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Autor Tema: Fanatismo sectario tras el terremoto de Japón y el miedo al número 11.  (Leído 4776 veces)
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aurora
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« en: 20 de Marzo de 2011, 10:11:05 am »

Según el grupo de la birgen del  poso #11 significa que algo viene pronto porque se acava el tiempo.  Con el  terremoto del 11 de marzo en japon se cumplen las profecías.  Recientemente vino una señora del poso  a mi comunidad alertando a las personas de que se acerca un gran peligo para nuestra isla y que la purisima del poso lo dice en uno de los mensajes.  Ella le dijo que si el 3 que si el 11 eran una señal que la birjen estaba mandando mensajes.  Le dejo un rosario envuelto en una fundita de saco y una cruz.  Tambien una oracion.  Mi becina esta asustada y casi no duerme por el miedo que le dejo esa senora.  Encontre esta pajina sobre este tema del numero 11 y yo creo que se parece a lo que esa senora decia. 

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En estos días posteriores al terremoto de Japón, el sacerdote español Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), ha publicado en la revista religiosa quincenal En Acción Digital un artículo reflexionando sobre los efectos de esta catástrofe en el mundo del sectarismo y la nueva religiosidad. Lo reproducimos a continuación.
El pasado 11 de marzo, tan sólo hace unos días, un terremoto frente a la costa de Honshu (Japón) y su posterior tsunami han provocado una catástrofe cuyos efectos vamos conociendo poco a poco. Miles de muertos nos hablan de un momento trágico para ese país y para todos los que seguimos atentamente las noticias que siguen llegando. Entre informaciones de carácter humanitario, científico, financiero, político o nuclear, en algunos medios de comunicación se han “colado” otros elementos extraños. Sí, porque hay personas que aprovechan incluso estos hechos luctuosos para sacarle la punta esotérica o paranormal. ¿Es un invento mío? No, claro que no.
He visto muestras de ello en algunos medios digitales, que asocian todo lo que está ocurriendo, por ejemplo, con el fin del mundo que se aproxima, ya que –según llevan vaticinando desde hace tiempo– llegará el próximo año, de acuerdo con ciertas cábalas de la civilización maya. Concretamente el 21 de diciembre de 2012. Y este terremoto en el país del sol naciente puede ser un buen anticipo. Hay gentes del mundo del ocultismo popularizado que incluso sacan a relucir al visionario francés Nostradamus, y lo mezclan con los mayas para demostrar que unos y otros tenían razón, al hablar de un cambio profundo y de movimientos de tierras. Las catástrofes naturales de los últimos tiempos, que vivimos tan de cerca en estos días, son el cumplimiento de lo anunciado.
Y, cómo no, tenemos por ahí a esos que señalan con el dedo acusador al número 11, que coincide fatalmente en la fecha del temblor nipón y en otras fechas anteriores, como el 11-S, considerado por muchos como un cambio de época, o el 11-M español. La numerología se ha cebado con esta cifra, dándole mil vueltas y otorgándole una enorme importancia: que si las Torres Gemelas de Nueva York asemejaban un 11, que si el número del primero de los vuelos, que si la fecha del Día de la Independencia suma 11… y la especulación irracional crece así hasta el infinito. ¿Y cuál es, entonces, el problema? ¿No es algo inocente que entretiene al personal y, como mucho, puede hacer a los crédulos dignos de lástima o de risa?
Creo que no. Porque miro para atrás, y yo también pienso en el 11. Y analizo casos que han pasado. Como el famoso eclipse solar que tuvo lugar el 11 de agosto de 1999. No sólo por el eclipse, sino también por la fecha dichosa, hubo anuncios del fin del mundo –¿se acuerdan, por ejemplo, de Paco Rabanne?– y sectas que llegaron a construir refugios subterráneos para esperar el desenlace de la Historia humana, aquí en España. Algunos movimientos gnósticos también señalaron para entonces el final de nuestra era, y lo trasladaron después de forma indefinida hasta que vieron en los ataques terroristas del 11-S su mejor cumplimiento. En estos días podía leerse en un artículo divulgado por la agencia Efe que “hechos como el 11-S han desencadenado una oleada de pesimismo profético y, para muchos, es una prueba más de que el día del Juicio Final está cerca”.
Por un lado están los de siempre, aquellos a los que no les importa el número que sea, porque están en una constante tensión escatológica, aguardando la venida inminente de Cristo para poner orden ya en este “sistema inicuo de cosas”, en expresión de los testigos de Jehová. La pedagoga argentina Mara Martinoli escribía estos días en su blog que nada más conocerse la noticia del terremoto de Japón los adeptos de este movimiento “se superan a sí mismos haciendo futurología del destino de la humanidad”, adaptándose a las nuevas circunstancias para recordar –o confirmar aludiendo a los hechos– que sí, que el fin es inmediato.
