión del individuo consigo mismo [por ejemplo al evitar que tenga tiempo libre para la reflexión personal].
Manipulación Mística.- Construir premeditadamente atmósferas "espirituales" que parecen espontáneas pero que en realidad están planeadas y estudiadas para producir un efecto. La gente interpreta este efecto como una "experiencia espiritual", al ignorar que fueron situaciones fabricadas.
Redefinir el Lenguaje. Controlar las palabras es útil para controlar el pensamiento de las personas. Se adoctrina con conceptos simplistas y (por ejemplo cliches que tienden a desalentar más que alentar el razonamiento "nadie puede utilizar su razón para alcanzar la iluminación". "Sólo los elegidos pueden entender lo que sucede al interior de nuestra agrupación.)
La Doctrina sobre la Persona. No importa lo que una persona esté experimentando en la realidad, es la creencia en el dogma lo que es importante. La creencia del grupo rebasa la conciencia individual y la integridad, en cuanto a comprobar resultados. Un ejemplo es cuando algún grupo proclama que Dios ha realizado milagros de sanidad pero se niega a hacer verificaciones científicas al respecto. Puede ser inclusive que una persona esté gravemente enferma y se asegure que no importa lo que se vea, ya está sana. Es más importante sostener el dogma que el bienestar de las personas y lo que indica la realidad.
La Ciencia Sagrada. Doctrina con el absoluto, científico y moral. El dogma es incuestionable.
El Culto a la Confesión. Manipulación de la confesión pública para romper los límites personales. Restricciones o prohibiciones a la privacía personal. Por ejemplo, la confesión de faltas o problemas tiene usos y limitaciones bien definidas tanto en el ámbito terapeútico como en el eclesiástico. En este caso se abusa del uso, para denigrar y controlar a las personas a través de la información vertida. Se intenta borrar la individualidad para ser controlado en masa.
Demandas de Pureza Inalcanzables. Estándar inalcanzable de perfección para crear culpabilidad y vergüenza en los adeptos. La gente es castigada y enseñada a autocastigarse por no llegar al ideal que de inicio es imposible de alcanzar.
La Dispensación de la Existencia. El grupo decide quien tiene derecho a existir y quien no. No existe ninguna alternativa legítima sino sólo el pertenecer a esa organización en particular. En regímenes gubernamentales totalitarios esto es lo que justifica la ejecución de disidentes políticos.
Los anteriores mecanismos de influencia tienen efectos bien estudiados, tanto Psicológicos como Fisiológicos, para crear estados de inhibición del razonamiento y alta sugestibilidad para controlar la conducta de un grupo social.

 

Otra Definición de la Ciencia Médica: Los Parámetros del Dr. Hockman
El Dr. John Hockman, Profesor de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en los Angeles, publicó en 1990 los resultados de sus investigaciones y ofrece la siguiente definición. Retomando el concepto de Lifton, añade: "Las sectas son grupos que utilizan métodos de "Reforma del Pensamiento" para reclutar y controlar a sus miembros y utilizan como herramienta una triada" (Hockman 1990:180).

Los tres puntos que definen una secta para Hockman son:

El Milagro.
Pensamiento mágico alrededor del dirigente y/ o actividades del liderazgo.
El Misterio.
La secrecía que oculta la práctica y creencias reales del grupo. Por ejemplo Shoko Asahara, gurú de la Verdad Suprema en Japón ofrecía cursos de yoga para reclutar miembros, y jamás les decía que su verdadero fin era formar guerrilleros "religiosos" para llevar a cabo actos terroristas. Para lograr esto sujetaba a la gente a una serie de técnicas psicofisiológicas de control sin que estos tuvieran conocimiento.
La Autoridad.
Un régimen autoritario y absolutista para utilizar a las personas para cubrir las necesidades del grupo.
Esta Triada se Potencializa Mutuamente y es
Indispensable para Clasificar a un Grupo como Secta

Cuando esta triada se encuentra presente en un grupo, religioso o de otra índole, sus componentes ejercen un efecto sinérgico; esto es, cada elemento refuerza al otro en forma recíproca para crear un ambiente extremadamente peligroso que puede desembocar en daños a los procesos de funcionamiento en la mente de las personas, con sus consecuentes efectos en la salud en general. El Dr. Hockman considera que para clasificar a una organización como secta desde la perspectiva médica, es indispensable que reúnan los tres puntos anteriormente resumidos.

Una de las aportaciones más significativas de este estudio es la importancia que juega la secrecía, para poder manipular la psique colectiva. En la secrecía del misterio, hay un ocultamiento deliberado de información que la gente tiene derecho a conocer para decidir en forma libre a que agrupación está ingresando. Cuando hay secrecía, se deteriora la percepción de los seguidores adoctrinados acerca de la realidad y verdadera naturaleza del grupo y los hace vulnerables.

En este caso, la gente no presta su consentimiento con pleno conocimiento. Es víctima de una especie de fraude en donde se convierte en sujeto de técnicas psicofisiológicas para inhibir su razonamiento crítico y volverla pasiva y suceptible de ser explotada y dañada.

Finalmente no podemos soslayar la aportación médica de Hockman en el sentido de que las Sectas Destructivas presentan un problema de salud pública por el impacto social que tienen. La definición de Hockman sobre lo que constituye una secta, trasciende aun el ámbito médico, para enriquecer la ética jurídica. Analícese la frase: consentimiento con pleno conocimiento y se llegará a la conclusión de que el espíritu mismo de este concepto es el que, al ser violado, da lugar a la tipificación del delito de fraude en nuestra sociedad.

 

 

Perspectivas a Futuro

Conforme se acerca el fin de Siglo y de Milenio las Sectas destructivas irán en aumento, especialmente las de corte religioso. Según el Dr. Hockman esto será consecuencia no sólo de misticismos apocalípticos sino especialmente por el deterioro de la sociedad en general. (Hockman 1990:179-187).

Esto implica que el tema de las sectas tomará cada vez más relevancia. Así lo evidencía en nuestro país el hecho de que estos temas ocupen cada vez más espacios en los medios de comunicación. En vista de esto, es necesario contar con metodologías confiables de análisis para hacer clasificaciones, acerca de qué constituye o no una secta.

Los criterios deben ser los más rigurosos posibles y se debe tener en cuenta que un grupo puede ser clasificado como secta desde diferentes perspectivas. Por ejemplo: Los Testigos de Jehová son considerados una secta desde el punto de vista teológico por inculcar dogmas no cristianos. Al mismo tiempo son considerados una secta sociológicamente, por impedir con técnicas coercitivas la transfusión de sangre a sus adeptos, incluidos menores de edad, lo cual genera muertes innecesarias cada año y viola los derechos universales de los menores de edad.

El México de hoy es una sociedad que comienza a pedir cuentas y exige que todas las instituciones sean transparentes en sus fines y métodos de trabajo. Las organizaciones religiosas no están exentas de rendir cuentas claras al igual que cualquier otra institución.

 

Conclusiones

Dejando de lado por las causas que en su momento se expusieron, la definición lingüística por literalista y la de uso cultural por arbitraria, y acotando a su propio ámbito las definiciones teológicas académicas tenemos que las clasificaciones médicas, sociológicas y de los psicólogos clínicos nos ofrecen parámetros bien definidos para hacer clasificaciones y analizar este tema con bases científicas sólidas. Estas definiciones y las metodologías de análisis que las acompañan, también se complementan, y a su vez posibilitan el implementar estrategias educativas para prevenir a la sociedad acerca de la creciente patología social de las sectas destructivas; a más de ayudar a establecer tratamientos adecuados para las personas afectadas. También aportan conocimientos al ámbito legislativo a fin de perfeccionar leyes para que se proteja a la sociedad de organizaciones criminales, religiosas y de otra índole, (pseudo terapeúticas sería un ejemplo). La resolución del Parlamento Europeo en 1984 para proteger a los ciudadanos de dichos países de las Sectas destructivas es un buen ejemplo (Cultic Studies Journal, 1986:275-277).

Por su parte las definiciones teológicas posibilitan la educación, restringida al ámbito familiar y eclesiástico, para prevenir que las personas sean objeto de tácticas proselitistas poco éticas o fraudulentas y para proteger con todo derecho, los valores de su preferencia.

 

 

Anexo:  Reflexiones Finales

Una definición bien aplicada de lo que constituye una secta destructiva es instrumento útil para prevenir a la sociedad al referirse a grupos con conducta peligrosa o delictiva, que se amparan en las creencias religiosas para violar las leyes y dañar a otros seres humanos. Este uso del lenguaje es congruente con la aplicación social de calificativos como "mafia", "crimen organizado", "la delincuencia", "funcionarios corruptos", etc., a determinados sectores para distinguirlos del resto de la sociedad con el fin de alertar a los demás acerca de sus conductas.

Así contextualizado y aplicado a organizaciones que bajo engaños y usando pretextos de cualesquiera creencias religiosas, son comprobablemente nocivas, el uso de la terminología Secta destructiva, es legítimo, necesario y útil.

Académicos como Massimo Introvigne en Italia, el Dr. Shupe en Estados Unidos o Patricia Fortuny y Roberto Blancarte en México, han promocionado la idea de un término libre de juicios de valor sobre las creencias (Nuevos Movimientos Religiosos) para denominar a grupos minoritarios y/o de reciente creación. Dicha postura pasa por alto que la sociedad siempre requerirá en sus dinámicas, adjetivos que contengan juicios de valor acerca de la conducta de individuos y organizaciones independientemente de su orientación ideológica. Bastantes adjetivos de el lenguaje español tendrían que dejarse fuera de circulación si esto no fuera así, pues muchas palabras existen con el solo objetivo de calificar el carácter y conducta de individuos u organizaciones.

No es el eliminar palabras del lenguaje, ni conceptos socialmente útiles la solución al abuso que se ha hecho del uso del término secta, pues pronto se crearían otros que sustituirían a los primeros. Tal es el caso de lo que sucederá con la inviable propuesta de sustituir secta por Nuevos Movimientos Religiosos. Sencillamente, en un futuro la carga peyorativa y simbólica del concepto de secta se transferirá entera al de Nuevos Movimientos Religiosos y lo sustituiría como adjetivo calificativo. Un problema adyacente es el que al estandarizar el nombre de Nuevos Movimientos Religiosos a todas las minorías, o grupos de reciente creación, pronto aquellos, que aunque con creencias peculiares, no constituyen un peligro social, estarán en el mismo saco con los de conducta delictiva. Así, tendrán que cargar moralmente con las cuentas pendientes y pésimos antecedentes de los Jim Jones, los Shoko Asahara y grupos satanistas asesinos como los de Charles Manson. Al fin y al cabo todos se considerarían Nuevos Movimientos Religiosos. Esto, obviamente, es poco equitativo para las minorías o nuevas opciones que desean construir una reputación en base a su propia conducta y se seguirá prestando para provocar confusión y generar intolerancia contra ellos. Al mismo tiempo los beneficiados serán precisamente los conocidos grupos de comprobada conducta antisocial y explotativa que evitarán el nombre de sectas, comenzando así a limpiar su imagen sin necesidad de corregir su conducta. Al mismo tiempo quedarán parapetados entre muchos otros grupos, usando la clásica Falacia de Transferencia, para absorver la credibilidad social que otras pudieran obtener, al mismo tiempo que intentaran diluir la pésima reputación que se han ganado a pulso.