Por otro lado, estas personas especiales que en nuestro mundo reciben mensajes de entidades superiores (ya sean extraterrestres o ángeles), se han fijado concretamente en el número 11 otorgándole un significado de gran hondura. Por ahí he podido leer estos días que el contactado peruano Sixto Paz, que últimamente anda haciendo giras por España, conoció gracias a sus contactos de otros planetas que “la clave 11 repetida como activador nos recuerda que debemos procurar la unidad con el Uno, en Dios dentro de cada uno”, lo que nos tiene que llevar a superar las pruebas. O que la entidad superior Kryon, canalizada por algunos médiums, revela que “la clave 11:11 es una secuencia numérica de la manifestación divina y simboliza el despertar espiritual del ser humano”. Son sólo dos ejemplos de un elenco que, si fuera sistemático, seguro que nos saldría larguísimo.
¿Inocente todo esto?, vuelvo a preguntarme. Y mi respuesta sigue siendo negativa. Todo esto no es un juego. Hay personas que, con miedo ante una situación de inseguridad social, necesitan asideros adonde agarrarse y donde recibir una respuesta que dé sentido –aunque sea claramente extraña– y que les proporcione paz interior ante las sacudidas de este barco nuestro que es el mundo. Ya he escrito en otra ocasión que en el año 2001 hubo ex-adeptos de sectas esotéricas que regresaron al comprobar, tras el 11-S, que aquellas doctrinas eran ciertas, y los acontecimientos de la actualidad lo mostraban claramente.
Repasando los libros de estos grupos, encontramos referencias al 11 en Aleister Crowley, protagonista del ocultismo del siglo XX, para quien es “un número propicio dentro de su esquema de destruir la actual civilización”, en expresión de Ramiro Pinto y Pepa Sanz. También hallamos que en el colombiano Samael Aun Weor y su familia de sectas gnósticas “el arcano 11 es el trabajo con el fuego, con la fuerza del amor”, y eso puede interpretarse como convenga. En otras corrientes ocultistas se habla del desbordamiento y del final del orden, ya que supone añadir la unidad al 10, que sería el ciclo completo.
Y podría seguir, pero sólo conseguiría añadir datos e interpretaciones que abundan en lo misterioso y lo irracional. El mundo de las sectas y del fanatismo seguirá nutriéndose, en gran medida, de hechos como el terremoto y tsunami de Japón. Ha vuelto a caer en 11 y, por supuesto, no cuentan todas las demás catástrofes que no tienen que ver con este número. La inseguridad y el miedo, la necesidad de identidad y de pertenencia a un grupo, y la urgencia por superar esto con una necesaria interpretación espiritual son cambo abonado para el proselitismo y la convicción sectarios.
Como ha dicho en una columna reciente Antonio Burgos, parece que ya no cabe rezar, porque “el santo temor de Dios ha sido sustituido por el laico pánico a lo políticamente incorrecto”, y nos refugiamos en un sentido meramente horizontal de la realidad. Cuando el hombre, capaz de mucho más –capaz de infinito–, tiene una sed que muchos mercaderes pseudorreligiosos quieren saciar. Aquí entran las sectas, el esoterismo y lo demás, y para ello no necesitan al 11, aunque los ayude
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Fernando
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« Respuesta #1 en: 21 de Marzo de 2011, 11:07:14 am »


Afirmativo, siempre que hay una catástrofe, es un campo abonado para el proselitismo sectario.

He leído varias historias de sectas destructivas y me sorprende como se parecen entre sí.
Prácticamente lo único que cambia son los términos, la jerga, pero las características son iguales.

Todas ellas se autoafirman como las verdaderas, prometen a sus adeptos canonjías celestiales de salvación, superpoderes, inmortalidad, se autoproclaman como una elite de apóstoles. Son predestinados, escogidos, elegidos, privilegiados, etc.  :crazy2:



Hay siempre un líder carismático que es el que "transmite" los mensajes divinos. Por lo regular siempre narcisista, megalomaniaco, en algunos casos esquizofrénicos e iracundos, pero, según ellos su ira es divina o santa ya que llevan sobre sus espaldas la misión de urgencia de dar a conocer el llamado celestial a convertirse a su grupo,  :crazy2: lo cuál disfrazan con términos como "convertirse a Cristo" o en nuestro caso, convertirse en un "católico verdadero" o formar parte de la "nueva comunidad", "apóstol de los últimos tiempos", "nueva estirpe", etc.