Los sociólogos y líderes de opinión que desean eliminar el concepto de secta y sustituirlo por Nuevo Movimiento Religioso, deberían añadir a sus buenas intenciones de evitar la discriminación religiosa, una dosis de reflexión antes de promocionar propuestas como éstas, pues es precisamente lo que intentan evitar, lo que terminarán logrando. A más de fomentar la impunidad.

 

¿Estándar Filosófico o Científico?

El único argumento que podrían esgrimir para llevar a cabo esta propuesta sería decir que los términos lingüísticos para describir a determinados grupos sociales nunca deben hacer juicios de valor en cuanto a la legalidad o resultados de la conducta. En tal caso se estaría fomentando en realidad la anarquía a través del relativismo moral y proveyendo de un parapeto ideal a grupos criminales a expensas de la seguridad de la sociedad, que tiene derecho a estar informada acerca del carácter y antecedentes de cualquier grupo religioso que sea nocivo y que presente sus propuestas sin transparencia, violando el derecho de información.

Finalmente, los que afirman que siempre es incorrecto, erróneo o nocivo el utilizar el término secta, ya están haciendo un juicio de valor, basado en un código de ética con conceptos definidos de bien y mal. ¿En dónde queda allí el relativismo moral? Es bastante relativo.

La incongruencia se evidenciaría aún más si los apologistas de las Sectas Destructivas argumentaran que en todo caso no saben si sería correcto o no, llamar a los grupos sectas o Nuevos Movimientos Religiosos. Pero el que no tiene un parametro ético definido ¿Cómo puede señalar que es impropio usar un vocablo?

Como vemos, detrás de algunos, que no todos, los proponentes de estandarizar el nombre Nuevos Movimientos Religiosos para referirse a grupos religiosos no mayoritarios de reciente creación, independientemente de su conducta social, parecen estar disfrazadas motivantes más bien filosóficas que científicas. Dejando de lado las intencionalidades, sólo una ideología basada en el relativo relativismo moral, acompañada de una buena dosis de romanticismo visceral puede hacer que se obscurezca a tal grado el raciocinio como para proponer una medida inequitativa y absurda que intenta combatir la intolerancia mientras genera impunidad y más intolerancia, a más de no preveer la inviabilidad a futuro de una propuesta formulada tan a la ligera.

 

Una Alternativa Viable

Retomando el punto acerca de la preocupación por promover un término neutral sin carga negativa, con el fin de disminuir la intolerancia que se genera al catalogar determinadas agrupaciones como sectas, el calificativo secta destructiva puede servir para distinguir a las organizaciones religiosas delictivas, indistintamente de su doctrina, de las que son vistas como heterodoxas en cuanto a creencias, pero que no constituyen un peligro para la sociedad. Nuevos Movimientos Religiosos para catalogar a los últimos y Sectas Destructivas para distinguir a los primeros puede ser una alternativa viable en el campo sociológico y médico, mientras que en el ámbito académico teológico se deben hacer puntualmente las distinciones. La heterodoxia confesional no es equivalente a conducta antisocial o delictiva. Al usar una definición teológica es correcto aclarar siempre el enfoque religioso de dicha definición, sus propósitos y limitaciones.

 

Bibliografía

Catecismo de la Iglesia Católica (1992). Santo Domingo; República Dominicana: Librería Juan Pablo Segundo.
Cultic Studies Journal (1986) "New Organizations Operating Under the Protection Afforded to Religious Bodies". Resolucion del Parlamento Europeo adoptada el 22 de mayo de 1984. Reproducido en el Vol. 2, No. 2 del CSJ.
Decker Ed, Dave Hunt (1987) Los Fabricantes de Dioses. Miami: Editorial Betania.
Hassan, Steve (1997) The Resource Center for Freedom of Find. Internet Home Page.
Hochman, John (1990) "Miracle, Mistery and Authority: The Triangle of Cult Indoctrination", Psychiatric Annals, U.S.A.: Vol. 20, No. 4, pp. 179-187.
Langone, Michael (1988) Cults and Mind Control. New York: International Cult Education Program.
Lifton, Robert (1989) Thought Reform and the Psychology of Totalism. North Carolina: Chapel Hill.
McDowell, Josh (1988) Estudio de las Sectas. Florida: Editorial Vida.
Moliner María (1988) Diccionario de uso del español. España: Editorial Gredos, S.A.
Ofshe Richard, Margaret Singer (1986) "Attacks on Peripheral Versus Central Elements of Self and the Impact of Thought Reforming Techniques"; Cultics Studies Journal, New York: Vol. 3, No. 1.
Rodríguez, Pepe (Junio de 1988). El sectarismo como índice de Patología Social, ponencia presentada en el encuentro de discusión sobre sectas en España. Burgos: Fundación Sol Hachuel.
Rodríguez, Pepe (1989). El Poder de las Sectas. Barcelona, España: Ediciones Grupo Zeta.
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« Respuesta #16 en: 28 de Marzo de 2010, 02:38:04 pm »

Sectas Contemporáneas
Imagen Utópica, Realidad Infernal

Dr. Louis Jolyon West

 

Dos diferentes tipos de imágenes públicas encajan con las organizaciones religiosas que llamamos sectas. Una imagen muy común es la utópica. La imagen utópica sugiere la aparición de un sectarismo espiritual nuevo y saludable. Masas de peregrinos, que después de una búsqueda de significado, verdad y autorrealización, han encontrado un grupo de espíritus afines. Bajo la benigna guianza de algún profeta, gurú, maestro o patriarca divinamente inspirado, se ocupan en vivir felices para siempre. Esta felicidad es ocasionalmente perturbada sólo por los recuerdos de una sociedad condenada que han dejado atrás, que generalmente incluye a la mayoría de sus familiares (aunque en algunas sectas, como la del Templo del Pueblo, familias enteras son engañadas). Pueden también ser perturbados por intromisiones injustificadas de familiares ignorantes y mal intencionados y por sus monstruosos agentes llamados desprogramadores.

Afortunadamente, bajo este punto de vista, la riqueza y la fuerza de las sectas son suficientes para nulificar los planes de estos intrusos. En contra de los esfuerzos de las familias y de los desprogramadores, pueden entrar en batalla los talentos de costosos abogados, el compañerismo de grupos afines, otras sectas, los medios de comunicación, las cortes, la Unión Americana de Libertades Civiles, las leyes de la tierra, la mayor parte de la comunidad académica, y el frente común de la mayoría de las religiones organizadas quienes, sin tomar en cuenta las diferencias que puedan tener con una u otra de las sectas, hacen causa común con ellas cuando se dicta alguna ley, por ejemplo, en el estado de California.

La imagen opuesta de las sectas, la imagen infernal, invoca el espíritu de Dante Alighieri y su visión del infierno del siglo XIV. Vemos un lugar donde hombres, mujeres y niños están ligados a un amo satánico. Confiaron en él en los momentos de mayor felicidad, creyendo en sus promesas, después se hundieron más y más por etapas imperceptibles en la profundidad de su poder, entregando sus posesiones, sus niños y aún sus mismas almas a su propósito misterioso. Con Dante seguimos a estas víctimas a un lugar distante donde, como él mismo lo describe, quejas, lamentos y gemidos estrepitosos resuenan a través del ambiente sin estrellas, de tal manera que nos hacen llorar. Escuchamos palabras de dolor, tonos de ira, voces altas y enronquecidas y con éstos los sonidos de manos realizando un alboroto, lo cual gira en ese ambiente para siempre como la arena en un torbellino. Sobre los susurros de los condenados se escucha la voz de un niño que dice: "Yo moriré por ti, papá". Es una grabación del suicidio colectivo en Jonestown.

Yo llegué al estudio de las sectas como resultado de investigaciones anteriores sobre drogas alucinógenas, que me condujeron sucesivamente al Haight-Ashbury, a la contracultura, y a las diversas rebeliones de los 60s. Desde entonces he seguido algunos de mis sujetos desde las sendas de Haight hasta las comunas del condado de Mendocino, y posteriormente a los ejércitos de Sun Myung Moon. Mi perspectiva de las sectas no es ni utópica ni infernal. Es, eso espero, objetiva y científica. Para mantenerme aparte en ocasiones he tenido que emplear todo el entrenamiento y la experiencia que he acumulado durante treinta y dos años de practicar la psiquiatría. Un observador completamente desligado tendría que venir de otro planeta.

Se ha estimado que existen cerca de 2,500 sectas en los Estado Unidos. La mayoría de ellas podrían llamarse religiosas, no obstante también existen sectas psicoterapeutas, sectas de adoradores de Satanás, sectas de platillos voladores, sectas políticas, y otras. Las sectas por lo general tienen: (1) un líder fuerte o carismático con una estructura de poder de algún tipo; (2) un manifiesto, libro, doctrina, o código que, como lo interpreta el liderazgo, gobierna el comportamiento de los miembros a través de varias reglas y disposiciones; y (3) una fuerte frontera que define claramente quien está adentro, quien está afuera, y quien puede pasar en cualquiera de las dos direcciones.

Las comunas difieren de las sectas en cada una de estas consideraciones. Son simplemente la continuación de la contracultura. Pero las sectas representan una reacción cíclica, vista de tiempo en tiempo a través de la historia, en las sociedades en gran turbulencia. Existieron muchas sectas durante la decadencia y la caída del Imperio Romano y muchas otras en Europa durante la Revolución Industrial. También existieron muchas sectas en América durante la expansión hacia el oeste -cincuenta sociedades utópicas bien estudiadas tan solo en California de 1850 a 1950. La mayoría de las sectas contemporáneas son lo mismo de antes, sólo que con tecnología moderna añadida. Como tal, son tan parecidas a las sectas religiosas de la era medieval, como lo sería la guerra atómica a las batallas con arcos y flechas.

Durante los años que he observado el crecimiento y la evolución de las sectas en Estados Unidos, iniciando con la dianética en 1950, una enorme cantidad de datos han sido recolectados. Trataré de resumir algunas de mis más convincentes conclusiones.