Y desde luego no puede faltar el cultivar el temor constante, prepararse para el "fin del mundo" o el "fin de los tiempos".  :susto: Otras sectas, se van en un OVNI, otros se preparan en un bunker, pero los de la purísima del pozo en Puerto Rico se preparan el cerro del Yunque, para resguardarse ahí de la aniquilación al mundo perverso, después "en comunidad" caminan hacia su "monte místico" :o que está detrás del lugar de las supuestas apariciones de la Virgen María a su líder Juan Angel Collado.  :105:  Todo esto se supone es altamente confidencial por supuesto.  :callese:  "forma parte de su espiritualidad".  :pet:

Así que con todo lo anterior se les mete en la cabeza tácitamente a los inocentes miembros, que solo se podrán salvar si permanecen fieles al culto, eso si, verbalmente y muy claro constantemente les restregan en la cara, que están en el grupo de la Virgen del rosario del pozo por su propia voluntad y que son libres de abandonar el culto en cualquier momento.  :duh:  :043:

Este grupo promotor de la virgen del pozo, lleva en México desde el año 1991 cuando Juan Angel Collado daba sus "charlas-conferencias" en salones de fiestas de la ciudad de México invitado por Luis Eduardo López Padilla.

Desde entonces nos estaba vendiendo el fin inminente "de los tiempos", así como profecías catastrofistas y muchos nos envolvimos en el grupo sectario y en el culto a Juan Angel Collado, sus mensajes, "carismas", sus "columnas" o líderes. Muchos de nosotros, motivados por el disfraz de piedad, por el disfraz de santidad, por sus oraciones, desgraciadamente caímos en su juego, y ahora 20 años después, no pasó nada, ni siquiera obtuvimos el tan ansiado "crecimiento espiritual". Lo único que obtuvimos fue una estafa a la cartera.   :jayo:

Así que cuando los exmiembros "endemoniados" -según los líderes-, vienen a ventilar a los cuatro vientos como funciona el engranaje interno del culto, inmediatamente salen de este último, los delirios de persecución, incomprensión, intensas comparaciones con Cristo.

Para los de la purisima del pozo, solo existe el "mundo" externo y ellos, creen el mundo gira en torno a ellos,  todas las sectas cuando se les señala, se ponen en el papel de mártires, incluso llegan a pensar, que son el principal objetivo del demonio, que el mundo entero conspira contra de ellos y que a más persecución reciban, más se autentifican como verdaderas. ¿Pero de dónde sacan eso?  :funda:

 :shh3: Quién no recuerda los rumores y mensajes dentro del culto del pozo cuando sucedió lo de las torres gemelas en 2001 o con el tsumani de Indonesia de 2004. Juan A. Collado en aquella ocasión dijo que por una gracia especialísima se había abierto el arca, (su arca de dinero ::) ) era diciembre de 2004 y llamaron a varios exsectarios para que "peregrinaran" a la misión, para que regresaran y sorpresa...  :047: prácticamente nadie quizo regresar al culto. Y en eso, el día 26 de Diciembre ¡Cataplum! que se viene el tsunami en Indonesia. Después se corrió el rumor que fué porque el cielo se enojó que porque ningún expromulgador quiso regresar   :duh:  :nono:


El quehacer de charlatanes "divinos" que hablan por la Virgen María

En fin... locuras que creen sus seguidores. Y pensar que todo empieza haciendo la oración de "la súplica a la Purísima del pozo",  :083: para después de varias "etapas",  :025: Juan A. Collado y sus líderes les graben en la cabeza a sus adeptos que un buen promulgador debe de estar dispuestos a dar la vida por su grupo, "por su misión, por su promesa".  :crazy2:  Si esto no se llama fanatismo y lavado de cerebro, no se a que pudiéramos llamarle.

Saludos


* purisimadelpozo5.jpg (89.13 kB, 670x316 - visto 288 veces.)
« Última modificación: 23 de Marzo de 2011, 02:31:30 pm por Fernando » En línea

Iesiaei
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« Respuesta #2 en: 22 de Marzo de 2011, 12:07:08 am »

El Tsunami, los profetas y el fin del mundo
Las especulaciones fluyen por la red

por U.Perez y T.Ródenas
ABC.es


Crisis económica mundial, terremotos que provocan tsunamis capaces de borrar a ciudades enteras de la faz de la tierra, crisis nuclear, revueltas en el mundo árabe, guerra en Libia... A los más predispuestos no les faltan razones para atar cabos y pensar que ha comenzado el apocalipsis. La prueba está en internet. A raíz del tsunami de Japón las búsquedas sobre el«fin del mundo» han repuntado de forma espectacular en los buscadores y los foros especializados bullen de especulaciones en torno a todo tipo de profecías.