La postura de muchas sectas, amenaza significativamente la libertad personal y el bienestar de sus miembros. A pesar del incremento en la evidencia de una variedad de delitos cometidos en el nombre de la religión o de otras creencias, estas amenazas son en un grado considerable encubiertas, minimizadas y obscurecidas, y la sociedad ha dado la espalda al problema. La información se ha ido acumulando sobre algunos escándalos relacionados con sectas, sobre refugiados de sectas, familiares y amigos de víctimas de las sectas y algunas pocas investigaciones directas. Es difícil obtener datos porque las sectas sistemáticamente engañan al público, ocultan información, hostigan a los críticos, e intimidan y dominan a sus miembros -todo con el fin de impedir el libre flujo de la información. Yo mismo muchas veces he sido amenazado tanto con daño físico como con acciones legales.

A pesar de tales hostigamientos, los datos actuales son suficientes para convencer a cualquier persona razonable que las sectas son un importante tema social. Un buen número de personas están muertas, moribundas, enfermas, inválidas, discapacitadas o se desarrollan indebidamente como personas, como consecuencia de estar envueltos con sectas religiosas en este país el día de hoy. Son explotados, sus vidas han sido engullidas; y, prácticamente, nadie está haciendo nada al respecto. En los últimos quince años personas relacionadas con varias sectas en los Estados Unidos han asesinado a un informador gubernamental; hostigado a ex-miembros e investigadores; intentado extorsionar a familiares; acumulado depósitos de armas; representado falsamente los verdaderos propósitos de su grupo; recibido pagos ilegales de desempleo por aseguradoras; infiltrado oficinas gubernamentales y robado documentos; golpeado, violado, asesinado, matado de hambre y torturado a miembros, incluyendo niños; obligado a los miembros a ejercer la prostitución y alentado el juego sexual entre adultos y niños; enviado a un niño de nueve años incomunicado al desierto por varios meses; negado ayuda médica a miembros en diversas condiciones, incluyendo el parto; hostigado e intimidado a miembros que intentaron dejar el grupo; creado en los miembros sentimientos de repudio en contra de sus familias; impuesto restricciones dietéticas impropias y tensión en los miembros; inducido a miembros a cometer abortos, casarse con extraños, e inclusive, claro, a cometer suicidio. Todos los hechos de esta larga lista han sido documentados.

Con todo, encontramos muchos apologistas de las sectas. Estos apologistas, cuyas motivaciones son diversas o mezcladas, indudablemente contribuyen a poner una capa de respetabilidad detrás de la cual suceden cosas extrañas y horribles. Algunos de estos apologistas parecen ser románticos, proyectando hacia las sectas algunas de sus propias esperanzas de una reforma religiosa, de un renacimiento espiritual, un rechazo al materialismo, e inclusive escapar de los peligros de la era termonuclear. Otros apologistas toman una postura de mayor apariencia pragmática, encogiéndose de hombros ante cualquier abuso que las sectas hayan realizado sobre la base de que cualquier medida en contra podría violar la libertad religiosa según se garantiza en la Primer Reforma a la Constitución de los Estado Unidos.

Otros apologistas aún parecen haber sido engañados con éxito por los líderes carismáticos de algunas sectas o por sus representantes. Unos declaran que han visitado alguna secta y han quedado impresionados por lo que observaron. Otros conocen a alguien que era un desastre antes de volverse miembro de una secta y ahora parece transformado a punto de beatitud.

Muchos de los apologistas son filósofos de escritorio, y yo incluyo a algunos de mis colegas académicos bajo este título, quienes nunca han visto los efectos destructivos de estas organizaciones pero les gusta participar en el ajedrez intelectual. Otros tienen algún contacto con miembros de sectas cuidadosamente seleccionados, pero nunca han visto los crudos procedimientos de las sectas o las devastadoras consecuencias a largo plazo para muchas víctimas y sus familias.

Un buen número de profesionistas de la salud mental y científicos del comportamiento sirven en las filas de los apologistas. La mayoría tienen poco conocimiento directo del fenómeno. Su tendencia es la de asumir que aquellos que entran a las sectas han sido arrastrados hacia ellas, quizás como escape de una mala situación familiar, en una búsqueda para encontrar descanso de los síntomas de su propia psicopatología, o inclusive para encontrar un oasis de paz en las violentas tierras echadas a perder y de la tensión emocional de nuestras ciudades y de la era termonuclear. Algunos de mis colegas creen sinceramente que hasta la más extraña de las sectas puede servir para un propósito terapéutico, funcionando como taller de refugio para jóvenes neuróticos o esquizoides o personas que de otra manera serían drogadictos o algo peor.

La doctora que ha visto el mayor número de refugiados de las sectas es la Dra. Margaret Thales Singer de la Universidad de California en Barkeley y San Francisco, una psicóloga clínica que ha tratado más de seiscientos ex-miembros de sectas. Recientemente expuso un análisis meticuloso y matemático de algunos de los estudios realizados por profesionistas de la salud mental, que simpatizan con ella, para mostrar que la gran mayoría de ellos son probablemente invalidados por los sesgos inherentes en la orientación psiquiátrica tradicional. Al examinar a los miembros de las sectas o a sus familias para observar que está mal en ellos, tal investigación pasa por alto las poderosas técnicas que las sectas aplican para asegurar una buena provisión de molienda humana para los molinos de su poder: la persuasión coercitiva, las dinámicas de grupo, las demandas circunstanciales, la hipnosis y la tensión como herramientas para inducir a la sumisión.