Nostradamus. Un clásico

Tras las recientes revueltas que se han producido en el mundo árabe, la Red se ha convertido en el lugar ideal para especular en torno a las teorías de Nostradamus y el fin del mundo.

El astrónomo francés predijo que el fin del mundo llegaría tras un «gran conflicto». Son muchos los que han imaginado que la actual revolución musulmana va a derivar en esa«guerra final» de la que hablaba Nostradamus. Pero lo cierto es que las traducciones de las revelaciones que circulan por internet no están claras y dan pie a múltiples interpretaciones.

Laspredicciones mayas

Mil veces hemos oído hablar de ellas, pero son pocos los que conocen su verdadero contenido. Su famoso calendario augura el final de nuestra existencia el 21 de diciembre (algunos textos hablan del 22) de 2012, momento en que empezará la cuenta atrás para que dé comienzo la primera de las siete profecías que los mayas dejaron como legado.

Los seguidores de estas teorías defienden que el desplazamiento del eje de la Tierra y del propio Japón se relaciona con el cumplimiento de la primera profecía: «la Tierra se verá afectada por los cambios en el sol mediante un desplazamiento de su eje de rotación». Según estos textos, a partir de ese movimiento se producirán «grandes cataclismos», como el tsunami que ha provocado miles de muertos y desaparecidos en el país nipón.

A pesar de las evidentes coincidencias de las predicciones con los últimos acontecimientos vividos por la Humanidad, lo cierto es que los mayas hablaban de la posibilidad de cambio. En nuestras manos dejaron el futuro de nuestro planeta y de nuestras decisiones también depende la evolución de la Historia.

Complot internacional

Por otro lado, Benjamin Fulford, periodista canadiense nacionalizado japonés, ya habló en 2008 sobre la posible catástrofe que amenazaba al país nipón. Para Fulford, la isla iba a ser atacada por un terremoto mediante el uso de las tecnologías relacionadas con el HAARP (programa estadounidense que estudia las propiedades de la ionosfera) si el gobierno no se sometía a los dictámenes de la oligarquía mundial.

Lo cierto es este vídeo grabado hace dos años no ha parado de recibir visitas en YouTube desde que tuvo lugar el tsunami el pasado viernes 11 de marzoy muchos internautas relacionan las teorías de Fulford con un complot para acabar con el mundo.

«Fines terroristas»

Las teorías de la «conspiración» mediante el HAARP han sido descritas también por el periodista Sharon Weinberger quien tachó al programa de investigación de «Moby-Dick de las conspiraciones». También el informático David Naiditch ha culpado al HAARP de catástrofes naturales que han devastados países como Afganistán o Filipinas con claros «fines terroristas».

En agosto de 2010 varios físicos rusos culparon a EEUU de estar tras la intensa ola de calor que asoló el país y que originó numerosos incendios, duplicando la mortalidad del país. En origen, el objetivo del programa HAARP es potenciar avances tecnológicos que permitan favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia, tales como la detección de misiles. Pero ya son muchos los que en la Red empiezan a expresar su miedo y a adherirse a teorías maquiavélicas del «Bien y del Mal», a conjeturas sobre el «Fin del Mundo» o a creencias de cáracter religioso que les salvarán del «desastre».

Predicciones divinas

También la vidente Luz de María de Bonilla, muy seguida en Latinoamérica por afirmar que habla con la Virgen, ha despertado la curiosidad de los internautas por las continuas referencias a Japón que hacía en su blog días antes de que se produjera el tsunami. «Oren por Japón», decía el 20 de febrero; «Oren, el agua causa gran destrucción», alertaba el 14; «Oren por Japón, sufrirá», predecía el pasado 8 de febrero; «Los sismos no se hacen esperar», decía el 3 de febrero e incluso advertía que «el horror viene como un gigante con paso firme» que «estremecerá la Tierra y hará mover las aguas», el pasado 22 de mayo.

Aunque, como siempre ocurre en estos casos, los más escépticos atribuyen estas coincidencias a la gran cantidad de países que menciona en sus oraciones y a la vaguedad de sus expresiones.
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