La cobertura de los medios de comunicación sobre las sectas es por demás sucia. Existen unas pocas excepciones: el exposé de Synanon por Point Reyes Light, el cual ganó el premio Pulitzer para los editores; un fragmento por "Sixty Minutes" y dos fragmentos por el Reader’s Digest en Cienciología. Salvo que sean encarados con una tragedia o escándalo mayor, los periódicos rara vez se aventuran dentro de este campo de combate. Lainehs razones son claras. Los medios de comunicación son en gran parte aventuras comerciales y su negocio es amenazado fácilmente por pérdidas en la publicidad, boicots o demandas legales. Aún más importante, los editores tienden a sacar las manos de temas como la religión a menos que haya algo que sea realmente noticia. Una matanza de 913 personas, eso si es noticia. Poner una serpiente de cascabel en el buzón de alguien, esto es una nota menos importante. Poner a Ted Patrick en juicio nuevamente o inclusive en la cárcel, no estoy seguro que apareciera en el periódico. La reciente tortura y asesinato de un informante gubernamental de 17 años en contra de una secta, prácticamente no recibió cobertura en los periódicos.

Al nombrar ellos esta explotación sistemática de la gente una práctica religiosa, las sectas se protegen brillantemente del poder de la prensa. Si una nota sobre religión no se encuentra en la página sobre religión, no aparece en el periódico de otra manera. Y, ¿quién lee la página sobre religión? La página sobre religión en la mayoría de los periódicos tiene la intención de aumentar y estimular el interés en la religión, y para satisfacer a los religiosos de que la versión de sus actividades tendrá cobertura. Los editores de la religión no hacen investigación periodística, no tienen la intención de ofender a nadie, y como una regla no lo hacen. Por lo que respecta a la televisión y la radio, no hay cobertura sobre noticias religiosas de que hablar a menos que alguien dispare en contra del Papa, o que la Catedral de Cristal sea ofrecida, o que Phil Donahue invierta escasos momentos entrevistando a los familiares de una víctima de alguna secta con un profesor de sociología para dar una refutación.

Los individuos que buscan a los medios de comunicación para exponerles acerca de una experiencia personal, por lo general, sus confesiones son cortas. Un gran exposé televisivo de la comuna en Jonestown, listo para salir al aire un mes antes de la visita fatal del Congresista Leo Ryan, fue silenciado por los ejecutivos de la National Broadcasting Company, después fueron hostigados y amenazados con demandas por difamación. Una escritora, Paulette Cooper, escribió un excelente exposé de la Cienciología, pero fue retirado por los publicistas y la vida de la autora fue casi destruida por lo que la Cienciología llama su "operación espanto".

Los legisladores y las cortes también han fallado en relación a las sectas. La gente en la justicia criminal ha tratado de investigar a las sectas, pero frecuentemente se frustran por los obstáculos legales. Dado el cuerpo de evidencias que va en aumento sobre las depredaciones de las sectas, resumidas en la lista mencionada anteriormente, ¿Dónde están las nuevas leyes que esperamos de un sistema legal saludable? ¿Dónde están las comisiones de investigación y las audiencias acerca de si se necesitan y deben implementar esas leyes? ¿Dónde están, en los cincuenta estados y en la jurisdicción federal? ¿Dónde están los debates públicos?

En 1974, se realizó una investigación completa de los Niños de Dios por el ilustre Louis J. Lefkowitz, Procurador General del estado de Nueva York. Una gran cantidad de pruebas fueron descubiertas de las técnicas coercitivas utilizadas por el grupo para intimidar y virtualmente esclavizar a sus miembros. Sin embargo, el reporte concluyó que no se podía tomar ninguna acción directa debido a la protección constitucional de la Primera Reforma. ¿Dónde están los jueces cuya perspectiva de la Constitución sea la de investigar si la Primera Reforma tenía realmente la intención de proveer inmunidad para artistas estafadores, para crueles tratantes de poder, maníacos homicidas, o para cualquiera que decidiera decir, yo soy un sacerdote? Como lo mencionara un expositor sobre la interpretación del Departamento de Justicia en el caso los Estados Unidos vs. Ballard, si uno es suficientemente psicótico para tener delirios, pero suficientemente inteligente para elegir temas religiosos, uno queda inmune a la intervención social en este país.

Quizás un explicación parcial del rol de las leyes como compañeras pasivas de las sectas se pueda encontrar en los esfuerzos organizados de las sectas para intimidar y desacreditar a los legisladores que tratan de actuar. Por ejemplo, la Iglesia de la Cienciología organizó una operación secreta en contra del ex-Procurador General de California. También aplastó un proyecto de ley de Florida diseñado para regular las prácticas psicológicas; e inició una cacería contra el alcalde de Clearwater, Florida, quien era un crítico por fuera de su trabajo. La monografía de Richard Delgado en la Southern California Law Review nos da una clara interpretación de la Primera Reforma como protectora de la gente, no de las organizaciones que abusan de ella. Él sugiere solicitar un consentimiento informado de las personas que son atraídas dentro del grupo del cual esperaban que fuera de una forma y resultó ser otra totalmente diferente. Este tratado fue dejado dentro del lago de la literatura legal hace cinco años sin prestarle atención. Ha recibido cierta discusión entre los académicos, la gran mayoría lo han criticado. La profesión legal no ha actuado al respecto. Cuando las personas dicen "Primera Reforma", el telón se cierra, la discusión termina y los abusos continúan.

Todos los estados tienen leyes que permiten el establecimiento de tutela o custodia que proporcionan los medios legales para crear un período de enfriamiento para aquellas personas que han sido reclutadas en las sectas, si es que llegase a existir alguien que se interesara lo suficiente para sacarlo de la secta y lo expusiera a otras ideas por un par de semanas. La mayoría de las leyes defensoras están estructuradas en términos tan restrictivos que no pueden ser utilizadas para este propósito. Pero cuando los padres toman la ley en sus manos para rescatar a un hijo de una secta y se les viene una acción penal en contra, la defensa por la necesidad -el argumento de que su acción fue necesaria para prevenir un daño mayor- por lo general tiene éxito. Generalmente es exitosa porque los veredictos son realizados por jurados formados por gente común, que están más cerca que los jueces al sentido común humano en tal situación.

Pregúntese a usted mismo que hubiera hecho si un miembro de su familia hubiera sido miembro del Templo del Pueblo y tuviera buenas razones para sospechar lo que estaba pasando o lo que pudiera pasarle. ¿Qué tan lejos iría para sacarlo fuera de la secta antes de que fuera demasiado tarde? ¿Cuántos riesgos estaría dispuesto a tomar? Si después de haberlo rescatado, la ACLU, el FBI y el Procurador General, todos cooperaran para llevarlo a juicio por secuestro o algún otro cargo, sería reconfortante saber que las probabilidades son que un jurado que pensara como usted lo pusiera en libertad.

El gobierno Británico no tuvo miedo de aceptar el reto del asunto iglesia-estado. Un fallo reciente a favor del Daily Mail contra la Iglesia de la Unificación por el hecho de calumniar a dicho periódico, ofrece esperanza de que quizás la jurisprudencia Americana pueda eventualmente seguir acción legal.

Yo fui un miembro de la ACLU por años; pero muchos de nosotros que éramos antiguos admiradores hemos estado preocupados por la aparente tendencia de esa organización a favor de las sectas en este debate. Cuando se fundó la ACLU, una de sus más importantes cualidades era la de ser una entidad con la orientación legal separada del sistema legal establecido. No obstante, parece que al menos un destacado Procurador nacional que frecuentemente testifica a favor de la ACLU es también con frecuencia un consejero legal privado pagado por varias sectas, incluyendo el grupo de los Hare Krishna. La ACLU no ha emprendido ninguna investigación valiente o de avanzada sobre el creciente cuerpo de demandas y quejas acerca de que las sectas están privando a un gran número de personas de sus libertades fundamentales. Es verdaderamente extraño para un viejo liberal como yo ver a la ACLU caer al nivel de los maestros.

Pero los compañeros más extraños de las sectas son las religiones establecidas. El primer esfuerzo importante de las iglesias de California para influenciar las leyes relativas a las sectas, en los meses siguientes a la masacre en Guyana de muchos ciudadanos californianos, fue la de quitarle autoridad a las oficinas de sanción legal para investigar a las personas como Jim Jones. La legislación fue llamada el estatuto Petris en la legislatura, y muchas organizaciones religiosas respetables se tomaron muchas molestias para introducirla en la legislatura, trayendo a un experto legal de la Universidad de Harvard y a un ejecutivo del Concilio Nacional de Iglesias para declarar por ella.

¿Cuál fue el resultado del estatuto Petris? Este es un ejemplo. Cuando se encontraron armas de fuego en posesión de miembros de los Hare Krishna el año pasado, el estatuto Petris hizo imposible que los investigadores revisaran si estas armas habían sido adquiridas con dinero recaudado en el aeropuerto. ¿Por qué? Porque el estatuto dice que los negocios fiscales de las iglesias son inviolables. Una vez que las sectas pongan sus manos en su dinero, pueden hacer lo que quieran con él. Ninguna oficina del gobierno ni ninguna otra persona tiene derecho a investigar.

El senador Robert Dole sostuvo audiencias sobre sectas en Washington hace algunos años, posterior a la masacre de Jonestown. Los representantes del Concilio Nacional de Iglesias, de la Iglesia Bautista, de la Iglesia Episcopal, de la Iglesia Unificada de Cristo, de la ACLU, y de la Iglesia de la Unificación (los "moonies") hablaron todos a favor de la libertad de las sectas para hacer casi cualquier cosa bajo el nombre de actividades religiosas. Sólo hubo unas pocas voces que disintieron. El año pasado cerca de trescientos expertos en las relaciones iglesia-estado se reunieron en Washington, D:C: para solicitar menor gobierno en la religión.

Unos pocos grupos religiosos se han dado cuenta de la naturaleza nefasta de las sectas. El Concilio de Iglesias de Nueva York denegó la admisión de la Iglesia de la Unificación a su grupo y algunos grupos judíos han tratado de promover la educación pública sobre sectas. Pero en su mayoría las religiones establecidas respetables se han unido en una causa común con las sectas en relación a los grandes temas que conciernen a la sociedad. Para el observador externo parece que las iglesias han sido singularmente pusilánimes en el tema de las sectas. Han estado más a favor de ellas que de estorbarlas por lo que son -son una perversión del significado de la religión, tanto como la charlatanería es una perversión en el significado del juramento médico.

La diferencia entre las religiones establecidas y los nuevos grupos religiosos no es difícil de hacerse, sin embargo, este es un argumento común para evadir el tema. Presumiblemente, las religiones son creadas para el bien de sus miembros. Las sectas, por otro lado, parece que existen para el beneficio de sus líderes. El principal motivo para que las organizaciones religiosas respetables estén del lado de las sectas parece ser el dinero. Todos están temerosos de que el gobierno pueda obtener el poder para ver lo que se está haciendo con el dinero de la organizaciones religiosas; el siguiente paso pudiera ser el cobro de impuestos sobre las propiedades de la iglesia. Antes de arriesgarse a sufrir tal catástrofe, las religiones respetables por todo el país están haciendo causa común con los muchos Jim Jones que andan por ahí.

Yo no diré cómo en nuestra sociedad estas instituciones se volvieron compañeras extrañas de las sectas. Pero espero que el interés público acerca de esta tema vaya en aumento según las sectas sigan provocando más muertes y más pérdidas. Quizás algunos poderosos o legisladores claves pierdan algún miembro de su familia en las sectas antes de que hagamos algo. Yo espero que el cambio venga antes.

 

Dr. Louis Jolyon West.  Director del Instituto Neuropsiquiátrico y Presidente del Departamento de Psiquiatría y Ciencias Bioconductuales de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en los Ángeles (UCLA).

Traducido con permiso.

 
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Anonymous
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« Respuesta #17 en: 29 de Marzo de 2010, 04:58:27 am »

No se quién puso toda esta última información, es buena información aunque algunos de nosotros ya la conocíamos desde hace tiempo, a excepción del  último texto de Dr. Louis Jolyon West, eso si es nuevo por lo menos para mí.

Vamos a pasar estos últimos textos de referencia, a la sección del foro de "Biblioteca de las sectas", para que sea fácil de buscar la información y vamos a ponerle los títulos de los libros de donde fueron sacados. ¿Les parece bien?

Saludos
Thot
« Última modificación: 29 de Marzo de 2010, 04:59:49 am por Anonymous » En línea

Anonymous
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« Respuesta #18 en: 31 de Marzo de 2010, 10:32:35 am »

Anonimo:  Cada vez que leo algo de las sectas me convenzo una vez máa que la Mision de la virgen del Pozo es una secta cuyo líder Juan Angel Collado se describe en cada temas que a sectas se refieren.

REcientemente hubo una muerte en esa mision  Dicen que la persona que murió fue un promulgador quien hace poco se inicio en esta etapa.  Por varios años trabajó como septuario.  Se llamaba Juan Pastrana y se dice que tenía un padecimiento del hígado.  El perteneció a la representación de Tiatira.

Vale la pena señalar que en momentos de mucho trabajo, ayunos, presiones en la misión han sido determinantes para que haya alguna muerte de promulgadores o accidentes de gravedad, veamos:

Ada Luz Torres, murió en plena cuarentena cuando fue sometida a grandes sacrificios trabajando para True Way Porductions

Ernesto Rosado -  Murió en trabajos de CM a finales del 2009 o principios del 2010.

Juan Pastrana - murió en plena cuaresma, en los preparativos de la obra que tanto anuncian engañando a los católicos que ven sus anuncios.

Inés Otero - Cayó de una altura de sobre 6 pies y entiendo continúa en silla de ruedas.  ESto fue en los preparativos para la actividad del año pasado en la recreación de la casa de Nazareth.

Angel Martínez -  Calló con todo y máquina de limpiar el monte en el pozo.  Estuvo semanas trabajando bajo presión ocasionándole esto un derrame cerebral.

Luisa Irizarry - se rompio una cadera en el monte y todavia me dicen que sigue padeciendo de la misma

Hay otro promulgador que murió luego de un aniversarioesa madrugada , tuvo que ir de sabana Grande a Bayamon luego de un día de mucho trabajo en el pozo, esperar a que editaran las noticias del aniversario para llevarlas creo que a Aguadilla o a Mayaguez.  Este promulgador (creo que le decian Tito) murió y su acompañante estuvo muy mal de salud, creo que quedó cojo.

Hay dos promulgadores de Mexico un sacerdote y un diacono que tambien murieron camino a alguna actividad de la mision allá.  Segun decia Juan Collado esos sacerdotes no tenian descanso pues confesaban hasta altas horas de la madrugada.

Hay una hermana religiosa, Madre Gema, que le cayó el portón de CM encima, esto le produjo muchos dolores y tuvo grandes consecuencias en ella.  Juan Collado se burlaba de ella y un día la botó de la mision.

Me dicen que a los comienzos del CM un Jeep se quedó sin frenos hiriendo a Manuel Alicea y a otros de menos gravedad...

Hasta ahora son algunos de los que he podido recopilar.  Las personas que llame me dieron esta informacion pero tambien me dijeron que hay un montón de sectarios con sus espaldas lastimadas por el exceso de trabajo, especialmente los promulgadores que han pasado por la representacion de Tiatira. Muchos de estos accidentes son causados por la misma presion a que estan sometidos los sectarios. 

Ahora me pregunto ¿Cual sera el proximo?
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Anonymous
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« Respuesta #19 en: 01 de Abril de 2010, 02:49:18 pm »

En vez de Monte Mistico debe llamarse Monte Fatali$tico.  Dicho sea de paso... los $10 que cobran extra por subir a la gente son por persona no por carro!

Es increible que los medios se presten para cubrir estos eventos, me pregunto si saben que se trata de esta terrible secta.

Hace falta un comunicadito de prensa RUSH!!!!
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